Inéditas medidas de seguridad marcan prueba de ingreso a universidades en Chile

Estudiantes universitarios participan en una protesta masiva en la estación de metro Los Héroes en Santiago, Chile, el 2 de diciembre de 2019

Bajo un inusual operativo de seguridad, con policías controlando el ingreso a las aulas, unos 128.000 estudiantes de Chile rinden este lunes y martes la Prueba de Selección Universitaria (PSU), proceso que inició tres semanas atrás con manifestaciones que impidieron que el total de la matricula rindiera el examen.

Grupos de estudiantes volvieron a protagonizar incidentes en las puertas de varios colegios y realizaron una protesta pacífica en una estación de la linea de ferrocarril metropolitano en la antesala a la prueba, en una arista más de la crisis social que afecta al país desde octubre.

"Lo esencial es que alumnos que quieran rendir la prueba lo puedan hacer", dijo el subsecretario del Interior, Juan Galli, quién recordó que Carabineros actuará si manifestantes generan desórdenes que impidan dar el examen.

Unos 111.080 habilitados para rendir matemáticas, 69.978 para lenguaje y 46.493 para dar la prueba de ciencias buscarán completar la matrícula, de unos 300.000, que pretenden ingresar a la educación terciaria en 2020.

La prueba de ciencias sociales fue suspendida luego de que a principios de enero se filtrara el formulario del examen a través de redes sociales.

En la jornada de este lunes, en 235 establecimientos de los 238 habilitados se rindió el examen con normalidad, informaron las autoridades educativas.

El ministerio del Interior informó por su parte de la detención de unas cuarenta personas en todo el país, acusadas de generar violentos incidentes.

La PSU estaba programada para noviembre del año pasado, pero fue pospuesta debido a la revuelta social que comenzó el 18 de octubre con protestas estudiantiles por el aumento en las tarifas del Metro que tres meses después se mantienes vigentes y se saldan con 29 muertes.

Esta prueba mide conocimiento, habilidades y también considera las calificaciones escolares. Durante años, quienes han obtenido los mayores puntajes y logrado entrar a las universidades más codiciadas son alumnos de colegios privados, donde estudia el 8% del total de los estudiantes.

La desigualdad en el acceso a la educación, salud y pensiones ha estado en el epicentro de las protestas. Asimismo, dejar de lado la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) es otra de las grandes demandas. En abril, un plebiscito definirá si se redacta o no una nueva Carta Magna.