Indígenas marchan en Brasilia ante audiencia clave de corte suprema sobre tierras

·4 min de lectura

Miles de indígenas marcharon este miércoles en Brasilia hacia la corte suprema, que tiene previsto analizar un caso clave sobre los derechos a sus tierras ancestrales.

Sus organizadores afirman que es la mayor movilización indígena en la historia de Brasil, con 6.000 participantes de 170 etnias diferentes acampando desde el domingo en la región central de la capital, sede de los tres poderes.

Vistiendo trajes típicos, al son de cánticos e instrumentos tradicionales, los manifestantes marcharon hacia el Supremo Tribunal Federal (STF), que tenía previsto empezar a abordar este miércoles un caso que tendrá repercusión en decenas de litigios sobre sus reservas naturales.

Sin embargo, los once jueces del tribunal se extendieron debatiendo otro caso en agenda y no llegaron a tratar el expediente de las tierras indígenas, que será analizado el jueves o en sesiones posteriores, cuando concluyan el otro asunto.

Los indígenas, que planean quedarse en Brasilia hasta el sábado, también protestan contra lo que consideran una "persecución sistemática" por parte del gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro, quien llegó al poder en 2019.

"Este gobierno está atacando a los pueblos indígenas", dijo a la AFP el cacique Syrata Pataxo, de los indígenas Pataxo, originarios de Bahia (noreste).

"Toda la humanidad hoy clama por la protección de la Amazonía. Pero este gobierno quiere que la selva, el pulmón de nuestro planeta, sea reemplazada por soja y minería", añadió el líder de 32 años.

La manifestación transcurría de forma pacífica; organizadores exhortaban a los participantes a evitar enfrentamientos con la policía.

Una protesta similar en junio derivó en un choque que dejó tres indígenas y tres policías heridos, estos últimos de flecha.

- Expulsados con brutalidad -

El caso gira en torno al derecho de los indígenas a ocupar y preservar sus tierras ancestrales, que les fue asegurado en la Constitución brasileña de 1988.

El lobby del agronegocio defiende que solo deben reconocerse como tierras indígenas aquellas que estaban ocupadas por ellos cuando se promulgó la Carta Magna.

En particular, el STF debate una causa sobre una reserva en el estado de Santa Catarina (sur), pero tendrá repercusión general y podrá afectar numerosas otras tierras en disputa.

Quienes reivindican sus tierras en este caso son los indígenas de las etnias Xokleng, Guaraní y Kaigang que viven en el territorio Ibirama-Laklano. Este perdió parcialmente su status de reserva después que un tribunal inferior acogió el argumento de que los grupos no estaban viviendo allí en 1988.

Los indígenas afirman que la dictadura militar (1964-1985) los expulsó por la fuerza.

"Durante la dictadura, el estado le vendió nuestra tierra a agricultores. La razón por la que no estábamos allí (en 1988) es porque nos expulsaron y nos obligaron a quedarnos en un pequeño rincón" del terreno, dice a la AFP Ana Patte, activista Xokleng de 29 años.

- Ofensiva legal -

La decisión de la corte suprema, que podría demandar más de una sesión e incluso no emitirse esta semana, sentará un precedente legal para decenas -y potencialmente centenas- de casos similares, en un momento en que Bolsonaro y el lobby del agronegocio impulsan cambios legislativos en relación a las áreas protegidas.

Además de un proyecto que pretende instaurar el criterio del "marco temporal" que los indígenas rechazan, el gobierno apoya una iniciativa para facilitar la regularización de tierras públicas ocupadas ilegalmente y otra para autorizar la minería y otras actividades extractivas en las reservas indígenas.

La deforestación tuvo un fuerte repunte desde la llegada al poder en 2019 del presidente Jair Bolsonaro. Entre agosto de 2020 y julio de 2021, un total de 8.712 km2 de selva fueron arrasados en la Amazonía brasileña, un área casi del tamaño de Puerto Rico, según datos oficiales.

Los ambientalistas aseguran que preservar los territorios indígenas es una de las mejores maneras de evitar la destrucción de la Amazonía, un recurso esencial de los esfuerzos globales para frenar el cambio climático.

Bolsonaro advirtió el martes que si el STF rechaza el argumento del "marco temporal", podría desatarse un "caos".

"Hay tierras que hoy son productivas y podrían dejar de serlo (...) Sería un caos para Brasil".

Pero el corte en 1988 es "inconstitucional", afirma la abogada Samara Pataxo, asesora legal de la Articulación Brasileña de Pueblos Indígenas (Apib).

"No hay nada en la Constitución que diga que los derechos de los pueblos indígenas se limitan a esa fecha", dijo a la AFP.

Actualmente viven en Brasil 900.000 indígenas (0,5% de la población) y sus reservas ocupan el 13% del vasto territorio nacional.

jhb/mel/ll/mls/lm

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente