Las huellas del horror de la guerra quedan al descubierto en Járkov

En las zonas liberadas por el ejército ucraniano se han encontrado celdas frías y oscuras, pruebas de tortura y quedan muchas preguntas sin respuesta. En la región de Járkov siguen apareciendo prisiones subterráneas como la descubierta en la pequeña ciudad de Shevchenkove. La Fiscalía las investiga ahora qué ocurrió allí.

"Hemos encontrado en lugares de tortura. Tanto civiles ucranianos como desertores rusos fueron torturados aquí", explica el fiscal Roman Oleksandrovych. Cuando se le pregunta de qué acusaban a los detenidos, el fiscal es contundente: "No querían colaborar con la Federación Rusa".

No está claro ni el número ni el destino de los que fueron encarcelados en estas celdas subterráneas, pero hubo algunos vecinos a los que nadie volvió a ver. "Un hombre que iba en su coche mostró una bandera ucraniana. Le dieron el alto y dispararon al aire. Se subieron al coche con él y se fueron. No sabemos dónde está ahora", lamenta Constantine, un residente de Shevchenkove.

La exitosa contraofensiva lanzada por el ejército ucraniano a principios de mes ha arrojado luz sobre lo ocurrido en la región de Járkov, ocupada por las tropas rusas durante meses. Donde no sólo se han descubierto prisiones subterráneas. Diez días después de encontrar cientos de fosas en un bosque de Izium, el Ejército ucraniano investiga una supuesta fosa común con más de 100 cadáveres en una localidad cercana a la frontera con Rusia.