Indignación en Gales por productos excluidos de la venta durante el confinamiento

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Una calle vacía de Cardiff, Gales, el 23 de octubre de 2020

Indignación en Gales por productos excluidos de la venta durante el confinamiento

Una calle vacía de Cardiff, Gales, el 23 de octubre de 2020

Autorizados solo a adquirir productos "esenciales" durante su nuevo confinamiento, más de 65.000 galeses firmaron el lunes una petición exigiendo que se abandonen unas normas "desproporcionadas" que les impiden comprar libros o ropa e incluso se aplicaron erróneamente a los tampones.

Primera nación del Reino Unido en reconfinar a su población para contener una segunda ola de coronavirus, Gales ordenó a sus tres millones de habitantes quedarse en casa desde el pasado viernes y hasta el 9 de noviembre.

Todos los comercios considerados "no esenciales" tuvieron que cerrar y en las tiendas que siguen abiertas se impidió a los clientes acceder a los artículos que no son alimentos.

Secciones enteras de ropa o productos para el hogar en los supermercados aparecieron cerradas con protecciones de plástico o barreras de seguridad o simplemente vaciadas.

En las redes sociales se difundieron vídeos de clientes furiosos arrancando los cierres de dichas secciones e incluso imágenes de un galés que fue a comprar vestido solo con ropa interior y una mascarilla como protesta porque "la ropa no es un producto esencial".

El debate llegó incluso hasta las calabazas, utilizadas como juego y decoración por los niños en Halloween, aunque se trata de un producto comestible.

- "Más daño que bien" -

Esta medida "hará más daño que bien", denuncia la petición, que llama a anularla de inmediato.

"No estamos de acuerdo, por ejemplo, con que se prohíba a los padres comprar ropa para sus hijos durante el confinamiento cuando van al supermercado. Es desproporcionado y cruel", dicen los peticionarios.

Una clienta de un supermercado Tesco se quejó en Twitter de no poder comprar tampones higiénicos y la tienda le respondió que el gobierno galés le había "pedido que no vendiera estos productos".

"Es una interpretación incorrecta de la regulación", tuvo que desmentir el lunes en rueda de prensa el ministro de Sanidad galés, Vaughan Gething, lamentando "mucho que a esta mujer se le haya dado esta información".

"Los supermercados pueden seguir vendiendo artículos que se pueden vender en las farmacias" y las protecciones periódicas son productos esenciales, precisó el ejecutivo regional.

La cadena de supermercados admitió su error y se disculpó.

Y ante quienes denuncian que esta medida crea "caos y confusión", Gething la defendió por una cuestión de justicia con los comercios que se vieron obligados a bajar la persiana debido al confinamiento.

"Algunos productos no estarán a la venta en las próximas dos semanas, son productos que otras tiendas, que están actualmente cerradas, no pueden vender en este momento", explicó.

El gobierno galés se reunirá con los minoristas "para revisar los reglamentos y asegurarse de que se están aplicando de manera justa y coherente", precisó.

El Reino Unido es el país más castigado de Europa por la pandemia, con casi 45.000 muertes confirmadas por covid-19.

Cada una de las cuatro naciones que lo forman -Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte- tienen competencia en materia sanitaria y fijan sus políticas contra el coronavirus.

acc/mis