¿Qué impacto económico tendrá la reforma tributaria en Colombia?

La reforma tributaria del Gobierno de Gustavo Petro, aprobada por el Congreso colombiano esta semana, despierta amores y odios entre los diferentes sectores políticos y económicos que emitieron sus reacciones sobre los textos que votaron ambas cámaras.

El Congreso de Colombia aprobó esta semana un proyecto de ley de reforma tributaria que permitirá recaudar 20 billones de pesos -o 4.000 millones de dólares- anuales en los próximos cuatro años, basado en el aumento de los impuestos sobre el petróleo y el carbón.

La nueva ley, bandera de la política económica del nuevo presidente Gustavo Petro, pretende financiar proyectos sociales y poner en orden las finanzas públicas del país latinoamericano.

Pero la reforma ha recibido las críticas de los grupos empresariales, que argumentan que los gravámenes sobre las principales exportaciones del país desalentarán la inversión, mientras que la incertidumbre sobre el proyecto de ley ha contribuido a una fuerte caída del peso, con la moneda alcanzando un mínimo histórico frente al dólar.

Además de los aranceles de hasta el 10% sobre el carbón y hasta el 15% sobre el crudo, cuando los precios superen un determinado nivel la ley impondrá mayores impuestos a las personas que ganen más de 10 millones de pesos, unos 2.000 dólares mensuales, así como a los plásticos de un solo uso, las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados.

"El Congreso aprobó una ley histórica cuyo propósito es contribuir a reducir una enorme deuda social. Es una herramienta que ayudará a erradicar el hambre, reducir la pobreza y la desigualdad, al igual que los privilegios de unos pocos y avanzar frente a la inequidad", afirmó el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo.

Según Ocampo, la pobreza monetaria se reduciría en cuatro puntos porcentuales, que equivalen a dos millones de personas. Es decir, "miles de hogares a lo largo y ancho de nuestra geografía que van a tener una vida mejor”, según el titular de Hacienda colombiano.

Además, aseguró que esta es la reforma tributaria más liberal de la historia y la más consensuada, pues el funcionario destinó más de 300 horas a atender las inquietudes y resolver dudas de diversos sectores para tener el "mayor consenso posible".

El presidente Petro también se comprometió a realizar una transición a energías limpias, aunque su Ejecutivo dijo la semana pasada que podría revertir una prohibición muy criticada de nuevos contratos petroleros.

La nueva ley establece que las empresas petroleras serán gravadas con un 5% adicional cuando los precios internacionales estén entre 67,3 y 75 dólares por barril. Luego, se convertirá en un 10% adicional cuando los precios se sitúen entre 75 y 82,2 dólares por barril, y en un 15% si suben más.

Las empresas del carbón se enfrentarán a cargos adicionales similares. Las empresas petroleras y mineras tampoco podrán deducir el valor de las regalías del impuesto sobre la renta, una señal que los mercados y el sector de hidrocarburos recibió en negativo. El peso cayó a un mínimo histórico de 5.070 por dólar antes de la aprobación del proyecto de ley. En lo que va del año, la moneda se ha depreciado un 25%.

Con EFE