“Imagina que los criminales que enjuiciaste están en la calle y pueden buscarte en cualquier momento”

·5 min de lectura
Un soldado talibán armado controla una concentración protalibán a las afueras de Kabul el pasado 3 de octubre.   (Photo: HOSHANG HASHIMI via AFP via Getty Images)
Un soldado talibán armado controla una concentración protalibán a las afueras de Kabul el pasado 3 de octubre. (Photo: HOSHANG HASHIMI via AFP via Getty Images)

El 22 de agosto de 2021, Zabihullah Karimullah, hasta entonces Fiscal General del Estado de Afganistán, respiró tranquilo como no lo había hecho en semanas. Fue ese el día en el que pudo salir de su país con su familia, siete días después de que los talibanes tomaran Kabul y nueve días antes de que Estados Unidos pusiera fin a las evacuaciones. Karimullah no salió de allí en un avión americano, sino en uno español. Ahora, la familia vive en una provincia del norte de España, a salvo de la venganza talibán.

“Hola, ¿cómo estás?, muy bien”, pronuncia Karimullah al teléfono en un español todavía rudimentario que espera dominar “en los próximos meses”, y que de momento suple comunicándose en inglés. Sus hijos ya han comenzado la escuela en España, y él está “contento”, después de la pesadilla vivida en Afganistán, después del miedo, del ocultamiento, de una huida casi “imposible” por la dificultad para llegar al aeropuerto de Kabul, pese a tener salvoconductos.

Reconoce Karimullah que si ellos pudieron lograrlo fue gracias a la ayuda del Gobierno de España, de la Fiscalía General del Estado y de la organización 14 Lawyers, a quienes “siempre” estará agradecido.

Los criminales están buscando a todo aquel que participara en sus juicios, desde el juez hasta el fiscal pasando por el policía

La carrera de Zabihullah Karimullah es dilatada, pero sólo llevaba cuatro meses siendo Fiscal General del Estado cuando los talibanes se hicieron con el mando del país y, entre otras cosas, liberaron a miles de presos de las cárceles, que cumplían condena principalmente por vínculos terroristas o delitos de narcotráfico.

Karimullah calcula que en su época en el cargo había 7.000 talibanes presos, que ahora están libres y sedientos de venganza. “Imagina que los prisioneros a los que enjuiciaste están ahora en la calle y pueden ir a buscarte en cualquier momento”, dice. El fiscal asegura que estos criminales “están buscando a todo aquel que haya participado en sus juicios, desde el juez hasta el fiscal pasando por el policía”.

“Los talibanes mataron a uno de nuestros fiscales”

El miedo que vivió él hace unas semanas lo viven todavía muchos de sus compañeros. Karimullah explica que, durante la guerra, los talibanes emitieron varios comunicados en los que advirtieron de que los jueces, fiscales y cualquiera que hubiera colaborado con las instituciones eran “objetivos claros” de la milicia. Con la caída de Kabul, la amenaza se cumplió. “Los talibanes mataron a uno de nuestros fiscales”, relata Karimullah, que sostiene además que asesinaron a otros dos en Jalalabad y a dos mujeres policías.

El régimen talibán anunció en agosto una amnistía general para todos los funcionarios del anterior Gobierno, pero “cada día nos enteramos de noticias de que han matado a alguien”, lamenta Karimullah. “La gente tiene miedo. Cualquiera puede ir y matarlos; los antiguos funcionarios no tienen ningún tipo de seguridad”, explica.

Zabihullah Karimullah (Photo: CEDIDA)
Zabihullah Karimullah (Photo: CEDIDA)

El fiscal general consiguió escapar del país, pero muchos de sus colegas siguen atrapados ahí. Karimullah trabaja ahora mano a mano con la organización pro derechos humanos 14 Lawyers, que está volcada en los trámites de evacuaciones, para tratar de facilitar la salida de quienes han luchado estos años por la justicia en Afganistán y ahora temen por su vida. Jueces, fiscales, abogados y activistas siguen “esperando que alguien, que algún Gobierno, pueda sacarlos de allí”, dice Zabihullah Karimullah. Ellos, junto con “policías y periodistas” son ahora los que más peligro corren bajo el régimen talibán, sostiene el fiscal.

Hay que agradecer la implicación a los países europeos, y a Estados Unidos, pero estos esfuerzos deberían continuar

Karimullah es consciente de que algunos países “están haciendo esfuerzos, y tenemos que estar agradecidos”. “España ha estado muy involucrada, ha ayudado a mucha gente a salir. Hay que agradecer la implicación a los países europeos, y a Estados Unidos, pero estos esfuerzos deberían continuar”, pide.

14 Lawyers está colaborando con los Ministerios españoles de Justicia y de Asuntos Exteriores para agilizar estos trámites y buscar una vía rápida para abogados y fiscales que sufren ya una “situación crítica” en Afganistán. “Los talibanes ya están entrando en sus casas”, cuentan con desesperación desde la ONG, que lamenta que en una parte del Gobierno español se haya instalado cierta “pasividad” ante la situación afgana.

Occidente “debería presionar más a los talibanes”

Karimullah considera que la postura que debe tomar Occidente ante los talibanes tiene que ser más contundente si quiere “que se respeten los derechos fundamentales y los derechos de las mujeres” en Afganistán. “Deberían presionar más a los talibanes, deberían presionar también a Qatar, un gobierno con el que los talibanes tienen buena relación”, apunta el fiscal.

No veo ningún tipo de moderación. La situación es realmente la misma que en el año 2000

La ilusión que se pretendió mostrar en un principio de que el nuevo régimen talibán iba a ser ‘moderado’ no era más que eso, una falsa ilusión. “No veo ningún tipo de moderación, creo que fue un error considerarlo así”, zanja Karimullah. “La situación es realmente la misma que en el año 2000”.

Y, de nuevo, las mujeres son las principales damnificadas. “No veo que [los talibanes] hayan incluido mujeres en su gabinete, no veo que permitan a las mujeres ir a estudiar, no veo que hayan cambiado nada”, lamenta el fiscal.

Quienes permanecen todavía en Afganistán le cuentan que “las mujeres no tienen permiso para estudiar, y lo mismo ocurre con sus puestos de trabajo”. “Aparte del Ministerio de Salud, que sí está permitiendo que algunas médicas vayan a los hospitales, el 95% de las mujeres que trabajaban antes ahora tienen que quedarse en sus casas”, explica Karimullah. “Han abolido incluso el Ministerio de la Mujer, que se ocupaba de las políticas de igualdad y de la situación de las mujeres”, cuenta. “El panorama para ellas es muy malo”.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente