La influencia de la pandemia en la movilidad y en el futuro de las ciudades europeas

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Aunque quedó destrozada por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial y ensombrecida por el hormigón de la Guerra Fría, la Potsdamer Platz de Berlín emergió de entre los escombros para reclamar su lugar como una de las intersecciones más concurridas de la ciudad y de Europa.

A pesar de que los imponentes y grandiosos hoteles de principios de siglo han sido sustituidos por relucientes rascacielos, el flujo de tráfico en el verano de 2021 parece tan grande como siempre.

¿Pero, todo es lo que parece?

Donde la movilidad se ha visto más afectada

Cuando la movilidad se detuvo drásticamente en marzo de 2020, al hacerse patentes los efectos de la pandemia de COVID-19, se plantearon preguntas que quizá no se habrían planteado hasta dentro de una década.

La elevada preocupación por el clima y la forma en que los seres humanos quieren vivir y moverse de manera conjunta se convirtieron en cuestiones imposibles de ignorar. Las ciudades se encontraban en el centro de todas esas preguntas.

"La pandemia tuvo un enorme impacto en la movilidad", asegura la profesora y doctora Meike Jipp, directora del Instituto de Investigación del Transporte del Centro Aeroespacial Alemán.

"En Alemania, observamos que se registró una inmensa disminución de la movilidad, tanto en lo que respecta a los kilómetros recorridos al día, como al número de viajes realizados en cada jornada", añade.

Meike Jipp considera que el transporte público será una de las áreas más afectadas por la pandemia.

"Antes de la pandemia, ibas en coche hasta la estación y luego optabas por el tren para ir a la ciudad. Si esa era tu forma habitual de desplazarte, hoy únicamente utilizarás el coche para ir a la ciudad", asegura Jipp.

"En realidad, el automóvil es, junto con la bicicleta, el gran vencedor en la situación generada por la pandemia. Y, el sistema de transporte público y la aviación son los grandes perdedores”.

"Así que, la gente está optando por desplazarse de forma individual. Básicamente, tienen miedo de enfermar o de contagiarse y contraer el virus. Ese ha sido el gran cambio experimentado, y aún continúa".

A principios de este año, una encuesta mundial promovida por la aplicación de transporte Moovit preguntaba a la gente cómo había afectado la COVID-19 a la manera en que utilizaba el transporte público. El estudio reveló que hasta un tercio de las personas de algunas ciudades habían dejado de utilizar el transporte público a causa de la pandemia.

"Es más importante pensar en cómo podemos recuperar la confianza en los medios de transportes públicos, o cómo podemos motivar a la gente para que utilice sus bicicletas", señala Jipp. "Hay muchas personas que podrían utilizar la bicicleta para ir a algún sitio, pero actualmente, utilizan sus propios coches".

Cómo la pandemia ha empujado a las ciudades europeas hacia una movilidad más ecológica

En cierto sentido, el coche es uno de los vencedores en el escenario generado por la pandemia. Pero, su futuro a largo plazo es mucho más inestable, ya que las ciudades de toda Europa se orientan hacia visiones más ecológicas de la movilidad en los próximos años.

Por ejemplo, Barcelona planea convertir 21 calles, unos 33 kilómetros de vías, en zonas verdes peatonales con más espacio para los viandantes que se desplazan a pie, junto con infraestructuras adicionales para las bicicletas.

Aunque ha habido cierta oposición por parte de los comercios locales, que se quejan de que ahora es más difícil que los repartidores puedan acceder a sus locales, el arquitecto jefe de Barcelona, Xavi Matilla, sostiene que la pandemia ha demostrado que, si las ciudades no se vuelven más verdes, más gente se mudará a zonas rurales donde el aire sea de mejor calidad.

"La pandemia ha funcionado como una lupa que nos ha hecho ver que la salud debe ser uno de los aspectos centrales en la gestión y planificación de la ciudad", afirma Matilla.

París es otra de las grandes ciudades europeas que ha comenzado a realizar cambios llamativos ante la preocupación por las emisiones de gases de efecto invernadero. Unos cambios que se han acelerado por los efectos generados por la pandemia.

"Creo que la gran tendencia que se va a dar en Europa es que se van a empezar a contemplar las llamadas ciudades poscoche", advierte Ross Douglas, fundador y director general de Autonomy Paris, un evento mundial sobre movilidad urbana sostenible.

Douglas destaca el gran empeño que la capital francesa ha puesto en el desarrollo de los carriles para bicicletas.

"París ha avanzado en esa dirección con un cambio de infraestructura muy sencillo con los carriles bici. Se han invertido 150 millones de euros en infraestructuras para ciclistas y, ahora, se observa un aumento del 50 % en el uso de la bicicleta año tras año, en los últimos tiempos", explica Ross Douglas.

"Las autoridades de París pretenden que la gente tenga una movilidad activa y que camine y se desplace en bicicleta por las calles", explica.

Movilidad más allá de los vehículos eléctricos

A pesar del reciente aumento de la popularidad de los vehículos eléctricos y de su evidente mejora, en cuanto a reducción de emisiones, con respecto a los coches tradicionales con motor de combustión, Douglas cree que el tiempo del automóvil, como foco de atención, es limitado.

"Los Gobiernos van a intentar reducir las emisiones de dióxido de carbono cambiando la movilidad de las personas. Y, eso, va a crear una enorme presión para que la gente cambie", señala Douglas.

"Creo que, en primer lugar, veremos un cambio de los coches de combustión por los coches eléctricos, como lo que se está observando ahora. Pero, luego, se producirá un cambio y surgirá una presión sobre la persona para que deje de ser propietaria de un coche. Porque, incluso un coche eléctrico, cuenta con una amplia huella de carbono incrustada en el proceso de fabricación", sugiere.

Aunque la idea de prescindir por completo de los coches puede parecer descabellada, Douglas puede tener razón si conceptos como el de ‘ciudad de 15 minutos’ empiezan a ganar seguidores.

El concepto de ‘ciudad de 15 minutos’, desarrollado por el profesor Carlos Moreno, de la Universidad de la Sorbona, es un antídoto contra los aspectos disfuncionales de la vida en la ciudad, como los largos desplazamientos al trabajo, las calles ruidosas y los espacios infrautilizados. Así, plantea un mundo en el que todas las necesidades diarias se encuentran a apenas 15 minutos a pie o en bicicleta.

"Tenemos que reducir la presencia de los coches en las calles", sostiene Moreno. "La pandemia nos ha hecho pensar en cómo movernos de otra manera, consumir de otra manera y vivir de otra manera", concluye el artífice de la iniciativa que pretende terminar con la presencia de coches en el centro de la capital francesa.

Este reportaje forma parte de la Semana de la Movilidad de Euronews. Del 13 al 17 de septiembre de 2021 exploramos las tendencias que marcan el futuro del transporte y la movilidad personal. Vea más reportajes aquí.

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