Qué podría implicar que misiles rusos impacten en un país miembro de la OTAN y la UE

Una ciudad ucraniana, tras el impacto de un misil ruso, en una imagen de archivo
Una ciudad ucraniana, tras el impacto de un misil ruso, en una imagen de archivo

Una ciudad ucraniana, tras el impacto de un misil ruso, en una imagen de archivo

“Un ataque armado contra uno o más de ellos se considerará un ataque contra todos ellos”. Esta frase, perteneciente al artículo 5 del tratado de la OTAN es, a estas horas, la frase más repetida en la esfera internacional.

Este principio de “legítima defensa colectiva” que defiende la OTAN vuelve al foco tras la denuncia de Polonia de haber sufrido el impacto en su territorio de al menos dos misiles presuntamente lanzados desde Rusia. La explosión, cuyas causas están bajo investigación, ha dejado al menos dos muertos y ha obligado a las autoridades del país a convocar una reunión de emergencia.

Esta misma jornada, Moscú ha lanzado una nueva ofensiva aérea contra Kiev y otros puntos de Ucrania, hasta dejar sin suministro eléctrico a cerca de la mitad de la capital. El ataque coordinado sobre el espacio aéreo ha llevado al Gobierno de Zelenski a activar la defensa aérea en todo el país.

El Kremlin habla de “provocación para escalar” ante las informaciones

A estas horas aún no hay confirmación de que los impactos en suelo polaco se deban a una acción de Moscú, algo que el Kremlin rechaza de forma tajante. El Ministerio de Defensa de Rusia niega haber atacado “objetivos cerca de la frontera entre Ucrania y Polonia” y achaca las informaciones a “una provocación deliberada para escalar la situación”, como cita el departamento en un comunicado recogido por la agencia estatal Interfax. “Los fragmentos publicados por los medios polacos de la escena en el pueblo de Przewoduv no tienen nada que ver con las armas rusas”, añade el ministerio de Serguéi Shoigú.

El portavoz del Pentágono ha comunicado en rueda de prensa que no puede confirmar, pero tampoco descartar el origen ruso. Tampoco se rechaza la posibilidad de que sean restos de misiles rusos derribados por la defensa ucraniana y que, en su destrucción, hayan caído en Polonia de forma accidental.

Esto fue lo ocurrido el pasado 31 de octubre en Naslavcea, Moldavia, pegado a la frontera con Ucrania. Allí ‘aterrizaron’ escombros de un proyectil reventado por las fuerzas armadas ucranianas antes de impactar en su geografía.

El portavoz del Gobierno de Polonia, Piotr Müller, ha anunciado que la Comisión del Consejo de Ministros para Asuntos de Seguridad Nacional y de Defensa y ha instado a los medios a no publicar “informaciones sin confirmar”. “Cualquier información presentada hoy a la Comisión será comunicada al público después en la medida de lo posible”, ha añadido, aclarando que la decisión de convocar el encuentro fue tomada junto con el presidente polaco, Andrzej Duda.

Lo que dice la UE

El país del este de Europa, frontera con Ucrania, ya había sentido los ataques lanzados por Rusia en el flanco oeste ucraniano. Ciudades como Leópolis, Lutsk o Ivano-Frankivsk ya fueron objetivo de los misiles rusos meses atrás, pero Putin nunca se había atrevido a cruzar los límites que delimitan el territorio OTAN... y también de la Unión Europea.

La UE también dispone de un principio de defensa colectiva, como repetidamente ha venido recordando el jefe de la diplomacia comunitaria ante la amenaza de la guerra. “El artículo 42.7 está disponible y dice que si hay una agresión armada contra un estado de la UE, este puede solicitar que le ayuden y los demás tienen la obligación de ayudarle con todos sus medios. Ni más ni menos”, apuntó Josep Borrell hace meses al ser preguntado por un posible ataque a un miembro de los Veintisiete.

El momento ‘elegido’ no podría ser peor, tras semanas y hasta meses de escalada en la retórica nuclear de Rusia y la respuesta de “graves consecuencias” desde la OTAN, EEUU y la UE si Putin daba el paso.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR