La incertidumbre en Perú paraliza tras un año la respuesta al derrame de Repsol

Lima, 14 ene (EFE).- Tras un año del derrame de 11.900 barriles de crudo de la petrolera Repsol en las costas de Perú, los protagonistas consultados por EFE solicitan al Ministerio de Ambiente un muestreo actualizado del mar que acabe con la "incertidumbre" y permita reactivar la económica local y actuar en la atención del litoral.

Sindicatos, autoridades municipales, la ONG Oceana y la propia Repsol señalan que la situación política que vive Perú, de la que no escapa el Ministerio de Ambiente -cinco ministros se han sucedido desde el derrame ocurrido al norte de Lima-, impide que las personas que viven del mar puedan retomar su actividad.

A la espera de un pronunciamiento del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), dependiente de Ambiente, los estudios financiados por Repsol aseguran, en contradicción con sindicatos pesqueros, Oceana y autoridades municipales, que las playas accesibles y el mar "están libres de hidrocarburos".

A su vez, el vicepresidente de la ONG Oceana en Perú, Daniel Olivar, recordó en palabras a EFE que la "única institución acreditada para decir si algo está limpio o no", en este caso la OEFA, no tiene información actualizada desde el mes de julio, por lo que aseguró que se genera una "sensación de incertidumbre".

"El reto mayor es terminar con la incertidumbre y no dar excusas, especialmente a la empresa (Repsol)", sentenció Oliva.

En este sentido, el director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Repsol, Luis Vásquez, explicó a EFE que "ya están dadas las condiciones de reactivación de pesca" e instó a la OEFA a realizar "un muestreo sobre cuáles son las condiciones actuales del ecosistema", lo que considera "un clamor" de toda la comunidad.

Además, Vásquez incidió en que la respuesta de Repsol ha sido "eficiente" y reiteró que la empresa española está comprometida con todas las labores necesarias de remediación del entorno marino.

Al igual que Repsol, el alcalde de Ancón, Samuel Daza, exige a la Oefa que se pronuncie y dé una "respuesta concreta" sobre las condiciones ambientales en las que se encuentran las playas de su municipalidad, las cuales siguen cerradas desde hace un año.

Pese a los estudios patrocinados por la petrolera, Daza cuenta en declaraciones a EFE que "ninguna playa a la fecha se nota que está apta", por lo que, sumado a la falta de un certificado de salubridad de OEFA, con la temporada de verano a la vuelta de la esquina todo el litoral de Ancón permanece vallado.

CARTELES DE ALERTA

En la entrada a las playas del municipio, un cartel que alerta sobre la presencia de petróleo y los peligrosos que el crudo conlleva para la salud cierra el paso al los vecinos de Ancón y los turistas del cono norte de la capital que allí van a bañarse.

Respecto a la reapertura del litoral, el vicepresidente de Oceana recordó que "mientras no exista esa información oficial, por ley el alcalde no puede abrir las playas" y dijo que, "con voluntad política" de la OEFA, esos informes estarían en dos semanas.

Mientras los distintos protagonistas exigen que la OEFA se pronuncie, el presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ancón (Apescaa), Luis Alberto Garrido, reclamó en una entrevista con EFE que Repsol debe aplicar un "plan de remediación" que, según dice, no ve que se lleve a cabo.

Del mismo modo, Garrido reiteró que lo que quieren es "volver a trabajar" y para eso cuenta que Repsol tiene que remediar el mar, en lugar de dar bonos a los afectados que el presidente de Apescaa define como "limosna".

"Cada vez que la mar mueve, evidencia una vez más de que todavía nosotros tenemos presencia del hidrocarburo aquí en nuestra playa y, sobre todo, en todo lo que corresponde en nuestra zona de pesca", lamenta Garrido, que cuenta que desde hace un año la pesca de bajura en Ancón sigue parada por el vertido.

EL PEOR DESASTRE ECOLÓGICO DE LIMA

El derrame catalogado por Naciones Unidas como "el peor desastre ecológico ocurrido en Lima en los últimos tiempos" sigue tras un año desde lo sucedido en investigación.

La falta de aviso de tsunami del Gobierno de Perú por la erupción de un volcán en Tonga, las deficiencias de seguridad de la refinería de Repsol y su plan de contingencia, la actuación de la tripulación del buque-tanque Mare Doricum o un error de construcción de la planta son algunos de los motivos que la Justicia estudia como causa del vertido.

Pese a las dudas y teorías que los distintos actores señalan como causa principal del vertido, los pescadores y trabajadores del mar piden que se remedie el litoral para retomar sus vidas, algo que las voces autorizadas descartan sin un pronunciamiento oficial de la OEFA y el Ministerio de Ambiente, sumido en la inestabilidad política que azota a Perú.

Pablo Fernández Cermeño

(c) Agencia EFE