La historia enternecedora del perro que recorre un país entero en moto junto a su dueño

Sox es un Husky siberiano que salió a la carretera junto a su dueño Michael hace tres años para recorrer en motocicleta los 50 estados, 63 parques y más de 150 bosques nacionales de los Estados Unidos. Llevan 185.000 kilómetros a sus espaldas durante los que han vivido muchas alegrías. También han pasado por momentos muy duros pero, a pesar de todo, han podido continuar con su viaje.

La relación entre Sox y Michael empezó hace algo más de diez años, cuando el padre del joven le regaló el perro para que le hiciese compañía en Hawái, donde debía trasladarse por motivos laborales. Antes de partir, Michael vendió su automóvil y se compró una motocicleta para desplazarse por la isla, pero debía entrenar al cuadrúpedo para que pudiera acompañarlo sobre las dos ruedas.

Y así, lo hizo. Inicialmente, lo fue acostumbrando a los ruidos y a las vibraciones del motor para, posteriormente, enseñarlo a sentarse y a agarrarse. A medida de que fue ganando confianza, empezaron a hacer desplazamientos cortos como si de un pasajero humano se tratase y, tras tres meses de entrenamiento, el animal era capaz de subirse y sostenerse solo sobre vehículo.

La pareja pasó unos años en la isla grande de Hawái pero Michael puso el punto y final a esta aventura laboral para iniciar otra: convertirse en paracaidista profesional y recorrer los Estados Unidos en motocicleta junto a su inseparable amigo. Ahora, los dos navegan por las carreteras del país buscando emociones fuertes.

No son pocas las personas que se han cruzado con Michael y Sox sobre el asfalto y han expresado su sorpresa al verlo de pie en la parte trasera. A pesar de ello, su dueño sostiene que viaja con total seguridad y que dispone de su propio casco y de unas gafas para protegerse del viento. Además, el padre del chico también construyó un remolque para que el cuadrúpedo pudiera viajar sin problemas.

Durante los últimos tres años han recorrido más de 185.000 kilómetros. Los dos protagonistas han vivido numerosas alegrías pero también momentos muy duros como la intervención a la que se tuvo que someter Sox el pasado mes de noviembre para extirparle hasta seis tumores.

Desde entonces, el perro tiene más dificultades para viajar y Michael ha iniciado una campaña de crowdfunding para poder comprar un vehículo más grande con suficiente espacio para Sox, para la motocicleta y para una tienda de campaña donde poder descansar. Se trata de una aventura enternecedora que, de momento, no parece tener fin.