Hormigas bomba que defienden sus colonias

Las hormigas son capaces de hacer de todo para proteger su colonia. Un ejemplo es el de la hormiga explosiva, que rasga su cuerpo para segregar una toxina – de un modo que parece que la hormiga explota – y así contener a quienes amenazan su hormiguero.

En un artículo reciente se describe una nueva especie de hormiga explosiva, a la que se ha dado el nombre de Colobopsis explodens. No es la primera hormiga donde se comprueba este comportamiento. ni siquiera el primer bicho, ya se había detectado también en termitas. Pero es la primera especie descubierta en mucho tiempo. En concreto, desde 1935 no se describía ninguna así.

[Te puede interesar: Las hormigas no temen a los zombies]

Imagen de una hormiga explosiva. Foto de PA Science

La verdad es que se trata de una estrategia interesante y llamativa. Durante su vida normal, la casta de hormigas obreras pequeñas van acumulando una toxina en una glándula. Y cuando detectan un ataque a su colonia, rasgan su abdomen para liberar el veneno y matar, o al menos ralentizar, a los atacantes.

A este comportamiento se le denomina autotisis. Y es muy efectivo cuando los que atacan el hormiguero son artrópodos, el grupo biológico que reúne a arañas, cienpiés e insectos. Vaya, que si una araña, cucaracha o incluso otra hormiga ataca la colonia, la solución de que un individuo sacrifique su vida por el bien de las demás funciona bastante bien.

No es el único mecanismo de defensa. En la misma especie hay otra casta, conocida como obreras grandes, que tienen la cabeza modificada. Si el sacrificio de la obrera pequeña no ha funcionado, las obreras grandes emplean sus cabezas para taponar la entrada al hormiguero a modo de barricada. Esto da tiempo a que lleguen otras obreras pequeñas a sacrificarse, o que entren en juego otras castas.

[Te puede interesar: Las armas químicas que emplean las hormigas argentinas en sus invasiones]

Y aunque podemos hablar tranquilamente de sacrificio, no está tan claro que se pueda considerar altruismo. Me explico: que un individuo se sacrifique por el bien de la comunidad se puede denominar altruismo. Pero en el caso de las hormigas, y en realidad de todos los insectos eusociales –abejas, avispas sociales, incluso termitas– la cosa no está tan clara.

Las hormigas se reproducen por partenogénesis. En esencia, si los óvulos se fecundan dan hembras, y si no lo hacen se desarrollan machos. Pero las hembras, que son las hormigas de todas las castas, de la misma colonia son equivalentes genéticos.

Es decir, que cuando la obrera pequeña se sacrifica, lo hace por sus hermanas gemelas, por decirlo de alguna manera. Desde un punto de vista biológico-evolutivo, es similar a que una célula se deje morir para beneficiar al conjunto del organismo, con sus muchos e importantes matices.

En cualquier caso, es un comportamiento curioso de una especie muy interesante.