Igualdad 2020: Historias de mujeres en un año que, de nuevo, las ha castigado

The Conversation
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Shutterstock / MIA Studio

Mujeres en la ciencia, mujeres sin nombre, heroínas, igualdad y desigualdad de género, salarios más bajos, mujeres que entraron en la universidad y mujeres con más estrés del que podían soportar en tiempos confinamiento.

Ellas están siempre en nuestros artículos. Su pasado, su presente y su futuro nos importa y a lo largo de este año han formado parte de muchos de los titulares de The Conversation.

Historias que no habían visto la luz, homenajes a mujeres cuyos nombres nunca sonaron en los medios de comunicación, oscurecidas y acalladas tal vez por una sociedad a la que les importaban poco o nada.

¿Qué ocurrió, por ejemplo, con las chicas del radio? Marta Macho-Stadler, de la UPV/EHU, lo contaba: Decenas de jóvenes fueron contratadas para pintar relojes que se podían leer en la oscuridad. No contaban con la protección necesaria para llevar a cabo su trabajo. En 1917, la compañía United States Radium Corporation las reclutó para realizar la tarea de pintarlos, pues eran más habilidosas y sus salarios eran más bajos que los de los hombres.

Mezclaban pegamento, agua y radio en polvo, y después usaban pinceles de pelo de camello para aplicar la pintura luminiscente a las esferas de los relojes. En 1922 empezaron a aparecer los primeros casos de osteosarcoma maxilar entre las empleadas.

<span class="caption">Las chicas del radio trabajando en una fábrica de United States Radium Corporation (hacia 1922).</span> <span class="attribution"><a class="link rapid-noclick-resp" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:USRadiumGirls-Argonne1,ca1922-23-150dpi.jpg" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:Wikimedia Commons">Wikimedia Commons</a></span>
Las chicas del radio trabajando en una fábrica de United States Radium Corporation (hacia 1922). Wikimedia Commons

Sordociega y heroína

Con la colaboración de Macho-Stadler, que siguió contando historias como la de la socióloga Olga Skorojodova, hemos querido que estas mujeres con un instinto de superación fuera de lo común y de las que nunca se supo demasiado llegaran a los lectores como pequeños dardos de realidad. Skorojodova perdió su visión y audición a los ocho años debido a una meningitis. Dedicó su vida a investigar sobre el desarrollo, el aprendizaje y la educación de niñas y niños sordos y ciegos.

Mujeres que revolucionaron las formas de aprendizaje y otras que no cejaron en su empeño de aprender cada día más, incluso por la vía epistolar. Artistas, pensadoras, periodistas y activistas: más de 600 escribieron a Miguel de Unamuno sobre sus inquietudes. Sus cartas, analizadas por Maribel Rodríguez Fidalgo (Universidad de Salamanca) y Adriana Paíno Ambrosio (Universidad Europea Miguel de Cervantes), ofrecen una visión apasionante de la época y del propio escritor. A través de Las mujeres que escribían a Miguel de Unamuno las conocimos mejor.

No todo fueron cartas. María Teresa Vera Balanza (UMA) y Trinidad Núñez Domínguez (US) recordaron a aquellas mujeres que rompieron el techo de cristal del cine: desde la primera directora española, Elena Jordi, repasamos una larga lista de autoras, no siempre reconocidas en Las directoras del cine español, del blanco y negro al color.

Exploradoras de lo irreal

Y a las reinas de la literatura fantástica: Patricia Esteban Erlés y Cristina Jurado, las argentinas Mariana Enríquez y Samantha Schweblin, las mexicanas Cecilia Eudave y Daniela Tarazona, las peruanas Yeniva Fernández y María Consuelo Villarán, la ecuatoriana Solange Rodríguez Pappe, la chilena Alejandra Costamagna, la colombiana Gabriela Arciniegas son las grandes exploradoras de los límites de lo real. Con ellas arrancamos nuestros homenajes a esos nombres desconocidos el pasado 2 de enero.

Nunca dejan de ser protagonistas de nuestros artículos, pero cada 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) queremos recordar alguna gesta especial. Este año, justo unos días antes del confinamiento, lo hicimos con el momento en el que la universidad las dejó entrar. Antes de 1910, se admitía únicamente el acceso de las mujeres a las universidades privadas mediante autorización “de la superioridad”: 8 de marzo: Cuando la universidad pública española abrió la puerta a las mujeres. Hasta entonces, como explicaba Alicia Alvarado Escudero (Nebrija), la universidad no era un sitio apto para ellas. El mundo de la ciencia y la tecnología tampoco parece serlo con sus precursoras.

Referentes sin referencia

¿Cuáles son los referentes femeninos de las nuevas generaciones? ¿Lo tienen? ¿Saben quiénes son? Muchas mujeres permanecieron en el anonimato. Lorena Fernández Álvarez (Universidad de Deusto) desgrana la nómina de Mujeres en ciencia a las que arrancaron su visibilidad en algún momento de sus vidas, como Ada Lovelace, Frances “Betty” Snyder Holberton, Jean Jennings Bartik, Kathleen “Kay” McNulty Mauchly Antonelli, Marlyn Wescoff Meltzer, Ruth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence…

Si bien el pasado no ha hecho justicia a muchas de ellas, el presente tampoco se ha portado de manera excepcional. Siguen cobrando menos y tiene peores pensiones, como constata Carmen Grau Pineda (ULPGC). La pandemia se ha cebado con ellas poniéndoles por delante una situación que ha tenido un serio impacto en la salud y para su seguridad, ya que han asumido el mayor coste físico y emocional y tienen mayor riesgo de contagio por su continua exposición al virus. Salud, cuidados y violencia de género han sido sus mayores enemigos.

Cabe preguntarse en estos momentos si la pandemia ha afectado a los avances en igualdad de género. Mientras tanto, esperamos que 2021 haga que sigan avanzando en su lucha por una igualdad real y efectiva. Desde The Conversation siempre seguiremos empujando.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.