Inflación desenfrenada: un repaso por las estrategias de los gobiernos para controlarla

El Senado de Estados Unidos aprobó y envió a la Cámara Baja un proyecto de ley con el que, entre otros, busca mitigar los efectos del alza inusitada de precios al consumidor, la mayor en más de cuatro décadas. No es el único país en esta batalla...

La interrupción en las cadenas de suministro globales que trajo consigo la pandemia del coronavirus, sumada a los efectos colaterales de la guerra de Rusia en Ucrania, han alimentado un creciente impulso de los precios mundiales al consumidor.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el índice mundial de precios de los alimentos ha venido descendiendo desde su nivel máximo de marzo, pero sigue estando muy por encima de los registros de hace un año.

Entre tanto, los precios de la energía, las materias primas y los artículos básicos continúan presionando los bolsillos de los ciudadanos alrededor del mundo, lo que ha llevado a los gobiernos a tomar medidas.

América: un gran paquete económico en Estados Unidos

El Senado de Estados Unidos aprobó el domingo 7 de agosto la "Ley de Reducción de la Inflación de 2022", un plan de 430.000 millones de dólares que, entre otras cosas, reduce el costo de los medicamentos para adultos mayores, aumenta algunos impuestos corporativos e introduce medidas de crédito fiscal al consumidor para fomentar la eficiencia energética.

En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro y varios legisladores han estado presionando al gigante energético estatal Petrobras para que reduzca aún más los precios de la gasolina. En julio, la compañía anunció dos reducciones de precios por un acumulado del 9%, lo que llevó los precios a sus niveles más bajos desde marzo.

Europa: nuevos impuestos y millonarios paquetes de alivio

Alemania planea introducir un impuesto sobre el consumo de gas a partir del primero de octubre, después de haber anunciado en julio un rescate de 15.000 millones de euros de Uniper, el mayor importador de gas ruso del país. El Gobierno alemán también había introducido un recorte de impuestos sobre la gasolina y el diésel, al tiempo que redujo los costos del transporte público.

Por su parte, el Parlamento de Francia adoptó el 3 de agosto un paquete de alivio de la inflación por 20.000 millones de euros, elevando las pensiones y algunos rubros de asistencia social, en un intento por aumentar el poder adquisitivo de los hogares.

Italia aprobó el 4 de agosto un paquete de ayuda por unos 17.000 millones de euros dirigido específicamente a reducir las facturas de electricidad y gas, mientras que Polonia introdujo en julio el llamado plan de alivio de "pagos temporales" para quienes tienen hipotecas en moneda local, que les permite saltarse los pagos durante ocho meses durante un período de dos años.

Cheques a las familias, una de las estrategias en Asia y Medio Oriente

Japón desplegó un paquete de ayuda de 103.000 millones de dólares en abril para amortiguar el golpe económico del aumento de los costos de las materias primas. El plan incluyó subsidios a la gasolina y pagos en efectivo a hogares de bajos ingresos con niños.

India, en tanto, impuso en mayo restricciones a las exportaciones de alimentos, incluidos el trigo y el azúcar, que representan casi el 40% del índice de precios al consumidor, y redujo los impuestos a las importaciones de aceite comestible.

Emiratos Árabes Unidos duplicó el apoyo financiero a las familias emiratíes de bajos ingresos, mientras que el rey Salman de Arabia Saudita ordenó la asignación de unos 5.320 millones de dólares para programas similares.

Turquía, a principios de julio, aumentó su salario mínimo en un 30%, lo que se suma al aumento del 50% observado a finales del año pasado. Sin embargo, sus precios al consumidor están casi un 90% más altos que hace un año.

Con Reuters