Hungría y Polonia mantienen el pulso a la UE por el presupuesto y el Estado de derecho

Por Marton Dunai
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FOTO DE ARCHIVO: Viktor Orban y Mateusz Morawiecki conversan durante su reunión en Budapest, Hungría, el 26 de noviembre de 2020

Por Marton Dunai

BUDAPEST, 4 dic (Reuters) - Hungría y Polonia se atrincheraban el viernes en su controversia con la Unión Europea sobre la vinculación del desembolso de más de un billón de euros de fondos con el cumplimiento de las disposiciones sobre el Estado de derecho, frustrando las esperanzas de que se pueda llegar pronto a un acuerdo.

Hungría y Polonia han bloqueado durante semanas la liberación de fondos por un total de 1,85 billones de euros (2,25 billones de dólares) del presupuesto de siete años de la UE y un fondo de desarrollo post-COVID, un dinero muy necesario para los Estados miembros que tratan de salir de la recesión provocada por el coronavirus.

Varsovia y Budapest, ambas bajo investigación de la UE por sus medidas para frenar la independencia de jueces y medios de comunicación, se oponen al intento del bloque de condicionar los fondos al respeto del Estado de derecho y las normas democráticas.

Los diplomáticos de la UE habían debatido la posibilidad de adjuntar una declaración explicativa al paquete de financiación para que la vinculación sea más aceptable para Budapest y Varsovia, una medida inicialmente acogida con beneplácito por Polonia. Pero el viernes ambos países rechazaron esa iniciativa.

"Para nosotros, esta solución - adjuntar alguna declaración como un recordatorio en una nota pegada en un pedazo de papel - no funcionará", dijo el primer ministro húngaro Viktor Orban a la radio pública. "Hungría insiste en que estas dos cosas deben separarse".

Orban dijo que no había prisa por llegar a un acuerdo sobre el presupuesto de la UE este año, añadiendo: "Deje el statu quo legal sin cambios y todo irá suave y rápido".

El portavoz del Gobierno polaco Piotr Muller dijo en Twitter que la postura de Varsovia sobre el tema no ha cambiado.

CAMBIO DE OPINIÓN POLACO

Hablando en Bruselas el jueves, el viceprimer ministro polaco Jaroslaw Gowin dijo que Varsovia - uno de los principales beneficiarios de los fondos de la UE- entendía la necesidad de un compromiso.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, dijo el viernes que el bloque no podía comprometer el respeto al estado de derecho, que según dijo estaba en el ADN de la Unión, aunque "quería seguir siendo optimista" en cuanto a que el punto muerto se resolviese rápidamente.

Según una encuesta del grupo de análisis Median publicada esta semana, alrededor de la mitad de los votantes húngaros aceptan la afirmación de Orban de que la UE está utilizando el tema de los fondos para obligar a Hungría a aceptar regulaciones más indulgentes en materia de inmigración.

Orban ha acusado durante mucho tiempo a la UE de estar dominada por una mentalidad progresista que, según él, pretende diluir las identidades y culturas nacionales, en parte mediante el fomento de la inmigración masiva.

Sus críticos dicen que Orban ha erosionado sistemáticamente las libertades democráticas en Hungría durante su década en el poder al frenar la independencia de los medios de comunicación, las ONG y las universidades.

Los analistas políticos dijeron que Orban podría preferir mantenerse firme en su batalla con la UE a pesar del daño potencial de esta postura para la propia economía de Hungría, ya que busca desviar la atención de los votantes de un escándalo que golpeó a su partido conservador en el gobierno, Fidesz.

El líder del partido en el Parlamento Europeo, Jozsef Szajer, renunció a su escaño y a su pertenencia a Fidesz esta semana después de que se conocieran detalles de cómo había escapado de una orgía gay en Bruselas bajando por un canalón.

Fidesz ha sido acusado desde hace mucho tiempo por grupos LGBT de perseguir una agenda homofóbica.

($1 = 0,8226 euros)

(Información adicional de Krisztina Than en Budapest; Alan Charlish en Varsovia y Jan Strupczewski en Bruselas; editado por Gareth Jones, traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk)