Huelgas en Bélgica y Grecia debido al aumento del coste de vida

Europa sufre diferentes huelgas. En Bégica la huelga general ha paralizado parcialmente servicios y transportes. Los sindicatos socialista y cristiano que han convocado la movilización reclaman un tope a los precios de la energía y que se garantice el margen de negociación de los salarios para que el poder adquisitivo de la gente no se vea perjudicado.

_"Es una manifestación por el poder adquisitivo, por los salarios, las prestaciones sociales, todo lo que está paralizado hoy. Realmente estamos viviendo una situación de crisis. Las crisis se suceden, y en este momento suponen un auténtico impacto. _Hombres y mujeres, incluso que proceden de ámbitos más pudientes, están viviendo también el impacto que está dejando la situación actual generada por la factura energética", destacaba Eric Buyssens, director de política del sindicato FGTB.

La huelga ha llevado a que solo una línea de metro en Bruselas esté operativa con menos de la mitad de los convoyes habituales, mientras que únicamente funciona una quincena de líneas de tranvía y autobús, indicó la empresa de transportes públicos de la capital, STIB, a través de Twitter.

La red de autobuses de la región de Valonia (sur) se ha visto muy afectada, con la práctica totalidad de las líneas detenidas, mientras que la de Flandes (norte) funciona al 55 %, apuntó el diario Le Soir.

Los ferrocarriles también han iniciado paros de 24 horas y solo circula, aproximadamente, un tren de cada cuatro. No obstante, la mayoría de los itinerarios en hora punta ha sido cancelada.

Por lo que respecta a los aeropuertos, en el de Bruselas el 55 % de los vuelos ha sido anulado, lo que supone algo más de 200, mientras que en el de Charleroi, al sur de la capital y segundo en importancia en el país, la totalidad de los vuelos ha sido cancelada y el aeródromo permanece cerrado.

Los sindicatos también han llamado a bloquear supermercados y grandes centros comerciales, principalmente en el sur del país.

Huelgas también en Grecia

La huelga también ha causado dolores de cabeza a los viajeros en Atenas. Miles de manifestantes recorrieron las calles de la capital y de la ciudad norteña de Tesalónica. La huelga de 24 horas propiciada por la subida de los precios ha afectado sobre todo a los medios de transporte, las escuelas y la administración pública.

La huelga, convocada por los sindicatos de los sectores privado y público, GSEE y ADEDY, ha afectado sobre todo a los medios de transporte, las escuelas y la administración pública.

Atenas ha amanecido sin metro, autobuses ni trolebuses, y tan solo están operando parcialmente los tranvías y los trenes de cercanías. Además, en el puerto del Pireo, junto a Atenas, no ha salido ningún barco ni ferri.

También ha habido cancelaciones en buena parte de los vuelos nacionales operados desde el aeropuerto de Atenas y modificaciones en los trayectos internacionales, ya que al paro se han sumado los controladores aéreos.

La mayoría de los medios de comunicación han dejado de informar desde las cinco de la mañana hasta la misma hora del jueves, salvo para ofrecer boletines sobre el transcurso de la huelga o de la manifestación que se ha celebrado en Atenas.

Miles de personas de todas las edades y profesiones se concentraron a media mañana en los puntos neurálgicos de Atenas, desde donde marcharon a la plaza de Syntagma, corazón de la capital y sede del Parlamento heleno.

La manifestación ha servido para denunciar las reformas en política laboral emprendidas por Mitsotakis desde que asumió el Gobierno en 2019, entre ellas restricciones en la posibilidad de convocar una huelga.

En su llamamiento, los sindicatos exigen claros aumentos salariales que permitan a los trabajadores "vivir con dignidad".

Además, reclaman una bajada generalizada del impuesto sobre el valor añadido (IVA) que es uno de los más altos en Europa, con un tipo general del 24 % (13 % el reducido y 6 % el superreducido).

"Los trabajadores de nuestro país, tanto del sector público como del privado, luchamos contra la inflación que está estrangulando a hogares y ciudadanos... los trabajadores viven en una crisis permanente desde hace 12 años mientras la oligarquía económica aumenta su riqueza y sus ganancias", reza el comunicado conjunto de las dos fuerzas sindicales.

Al igual que en otros países, Grecia está experimentando desde la primavera un fuerte repunte del Índice de Precios al Consumo (IPC), y en septiembre pasado la inflación superó el 12 %, en un país donde el poder adquisitivo todavía está lastrado por la larga crisis económica.

Según un reciente informe del Instituto Laboral de la Confederación General de Trabajadores Griegos (INE/GSEE), la combinación de subidas de precios y rentas muy bajas ha llevado a una pérdida del poder adquisitivo de los hogares con ingresos bajos hasta en un 40 %.

El Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis ha aplicado una serie de medidas paliativas, como ayudas en la factura de la luz o la aplicación de techos flexibles en los precios de productos básicos, así como la subida del salario mínimo, pero los ciudadanos sienten que no alivian el problema.

Las medidas del Gobierno para contrarrestar la crisis no son suficientes, y la idea de poner un techo flexible a los productos básicos en los supermercados ha sido un "engaño", la gente sigue sufriendo y además el país "está hundido en los escándalos", dijo a EFE Elpida Myrila, profesora de guardería, durante la manifestación.

El salario mínimo interprofesional ha subido este año en dos ocasiones, y actualmente se encuentra en 713 euros brutos, un monto a todas luces insuficiente cuando el precio del litro de gasolina supera actualmente los dos euros y la factura de la luz se lleva el 6 % de los ingresos disponibles, a pesar de las rebajas estatales.

Los sindicatos han criticado además que hasta ahora no se haya aplicado la tasa prometida por Mitsotakis a las ganancias excesivas que han tenido las empresas energéticas por el aumento de precios, una medida que el Gobierno asegura se aplicará a partir del próximo mes.

A la protesta en Atenas se sumaron todos los partidos de la izquierda (Syriza; Pasok; MeRA25 y KKE) y sus respectivos líderes