Improvisación y desbordamiento ante la crisis migratoria en Canarias

Álvaro VILLALOBOS
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Parte de los 1.300 migrantes rescatados de varias embarcaciones aguardan a recibir atención de la Cruz Roja y de la Policía Nacional el 25 de octubre de 2020 en el puerto de Arguineguín, en la isla española de Gran Canaria

Improvisación y desbordamiento ante la crisis migratoria en Canarias

Parte de los 1.300 migrantes rescatados de varias embarcaciones aguardan a recibir atención de la Cruz Roja y de la Policía Nacional el 25 de octubre de 2020 en el puerto de Arguineguín, en la isla española de Gran Canaria

Un puerto saturado, realojos precipitados en hoteles o en antiguas instalaciones militares: el aflujo de inmigrantes irregulares sigue siendo masivo en el archipiélago español de las Canarias, y las autoridades locales y asociaciones humanitarias acusaron este miércoles al gobierno de limitarse a improvisar.

Desde el inicio del año, más de 16.700 migrantes llegaron tras una peligrosa travesía desde África a este archipiélago atlántico, 11 veces más que en el mismo lapso del año pasado, según el ministerio español de Interior.

Al menos 500 personas murieron en el intento, de acuerdo con el gobierno regional canario.

Las dificultades se focalizan en este momento en Arguineguín, un puerto de modestas dimensiones en la isla de Gran Canaria, donde desde hace días se encuentran, según distintas asociaciones humanitarias, unos 2.000 migrantes, alojados en tiendas de campaña donde se les realizan pruebas de covid-19 y se les dispensa agua y comida.

"Un muelle no es en ningún caso una situación idónea para atender a las personas con la dignidad que merecen, y con más de 2.000, es muy difícil", comentó a AFP José Javier Sánchez, subdirector de Inclusión Social en Cruz Roja.

Las llegadas de migrantes a Canarias siguen siendo voluminosas, más de 630 en unos veinte operativos de rescate desde el martes a las 06H00 GMT, detalló Salvamento Marítimo.

José Javier Sánchez explica que, cada día, Cruz Roja saca del puerto de Arguineguín a entre 300 y 400 migrantes, que son realojados en hoteles cercanos, vaciados por la crisis del coronavirus y la caída drástica de la frecuentación turística.

Sin embargo, advierte de que "si seguimos en estas cifras [de llegadas] tendremos que seguir buscando recursos".

"Nuestros equipos están agotados y haciendo todo lo posible a nivel humanitario, pero en unas condiciones muy complejas", enfatiza.

Las autoridades insulares dicen estar sobrepasadas, y este miércoles, el presidente regional canario, Ángel Víctor Torres, reclamó como medida "urgente" que se deriven migrantes al territorio peninsular español de manera "solidaria".

"Desde septiembre se viene advirtiendo que se estaba produciendo un aumento de llegadas", y el gobierno español ha esperado a que las condiciones de los migrantes sean "infrahumanas" para "empezar a tomar algún tipo de medidas", comenta a AFP Virginia Álvarez, experta de Amnistía Internacional.

- Esfuerzos diplomáticos -

Hoteles aparte, unos 200 migrantes esperaban ser realojados este miércoles en un antiguo polvorín militar cerca de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, reconvertido recientemente en campamento por el Ejército.

El gobierno quiere con esta instalación cerrar el campamento de Arguineguín. El objetivo se anuncia ambicioso, porque de momento su capacidad es precisamente para 200 personas, aunque según los planes anunciados, está previsto que se amplíe.

"Esperamos que estos campamentos no pretendan quitar de la vista a estas personas", y que se garantice el derecho al asilo para quienes sean eligibles, y "asistencia letrada" a quienes se expongan a ser expulsados, añadió Virginia Álvarez.

Las autoridades locales, en primera línea del problema, no ocultan su impaciencia con el gobierno central, competente en gestión migratoria.

El martes pusieron el grito en el cielo cuando 227 migrantes magrebíes fueron sorpresivamente autorizados a salir del puerto de Arguineguín, sin ninguna alternativa habitacional en ese momento, y acamparon unas horas en una plaza de Las Palmas antes de ser realojados en hoteles de forma precipitada.

"Apelo al Gobierno de España a tomar cartas en el asunto de forma urgente", dijo Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán, donde se encuentra el muelle de Arguineguín.

Interpelado por la oposición en el Parlamento, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, descartó este miércoles que vaya a dimitir, y defendió los esfuerzos diplomáticos en curso con los países africanos de origen para poner coto a un panorama "extraordinario y excepcional" en Canarias.

En ese sentido, Grande-Marlaska viajará el viernes a Marruecos para "incrementar e implementar la lucha contra las mafias" que fletan a los migrantes, dijo, y la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, se desplazará el domingo a Senegal.

avl/chz/jz