Idean 'hoja artificial' que genera gas de forma limpia por fotosíntesis

Primer plano del dispositivo generador de sintegas diseñado por investigadores de la Universidad de Cambridge. (Crédito imagen: Cambridge University).

El gas de síntesis (conocido también como “sintegas” o “syngas” por su palabra inglesa) es un combustible gaseoso compuesto principalmente por hidrógeno, monóxido de carbono y en ocasiones dióxido de carbono, que se produce a partir de combustibles fósiles mediante procesos termoquímicos.

Obviamente, si se obtiene a la manera tradicional, es decir gasificando el carbón, no podríamos etiquetarlo jamás como sostenible, puesto que el carbono que estaba atrapado desde tiempos inmemoriales en el negro mineral, acaba por liberarse a la atmósfera, dando como resultado un aumento en los niveles de gases invernadero.

¿Pero qué pasaría si el carbono a partir del cual vamos a proceder a la gasificación se secuestrara previamente de la atmósfera, tal y como hacen las plantas durante el proceso de fotosíntesis? Pues que nuestro dispositivo, al que podemos llamar “hoja artificial”, crearía un sintegas sostenible que no alteraría el equilibrio atmosférico de carbono.

Bien, pues esto es lo que acaba de anunciar un trío de científicos de la Universidad de Cambridge, Reino Unido. Los tres investigadores, han creado una “hoja de planta artificial” que funciona con luz solar, dióxido de carbono y agua, y que en última instancia podría usarse para desarrollar un combustible líquido sostenible que podría funcionar como alternativa al petróleo.

Imaginad el ahorro en emisiones que podría producirse si dejásemos de extraer, transportar y emplear combustibles fósiles a escala global, como hemos hecho hasta ahora, y en su lugar pudiéramos fabricar sintegas localmente para producir con él plásticos, fármacos, fertilizantes y combustibles “neutros en carbono”. En España lo que nos sobra es sol, pero es que además, otra de las ventajas de este dispositivo, es que puede funcionar de forma eficiente incluso en días nublados y lluviosos.

Virgil Andrei de la universidad de Cambridge sosteniendo el dispositivo "hoja artificial". (Crédito imagen: Cambridge University).

En palabras de uno de los desarrolladores del dispositivo, el profesor Erwin Reisner del Departamento de Química de la Universidad de Cambridge: “Es posible que no hayas oído hablar nunca del sintegas, pero todos los días consumes productos creados con él. Si pudiéramos producirlo de forma sostenible, lograríamos dar un paso crítico para cerrar el ciclo global del carbono, estableciendo así una industria química y del combustible que fueran sostenibles”.

¿Cómo funciona? Pues como os adelantaba, el dispositivo se inspira en la fotosíntesis, el proceso natural mediante el cual las plantas emplean la energía de la luz solar para convertir el CO2 en alimento. Esta hoja artifical contiene dos absorbentes lumínicos, que se asemejan a las moléculas que las plantas usan para capturar la luz solar. Estos absorbentes se combinan luego con un catalizador fabricado a base de cobalto, elemento por cierto abundante en la naturaleza.

Al sumergir en agua el dispositivo, uno de los absorbentes de luz emplea el catalizador para producir oxígeno. El otro absorbente lleva a cabo una reacción química que reduce el CO2 y el agua para formar monóxido de carbono e hidrógeno, formando así la mezcla de sintegas.

¿Veremos en el futuro grandes plantas basadas en este dispositivo, en lugar de los contaminantes pozos petrolíferos de Texas, Venezuela o el golfo pérsico? Como siempre, todo dependerá de si el concepto se puede escalar para aumentar su producción de forma económica y eficaz.

Seguramente no será la panacea, después de todo el combustible creado a partir de este sintegas también será contaminante cuando llene los depósitos de nuestros coches, pero sin duda es un paso en la dirección correcta si queremos detener las emisiones que provocan el cambio climático.

El trabajo de Virgil Andrei, Bertrand Reuillard y Erwin Reisner acaba de publicarse en Nature Materials.

Me enteré leyendo la web de la Universidad de Cambridge.