Inmunizar al 70% de la población en agosto aún es posible pero hay que escuchar a la ciencia

Javier Peláez
·6 min de lectura
España guarda en un almacen 150.000 dosis de la vacuna de Janssen a pesar de que la EMA considera que los beneficios de la vacuna de Janssen superan a los riesgos.
España guarda en un almacen 150.000 dosis de la vacuna de Janssen a pesar de que la EMA considera que los beneficios de la vacuna de Janssen superan a los riesgos.

El pasado 6 de abril, tras el Consejo de Ministros, el Presidente Sánchez compareció en rueda de prensa para anunciar el compromiso de conseguir que “el 70% de la población esté completamente inmunizada para finales de agosto”. El objetivo es deslumbrante y esperanzador, pero la realidad y los datos muestran que, como casi todas las promesas políticas, va a ser muy difícil de cumplir.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), España cuenta con unos 47,3 millones de habitantes, por lo que el compromiso del gobierno de inmunizar al 70% significa que 32 millones de personas deberán recibir la pauta completa de vacunación para finales de agosto. Si tenemos en cuenta que la campaña de vacunación española comenzó a finales de diciembre, y que en estos cuatro meses solo se ha conseguido inmunizar completamente a algo más de 3 millones de personas, resulta difícil de imaginar cómo piensan alcanzar los 30 millones restantes en los cuatro meses que quedan hasta finales de agosto.

Los cálculos son sencillos: debemos multiplicar por diez el ridículo ritmo de vacunación de estos cuatro últimos meses. La baza más segura para conseguirlo es la llegada de vacunas de una sola dosis, pero los retrasos con la vacuna de Janssen suponen un importante revés para la consecución de ese objetivo.

Esa cifra del 70% no es una cifra casual, representa el porcentaje de población vacunada que los expertos estiman necesario para alcanzar la célebre inmunidad de grupo y, aunque con las nuevas variantes esa cifra quizá termine siendo más alta, lo cierto es que estaríamos cerca de recuperar algo de lo que antiguamente conocíamos como “normalidad”.

Con toda esta información, parece que cumplir con el objetivo de vacunar completamente al 70% de la población española en los próximos cuatro meses no solo es muy complicado, sino que parece imposible. Sin embargo, aún se puede conseguir… siempre que nuestras autoridades y responsables políticos se dejen de incertidumbres y titubeos, se olviden de presiones mediáticas y se pongan manos a la obra siguiendo directrices científicas.

Porcentaje de vacunas recibidas y vacunas administradas en las diferentes Comunidades Autónomas a fecha de 14 de abril | datos AEMPS y REGVACU
Porcentaje de vacunas recibidas y vacunas administradas en las diferentes Comunidades Autónomas a fecha de 14 de abril | datos AEMPS y REGVACU

Vacunar, vacunar y vacunar

No todo son malas noticias. Los datos indican que España administra con gran eficacia todas las vacunas que recibe. Nuestra red de centros de salud, nuestros profesionales sanitarios, en definitiva, nuestra querida Sanidad Pública, tiene la capacidad y la velocidad necesaria para administrar un gran número de vacunas. Después de los retrasos de los últimos dos meses, las farmacéuticas han empezado a incrementar el suministro y nuestro sistema de salud está respondiendo adecuadamente; todas las Comunidades Autónomas muestran una gran eficacia administrando rápidamente más del 80% de las vacunas que reciben.

Otra buena noticia es que Pfizer adelantará la entrega de 25 millones de vacunas a la Unión Europea para suplir los retrasos que está experimentando el suministro de Janssen. Parece que los retrasos en el suministro ya están quedando atrás y con la llegada de nuevas dosis se empieza a alcanzar los niveles de entrega que se acordaron con las farmacéuticas.

Si el suministro de vacunas procedente de las diferentes farmacéuticas está aumentando y si la capacidad de nuestro sistema sanitario para administrar esas dosis se mueve acorde con ese crecimiento, parece claro que el mayor obstáculo para no cumplir el objetivo marcado por el gobierno… es el propio gobierno.

Carolina Darias, actual Ministra de Sanidad | imagen Borja Puig de la Bellacasa/Xinhua
Carolina Darias, actual Ministra de Sanidad | imagen Borja Puig de la Bellacasa/Xinhua

El Ministerio de Sanidad debe dejarse de titubeos y retrasos innecesarios

Después de meses, casi un año, afirmando que la vacuna era la única solución a la pandemia, en un giro incomprensible de los acontecimientos, resulta que el Ministerio de Sanidad se ha convertido en el principal motivo de incertidumbre en la campaña de vacunación. En las últimas semanas hemos asistido a una retahíla de malas decisiones y comunicaciones que son impropias de un departamento que debería guiarse principalmente por los datos y estudios científicos disponibles.

La pésima actuación de la cartera de Carolina Darias nos ha llevado a suspender la vacunación con AstraZeneca (desoyendo las recomendaciones de la Agencia Europea del Medicamento) para volver a vacunar con AstraZeneca a los pocos días. Una semana después, los errores de sus comunicadores y asesores de comunicación convirtieron una decisión correcta en descontento general, extendiendo dudas innecesarias sobre la seguridad de las vacunas.

Para rematar el despropósito con la vacuna de AstraZeneca, el Ministerio de Sanidad afirmó que aún está pensando qué hacer con las personas que ya han recibido una dosis de AZ. A pesar de que no se ha registrado ni un solo caso de trombos en las segundas dosis de AstraZeneca (solo en las primera dosis), a pesar de que los propios fabricantes siguen recomendando no mezclar vacunas, a pesar de que todavía no existen estudios sobre seguridad y eficacia mezclando vacunas, a pesar de que la OMS y la EMA tampoco recomiendan mezclar vacunas… a pesar de todo esto, la ministra Carolina Darias lleva días “pensando qué hacer para la segunda dosis de AZ”. Un nuevo retraso, absurdo e innecesario, otro ejemplo más de la tibieza e inseguridad de un Ministerio capaz de despreciar e ignorar los estudios científicos y las recomendaciones de las instituciones internacionales por miedo a la actualidad y los titulares de los medios de comunicación.

La última muestra de nerviosismo, el nuevo tropezón del Ministerio se llama “Janssen”. En estos momentos 150.000 dosis de la vacuna JNJ-78436735 se encuentran guardadas en un almacén por orden del Ministerio a la espera del dictamen de la Agencia Europea del Medicamento… a pesar de que esta Agencia ya ha afirmado que “los beneficios de la vacuna de Janssen superan a los riesgos”. Los expertos vuelven a mirar hacia el Ministerio y sus incomprensibles parones, sin entender por qué volvemos a caer en el mismo error.

Vivimos en un constante deja-vu, una especie de Día de la Marmota que consiste en despertarse por la mañana, detener la vacunación, ignorar los estudios, mirar a los titulares de la prensa en lugar de atender las recomendaciones de las Agencias, y retomar la vacunación por la noche, para volver a retrasarla al día siguiente.

En la última semana se han contabilizado 60.000 contagios, casi 10.000 hospitalizados, 2.000 de ellos están en la UCI y se han registrado 714 fallecidos. Las cifras de fallecidos por coronavirus siguen siendo dramáticas y da la triste impresión de que el Ministerio de Sanidad presta más atención a los alarmistas y titulares amarillos que al claro balance entre el beneficio y el riesgo de las vacunas. Parece que estamos en el punto en el que cien muertes al día por COVID ya no llaman tanto la atención como una sola por trombos. Necesitamos que Sanidad se centre en la ciencia, en los datos y recomendaciones de las Agencias, que olvide la actualidad mediática y que deje de retrasar, entorpecer y dudar… cada retraso innecesario son vidas perdidas.

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