Huelga de hambre masiva en una cárcel egipcia, según Amnistía Internacional

Una mujer protesta el 2 de marzo de 2019 contra las penas de muerte dictadas en Egipto

Unos 130 presos llevan más de seis semanas en huelga de hambre en una cárcel egipcia, en protesta por las condiciones inhumanas y la denegación de las visitas familiares, denunció este miércoles Amnistía Internacional.

Muchos de los internos en huelga en la prisión de máxima seguridad de Al Aqrab fueron detenidos "hace más de dos años y no se les permitió ni una sola visita ni de sus familiares ni de sus abogados", dijo la oenegé de defensa de los derechos humanos.

Desde el inicio de la acción de protesta, el 17 de junio, las autoridades tomaron represalias contra los detenidos "golpeándolos y aplicándoles electrochoques con pistolas de descargas eléctricas", dijo Amnistía, citando un comunicado publicado por los presos.

"Las autoridades egipcias empujaron a muchos de los detenidos de Al Aqrab a un punto de quiebre", asegura.

"La combinación de unas condiciones de detención miserables e inhumanas y la denegación de las visitas familiares y el acceso a sus abogados [...] creó una situación insoportable para los detenidos", señaló Magdalena Mughrabi, vicedirectora para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía.

"Al negarse a permitir las visitas familiares, las autoridades egipcias están incumpliendo de manera flagrante tanto las leyes egipcias como internacionales y demostrando una crueldad despiadada", añadió.

Dos familiares entrevistados por Amnistía dijeron que incluso teniendo autorización de la Fiscalía Suprema de Seguridad Estatal para visitar a sus allegados detenidos, las autoridades carcelarias se negaron a permitir que la visita tuviera lugar.

Los grupos de defensa de los derechos humanos acusan con regularidad al régimen del presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, quien llegó al poder después que el islamista Mohamed Mursi fuera derrocado por el ejército, de amordazar a los miembros de la oposición, tanto islamistas como no religiosos.

Desde el derrocamiento de Mursi, Al Sisi mantuvo una represión constante contra los partidarios del expresidente procedentes de los Hermanos Musulmanes, con miles de detenidos y cientos de personas enfrentadas a penas de muerte.