Houston, hay esperma humano a bordo de la Estación Espacial Internacional

Los astronautas de la NASA Scott Tingle (izquierda) y Norishige Kanai (derecha) observan el módulo SpaceX Dragon que se aproxima con muestras de esperma humano. (Crédito imagen: NASA).

Por primera vez (ejem, al menos… oficialmente), personal de la NASA liberará esperma humano en el espacio exterior.

El material de trabajo para la misión Micro-11, que llegó con éxito a la Estación Espacial Internacional (ISS) a bordo de una cápsula de reabastecimiento Dragon lanzada sobre un cohete SpaceX Falcon 9, contiene un montón de recipientes de esperma humano y de toro congelado. Ahora toca que los científicos de la ISS descongelen los espermatozoides, según ha declarado la NASA, y luego lo estudiarán para ver cómo afecta la ingravidez a su capacidad de moverse y prepararse para su fusión con un óvulo.

Los funcionarios de la NASA responsables de la de la misión Micro-11; han declarado que: “experimentos previos con espermatozoides de erizo de mar y de toro sugieren que el movimiento activador se da con más rapidez en microgravedad, mientras que los pasos que conducen a la fusión de dan más despacio, o no se dan en absoluto. Los retrasos o problemas en esta etapa podrían impedir que la fertilización ocurriese en el espacio“.

La NASA ha enviado esperma de toro además de humano y los funcionarios de la Agencia explican esta elección en base a que los gametos masculinos de toro son más constantes en actividad y aspecto que el esperma humano. Al estudiarlo junto a los espermatozoides humanos, los astronautas podrán averiguar si algún comportamiento extraño que puedan observar se da como resultado de algo inusual en una muestra de esperma en particular, o bien que se debe a los efectos de la microgravedad.

La realización de este experimento es sin duda lo más cerca que la NASA ha estado jamás de reconocer que, tarde o temprano, es casi seguro que el sexo en el espacio se va a convertir en una realidad. A pesar de que hace mucho tiempo que abundan los rumores sobre astronautas rusos o americanos que “acoplaron sus puertos” en órbita, ninguno ha sido confirmado oficialmente, y la mayoría son probablemente falsos, según informes facilitados por la reconocida web Space.com.

Tal vez merezca la pena comentar que la tripulación actual de la ISS (compuesta por seis hombres) tuvo a su alcance métodos alternativos para conseguir muestras de esperma humano, lo cual sin duda habría sido más barato que contratar espacio de carga en un lanzamiento espacial multimillonario. No obstante la razón por la que la agencia espacial no eligió esa vía es comprensible, ya que pedir algo así a sus empleados excedería los límites de lo que razonablemente se puede exigir en un lugar de trabajo, incluso aunque se encuentre en el espacio exterior.

Por lo que puedo leer en otro comunicado de prensa de la NASA, una vez finalicen los experimentos a bordo de la ISS, el esperma regresará a un laboratorio de la Universidad de Kansas donde se realizarán más pruebas. Allí, uno de los científicos que coordinan el estudio llevará a cabo más experimentos encaminados a observar los cambios en el comportamiento del esperma que podrían deberse a su estancia en el espacio.

Me enteré leyendo LiveScience.