En Inglaterra, la protestona ciudad de Tunbridge Wells, en contra de las restricciones contra el covid

Joe JACKSON
·3 min de lectura
Una calle de Tunbridge Wells, en Kent, en el sureste de Inglaterra, el 27 de noviembre de 2020

Cuando se levante el segundo confinamiento de Inglaterra el miércoles, Tunbridge Wells, una ciudad muy conservadora conocida por su aversión a las imposiciones, volverá a verse sumergida en un confinamiento regional todavía más estricto.

Esta ciudad, de 118.000 habitantes del sureste de Inglaterra y a la que le han colgado la etiqueta de "protestona", se ha visto relativamente poco golpeada por el coronavirus en comparación con sus vecinos cercanos, pero tendrá que someterse a las mismas reglas que estos con niveles más altos de contagio.

Los pubs y los restaurantes sólo podrán vender para llevar y los gimnasios, museos y cines seguirán cerrados.

"Es como un puzzle ridículo", se queja Pat Parrock, una jubilada que echa pestes de la estrategia del gobierno, mientras se toma una bebida caliente con una amiga, sentada en el exterior en el elegante centro de la ciudad.

En este rincón de Kent, a medio centenar de kilómetros de Londres, la tasa de contagio es mucho menor que la media nacional. Sin embargo, el gobierno ha decretado un nivel de alerta "muy alto" ya que las tasas en el este del condado, a unos 60 km de allí, están entre las peores de Inglaterra.

Pese a las recomendaciones de las autoridades, Pat Parrock asegura que seguirá yendo al gimnasio en el vecino East Sussex, que presenta una tasa de contagio similar pero que estará sometido a restricciones menos duras.

"¡¿No llegarán al punto de poner controles?!, exclama indignada.

Su amiga Caroline Stedman, de 73 años, trata de calmar la situación. "Cumplimos las normas".

Este tipo de disparidades existen en todo el país, ya que el primer ministro Boris Johnson ha optado por confinamientos regionales en vez de intervenciones más localizadas para luchar contra la propagación del virus, que ha dejado más de 57.000 muertos en Reino Unido, el peor saldo de Europa.

Pero este enfoque irrita a esta ciudad, a la que le han colgado el apodo de "los asqueados de Tunbridge Wells", al parecer por la firma de un prolífico autor de cartas al diario local, y que se ha convertido en el cajón de sastre para describir la indignación de los conservadores.

- "No se puede hacer nada" -

El espíritu de solidaridad del primer confinamiento en el Reino Unido esta primavera boreal empieza a desaparecer. Los gobiernos locales escoceses, galeses y norirlandeses, competentes en materia de salud, han desarrollado su propia estrategia.

Y la estrategia regional en Inglaterra, que hasta ahora ha afectado en particular al norte, suscita protestas de los afectados por las restricciones más duras.

"Cuando había un confinamiento nacional, todo el mundo estaba en el mismo saco", dice Brandon Moore. Para este bibliotecario de 23 años, el hecho de someter a la región a restricciones más estrictas es "injusta" aunque, hasta cierto punto, comprensible.

El gobierno ha prometido revisar las restricciones a mediados de diciembre y después cada semana. Boris Johnson explicó el jueves que "cada región tiene los medios" para lograrlo.

Pero como Tunbridge Wells depende de la tasa de infección que existe en Kent, la promesa gubernamental no le parece muy acertada a Brandon Moore. "No tenemos muchos (casos). Se puede decir que no podemos hacer nada", dice.

En en café Cake Shop, Joe Glenister, de 29 años, cuenta su "decepción" por las restricciones progresivas, ahora que acaba de abrir de nuevo su establecimiento para la venta para llevar. "Tiene que haber una forma de hacerlo de una forma más regionalizada", sugiere.

Un poco más allá, en la principal calle comercial de la ciudad, Gemma Buckland, de 43 años, directora de una agencia de asesoría, trata de desmontar los estereotipos que le han pegado a Tunbridge Wells.

En su opinión, las restricciones van a ser menos coercitivas que en el confinamiento actual: "Vamos a tener más libertad que la que teníamos". Y recuerda que ya se había anunciado el paso al máximo nivel de alerta y que el número de pacientes afectados por el virus aumenta en los hospitales.

jj/phz/spe/af/es