El huracán Fiona golpea a Dominicana tras causar estragos en Puerto Rico

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© Erika Santelices / AFP

Lluvias, fuertes vientos e inundaciones es lo que dejó este lunes el huracán Fiona a su paso por República Dominicana, luego de que este fenómeno metereológico provocara daños catastróficos en la isla boricua.

Calles anegadas, vías bloqueadas y postes de luz derribados son consecuencia de las precipitaciones que cayeron en la madrugada de este 19 de septiembre en los sectores de Bávaro, Verón y Friusa, en la turística Punta Cana, constataron periodistas de la AFP. No hay fluido eléctrico en el área.

Vientos y lluvias también castigaron a Nagua (en el norte), como comprobó esta agencia.

La prensa local, a la vez, reporta inundaciones en otras poblaciones costeras de este país caribeño como Higüey.

"El ojo del huracán Fiona tocó tierra en la costa de República Dominicana cerca de Boca de Yuma a las 03:30 (07:30 GMT)", con vientos estimados en 150 km/h", indicó en Twitter el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés).

Las lluvias continuarán "al menos hasta el jueves", dijo en una entrevista televisiva Francisco Holguín, de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet).

El Centro de Operaciones de Emergencia de Dominicana anunció este lunes que fueron declaradas tres nuevas regiones en alerta roja, con lo que 16 de las 32 provincias del país, ubicadas en el norte y el este, quedan bajo esa figura. No hay, aún, un balance oficial de daños.

El gobierno suspendió la jornada laboral del lunes.

Fiona causó destrozos el domingo en Puerto Rico, con torrenciales lluvias que dejaron sin electricidad a la isla y que llevaron al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a declarar el estado de emergencia, una medida que permite liberar fondos federales para las labores de ayuda.

Se espera que el huracán de categoría 1, la más baja de las cinco en la escala de Saffir-Simpson, "se fortalezca" en las próximas horas, afirmó el NHC.

Ya Fiona había dejado serios daños a su paso la noche del viernes por Guadalupe, donde un hombre murió arrastrado con su casa por la crecida de un río.

"Daños catastróficos"

El temporal provocó un apagón general en Puerto Rico desde poco después de las 13:00 hora local (17:00 GMT) del domingo, informó la Autoridad de Energía Eléctrica, empresa pública a cargo de la generación de electricidad.

"Los daños que estamos viendo son catastróficos en varias áreas", declaró este domingo el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, en una rueda de prensa.

Las autoridades informaron de daños graves en muchos pueblos de este territorio estadounidense como caídas de árboles y el tendido eléctrico, deslizamientos de tierras y obstrucciones en las carreteras.

En Utuado, una localidad del centro de la isla, la crecida de un río se llevó un puente por delante, indicó Pierluisi.

Un habitante de esa ciudad, Fernando Vera, se mostró preocupado por el futuro en declaraciones a la radio estadounidense NPR y recordó el huracán María, que devastó Puerto Rico hace casi cinco años.

"Seguimos luchando por las consecuencias de María y es un poco difícil saber que probablemente vamos a tener que empezar de nuevo", lamentó.

Según medios locales, varios ríos se desbordaron en el sureste de la isla, inundando carreteras y zonas urbanas; y en la montaña y la zona suroeste, varias familias perdieron el techo de sus casas por las ráfagas de vientos y tuvieron que cobijarse en refugios habilitados por el gobierno.

El huracán dejó a unas 196.000 personas sin agua potable, debido a los apagones y las crecidas de los ríos, indicaron las autoridades.

Las autoridades de Puerto Rico suspendieron las clases este lunes, así como la jornada de trabajo en el sector público, salvo aquellos que ocupan puestos críticos o proveen servicios esenciales durante la emergencia.

Con el paso huracán María, que causó casi 3.000 muertos en Puerto Rico en 2017, la isla quedó incomunicada y grandes áreas estuvieron sin electricidad durante meses.

El calentamiento de la superficie de los océanos, según expertos, aumenta la frecuencia de los huracanes más virulentos, con vientos más fuertes y lluvias más intensas.