El historial de las "tormentosas" relaciones entre Colombia y Venezuela

En la primera semana de gobierno de Gustavo Petro en Colombia, el mandatario dio pasos para reanudar las relaciones diplomáticas con la vecina Venezuela. Dos naciones que comparten más de dos mil kilómetros de frontera y cuyos habitantes son los más afectados por las decisiones de los jefes de Estado que, hasta el momento, se habían basado en la diferencia de sus ideologías, algo que ahora más bien los acerca.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, nombró al excanciller venezolano, Félix Plasencia, como el nuevo embajador en Bogotá. En respuesta, el presidente colombiano nombró al exsenador Armando Benedetti como su representante en Caracas. Ambos funcionarios representan un paso adelante en la intención del primer presidente de izquierda de Colombia de restablecer las relaciones entre los dos países, rotas desde 2019.

Nicolás Maduro llegó al poder en Venezuela en abril de 2013, tras la muerte de Hugo Chávez. Entonces, en Colombia, el presidente era Juan Manuel Santos, quien inició una nueva era en las relaciones entre Bogotá y Caracas, que tuvieron una serie de altibajos durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez, hasta romperse en 2010 cuando el conservador colombiano acusó al régimen venezolano de permitir que las guerrillas de las FARC y del ELN se refugiaran en su territorio.

No obstante, una nueva crisis se zanjó en 2015 cuando Maduro ordenó el cierre del Puente Internacional Simón Bolívar, que une el venezolano estado Táchira con el colombiano Norte de Santander y deportó a los colombianos que se encontraban allí, supuestamente por estar implicados en un ataque a soldados venezolanos y actividades ilícitas, como el contrabando de gasolina y no fue hasta 2016 que la frontera fue reabierta.

Duque, Trump y Juan Guaidó

En enero de 2019, Estados Unidos, entonces bajo el mando de Donald Trump, reconoció al presidente de la Asamblea, Juan Guaidó, como el presidente legítimo de Venezuela y desconoció los resultados de las elecciones presidenciales de 2018, en los que Maduro obtuvo la victoria pero que no contaron con un proceso transparente de convocatoria y registraron la abstención más alta en la historia de los comicios presidenciales desde 1958.

Colombia, dirigida por Iván Duque, siguió los pasos de Trump y legitimó a Guaidó. Washington ofreció ayuda humanitaria a Venezuela, que entraría por la frontera colombiana a lo que Maduro respondió asegurando que se trataba de una excusa para una invasión militar y cerró las fronteras.

En febrero de 2019 se celebró en el lado colombiano de la frontera un concierto con el objetivo de presionar a Maduro a que permitiera ingresar la ayuda humanitaria. Maduro decide en su lugar romper relaciones diplomáticas con Colombia.

La frontera permanece cerrada hasta 2021, cuando los contenedores que bloqueaban el paso de los vehículos fueron removidos.