El hotel con vistas a osos polares que escandaliza a los animalistas

El Polar Bear Hotel es un alojamiento turístico ubicado en el parque temático Harbin Polarpark que acaba de abrir sus puertas en la provincia china de Heilongjiang en medio de una fuerte polémica. El motivo son los dos osos polares encerrados en un pequeño recinto que cualquier cliente puede ver las 24 horas del día desde cualquier punto del hotel.

Todos los huéspedes pueden seguir las evoluciones diarias de los animales, ya sea desde el lobby, las cafeterías, el restaurante o desde alguna de sus 21 habitaciones. Esto ha despertado el interés de muchas personas pero también ha provocado la críticas de los animalistas, que acusan a los propietarios de aprovecharse de su cautividad con fines comerciales.

“Ya sea comiendo, jugando o durmiendo, los osos polares te harán compañía”, sostiene la publicidad de la cuenta oficial de WeChat de Harbin Polarpark en una publicación que data del pasado jueves 11 de marzo, tal y como indica Nius en un artículo reciente.

Son numerosas las imágenes publicadas en las redes sociales en las que se puede ver a los plantígrados en un pequeño espacio cubierto de hielo artificial y charcos de agua. Un rincón sobre el que se levantan las paredes del hotel y al que dan todas las estancias del mismo como si se tratase de un patio interior.

Desde la compañía propietaria de ‘Harbin Polarpark’ han salido al paso de las críticas a través de su portavoz, Yang Liu, que ha afirmado que las imágenes difundidas tan solo muestran una pequeña parte del espacio por el que se mueven los animales, que contempla también un área al aire libre a la que pueden acceder cuando lo permite la temperatura y la calidad del aire.

Estas críticas no parecen haber apaciguado los ánimos de los animalistas, que insisten en que “los osos polares pertenecen al Ártico, no a los zoológicos ni a las cajas de cristal de los acuarios ni a los hoteles”. Según el representante de PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales), Jason Baker, estos plantígrados están activos 18 horas al día en la naturaleza y recorren áreas que pueden abarcar miles de kilómetros.

Las críticas animalistas no han aplacado el interés de los clientes y el hotel ha colgado el cartel de completo durante los próximos días a pesar de los 240 a 295 euros que cuesta pasar la noche en una de sus habitaciones.