Indra no saldrá "de ninguna manera" del sector petrolero en Brasil

Sao Paulo, 21 may (EFE).- Indra, una de las principales empresas globales de tecnología y consultoría, no dejará de prestar servicios al sector petrolero en Brasil, a pesar de su grave crisis de precios, y apostará por la ciberseguridad para sortear los impactos del COVID-19, dijo su director local, Eduardo Almeida.

En una entrevista con Efe en colaboración con la Cámara Oficial de Comercio Española en Brasil, el brasileño Almeida aclara que la multinacional española sigue considerando importante el negocio del petróleo en el país, a pesar de los posibles impactos negativos en esa área por la brusca caída del precio de esa materia prima.

"No vamos a salir de ese sector de ninguna manera, creemos mucho en él y todavía va a existir por muchos años", apuntó el directivo, quien está al frente de la filial desde enero de este año.

La compañía tiene a la brasileña Petrobras, una de las principales petroleras del mundo, como uno de sus principales clientes, a la que presta soluciones tecnológicas.

Indra, con presencia en 46 países, entre ellos Colombia y México, dispone en Brasil de su principal mercado fuera de España. En el gigante suramericano actúa en la prestación de tecnología en la industria, comercio y energía; el sector financiero; telecomunicaciones y medios de comunicación; y administración pública.

La compañía española, que ingresó 3.204 millones de euros (unos 3.500 millones de dólares) en 2019 y cuenta con casi 50.000 profesionales en todo el mundo, emplea a 8.600 personas en Brasil, donde cuenta con 14 sucursales.


Pregunta. ¿Tuvieron que despedir a trabajadores o cerrar algunas fábricas por el efecto del COVID-19?

Respuesta. Tuvimos impacto en algunas personas que atendían a compañías aéreas en la operación de BPO (externalización de procesos de negocios), porque existe una disminución sustancial del número de llamadas de ciertas empresas. Pero no fue algo expresivo del volumen de personas que trabajan con nosotros. Vimos un crecimiento substancial de negocios de empresas que trabajan con nosotros, de las empresas de negocio de energía, de petróleo, como Petrobras. Estamos viendo que algunos mercados están sufriendo, como el transporte y turismo y la manufactura. Como una forma de preservar los empleos también hemos movido a muchas personas que trabajan en las líneas de atención de mercados más impactados para otros que están creciendo. Para Indra, el despido es la última de las últimas posibilidades. Hacemos todo para preservar el empleo de nuestros trabajadores.


P. El petróleo fue uno de los focos estratégicos de Indra en Brasil. ¿Cómo puede impactar la bajada de precios en ese sector en la empresa?

R. Cuando miramos el modelo de Indra, no existe una gran dependencia de cliente o de mercado (...) La salida de la crisis va a pasar por nuevas economías que están surgiendo. Por ejemplo, el área de comercio electrónico. Las personas se adaptaron a ese nuevo normal haciendo transacciones a través de internet, transacciones electrónicas. Y con esto también creemos que aquí surgen oportunidades para empresas como la nuestra. La ciberseguridad es de enorme de relevancia en nuestra estrategia de crecimiento. Hicimos recientemente una adquisición en la península ibérica, en Portugal, de una empresa llamada SIA (Sistemas Informáticos Abierto). No solo protegen el perímetro de las empresas, también traen inteligencia para todos los procesos, para que no sufran ningún tipo de ciberataque.


P. El sector del petróleo, que ha atraído tanto capital extranjero, ¿cómo Indra ve su futuro, va a ser rentable o van a salir de él?

R. No vamos a salir de ese sector de ninguna manera, creemos mucho en este sector y todavía va a existir por muchos años. En los últimos 30 años escuchamos que el petróleo iba a desaparecer. No obstante, aunque tenga esta bajada de precio, tiene una relevancia estratégica muy grande para las economías. Cuando miramos la utilización del petróleo en la industria automovilística, existe sí una realidad que en algún momento va a pasar para transformación de la energía para la energía renovable. Pero es una realidad que todavía va a tardar muchos años. La industria tiene que adaptarse. Un avión continuará consumando bastante combustible. Las empresas de energía que todavía continúan presentes muchas de ellas dependen todavía de combustibles fósiles. Infelizmente. En algún momento el petróleo va a ser usado de una forma más efectiva. Pero las empresas que viven de eso, de la perforación, de la producción y de transporte de combustibles continúan siendo bastante rentables, a pesar de esa fluctuación natural que existe en el precio del petróleo.


P. ¿El sector principal de operaciones en Brasil es el energético?

R. Dentro de industria, comercio y energía, sí, es el principal negocio. Mirando el negocio absoluto de Indra en Brasil, diría que tenemos prácticamente el 25 % del negocio en cada área. Imagina una empresa de petróleo como Petrobras. Estas empresas contratan servicios digitales en las diversas fases de su cadena de valor. Una empresa como esta, sumando solo lo que estas empresas gastan de Tecnologías de la Información, muchas veces es mayor que el PIB de algunos países de América Central o de algunos países de África.


P. ¿Cómo evalúa la actuación del Gobierno brasileño en el ámbito de la salud y la economía en plena crisis del COVID-19?

R. No tenemos un plan estratégico. Lo que pedimos es seguir juntos como país, no como 'castas' políticas en esas cuestiones tan importantes como la vida de las personas. ¿Cuándo seremos capaces de ofrecer tests a la mayor parte de la población, cuándo vamos a tener más hospitales de campaña? Necesitamos una integración mayor entre los diferentes órganos del Gobierno, sea municipal, estatal o federal. ¿Cuál es la lección que vamos a aprender de esto? Esta es la principal cuestión. Porque podemos tener un COVID-20, 21, 22.

(c) Agencia EFE