Hormigas frenan la construcción de la fábrica de Tesla en Alemania

Los coches eléctricos Tesla se han visto frenados por... hormigas. El fabricante, que abrirá una fábrica cerca de Berlín en 2021, comenzó el jueves a preparar el terreno del sitio, pero se enfrenta al deber de proteger la fauna.

El gigante estadounidense acaba de entrar en una carrera contrarreloj, pues sus obligaciones de conservar especies locales amenazadas, especialmente hormigas, pájaros y murciélagos en hibernación podrían llevar tiempo.

Tesla recibió luz verde el mes pasado para construir su primera fábrica en suelo europeo situada en Grünheide, en la región de Brandeburgo, limítrofe con Berlín.

Pero, según el periódico Süddeutsche Zeitung, el fabricante automovilístico debe ahora desenterrar numerosas colonias de hormigas con ayuda de "palas y pequeñas excavadoras" para reubicarlas más lejos.

Tesla igualmente prometió establecer 400 nidos en la región, pues la deforestación dejará sin sus nidos a un cierto número de aves.

Los pájaros regresarán para anidar en los árboles a partir de marzo, y los murciélagos están preparados para salir de su hibernación y empezar a copular más o menos en la misma época, precisa por su parte el diario Tagesspiegel.

La Unión Alemana para la Conservación de la Naturaleza y la Biodiversidad (NABU) advirtió el mes pasado que no sería fácil desplazar en particular a los murciélagos.

Brandeburgo espera mucho de la llegada de Tesla, que prometió miles de empleos de calidad, a cambio de ventajas como subvenciones públicas o un precio inmobiliario más bajo que el del mercado.

La fauna no es el único obstáculo al que se enfrenta Tesla. El mes pasado, las autoridades desactivaron siete bombas de la II Guerra Mundial que fueron halladas en el lugar de la futura fábrica.