Así es el hotel en el que sus huéspedes desayunan y duermen entre jirafas

Si estás pensando en unos días de vacaciones donde poder fundirte con la naturaleza, quizás Giraffe Manor, en Nairobi, Kenia, puede cumplir tus expectativas con mucho. Porque aquí, la fauna entra directamente en tu habitación o comparte tu desayuno. Giraffe Manor es mitad hotel y santuario de jirafas Rothschild, de las que quedan poco menos de 500 en el mundo, y 12 de ellas han tomado esta finca como residencia habitual.

La historia se remonta a 1974, cuando Betty Leslie, una exmodelo enamorada de África y su marido Jock compraron una antigua mansión propiedad del magnate del café, sir David Duncan. Una ruina que casi no servía ni para alquilar después de un pasado de granja de cría de caballos. Tras adquirir la mansión abandonada, la pareja comprobó que varias jirafas habían elegido hacer del jardín de la casa su hogar. A instancias de una Betty ilusionada decidieron compartir el espacio al ver que los animales comenzaban a meter el cuello por las ventanas buscando comida.

Al investigar sobre sus nuevas compañeras de piso, se enteró de que la Jirafa Rothschild estaba en peligro de extinción en Kenia debido a que su habitat estaba desapareciendo por la acción humana. Solo quedaban alrededor de 120 de estas jirafas en todo el mundo. De ahí a adoptar más ejemplares, crear el Fondo Africano para la Vida Silvestre en Peligro y abrir el Giraffe Centre, un centro para que los escolares aprendieran sobre ecología y medio ambiente compartiendo espacio con jirafas, pasaron tan solo unos pocos años. Y a día de hoy se considera que el matrimonio Leslies han sido las únicas personas que han criado jirafas salvajes con tanto éxito. A pesar de ser un animal territorial que suele buscar alimento en un radio de entre 5 y 600 kilómetros, los ejemplares que habitan en el Manor han conseguido obtener todo lo que necesitan en el reducido espacio de la finca.

Jock falleció de cáncer en 1984 y poco después Betty empezó a abrir su casa a diferentes viajeros. Los beneficios que conseguía gracias a su estancia se destinaban al centro educativo levantado junto a la propiedad. Un tiempo después, Betty dejó las llaves del complejo a su hijo Rick y él junto a su esposa reconvirtieron la casa en un pequeño hotel.

Numerosas celebridades desde entonces han podido compartir habitación y mantel con estas peculiares vecinas. En 2009 Giraffe Manor fue comprado por el grupo de alojamientos y hoteles The Safari Collection.

Aparte de encontrarte con la enorme suerte de que las jirafas decidan compartir tu desayuno y las impresionantes vistas al monte Kilimanjaro o las colinas de Ngong, el hotel boutique está decorado con mimo aprovechando su pasado inspirado en un pabellón de caza escocés. Y puedes alojarte en una habitación amueblada con los auténticos enseres de Karen Blixten, autora de “Memorias de África”. Sus muebles y un piano que también adorna el complejo fueron parte del pago de las deudas de la escritora cuando perdió su plantación de café. Un motivo más para sentirte en África solo abriendo tu ventana.