Hipotecas a plazos más cortos

Los créditos hipotecarios que reducen el periodo de devolución del importe adelantado hasta 30 años como máximo generan unas cuotas mensuales más elevadas

Las hipotecas que se contratan para plazos cortos adelgazan el periodo de amortización del importe adelantado, aunque generan unas cuotas mensuales elevadas. Al disminuir el tiempo en que debe devolverse el capital y aumentar las cuotas, los ingresos de los solicitantes deben ser mayores para que el banco o caja de ahorro apruebe su concesión. A continuación se describen las características, ventajas e inconvenientes de amortizar hipotecas en menos tiempo y se detallan algunas de las ofertas hasta 30 años que las entidades bancarias proponen.

Amortizar en menos tiempo

Los plazos de 40, 45 y 50 años para amortizar hipoteca han pasado a la historia. Lo habitual hoy es que se contraten a plazos más cortos, que no superen los 30 años, tal y como se recomendó desde el Banco de España antes de que estallase la "burbuja inmobiliaria", y no se exceda nunca los 40 años. Estas hipotecas acortan el periodo de devolución del importe adelantado, pero dan lugar a cuotas mensuales más elevadas. Es decir, hay que pagar todos los meses más dinero, aunque en un plazo de tiempo menor.

El problema de disminuir el periodo de amortización es que las cuotas aumentan de manera sensible. Por tanto, los ingresos de sus solicitantes deberán ser mayores para que el banco o caja de ahorros apruebe su concesión. Además, a ello hay que añadir que apenas hay financiaciones al 100%, por lo que el demandante debe aportar como entrada entre el 20% y 30% del valor del piso.

En algunos casos se disminuyen o anulan las comisiones, aunque a cambio de pedir un mayor grado de vinculación con la entidad a través de la domiciliación de la nómina y los principales recibos domésticos, o con la contratación de otros productos financieros, en especial seguros.

Hipotecas para devolver en un plazo de entre 15 y 20 años

La mayoría de las propuestas hipotecarias actuales no supera los 30 años de amortización. En algunos casos la oferta incluso se rebaja a 15 o 20 años como periodo máximo para sufragar los gastos de la adquisición de nueva vivienda.

Una de estas hipotecas es la Tipo Fijo de Novagalicia Banco. Tiene un plazo de hasta 15 años -con posibilidad de ampliarlo a 20- y asegura un interés competitivo. Está destinada a personas físicas para la adquisición o construcción de vivienda.

De similares características es la Hipoteca a tipo fijo de Unicaja, que permite mantener la misma cuota durante toda la vida del préstamo. Además, en cualquier momento, se puede adelantar capital, en concepto de amortización anticipada. Presta hasta el 80% del valor de tasación, con un plazo máximo de financiación de 15 años.

Bankia cuenta con el Préstamo Autopromotor, para quien desee levantar o rehabilitar su propia casa. Se dispone de hasta tres años para financiar la construcción de la vivienda. Durante este periodo se recibirá la financiación conforme se vaya realizando la obra. Una vez terminada, hay un plazo de amortización de hasta 20 años. Se financia hasta el 80% del valor de la inversión, incluida la adquisición de solar, con un tipo de interés que puede ser fijo o variable. Por lo que respecta al sistema de amortización, en la fase de desembolso (hasta la finalización de la obra) solo se abonarán los intereses sobre el capital dispuesto. Una vez concluida la edificación, la amortización del préstamo se realizará en cuotas constantes.

Devolución en un período máximo de 30 años

Otras entidades, en cambio, brindan hipotecas con un plazo de amortización más elevado. Banco Santander, con su Hipoteca hasta 30 años, otorga una financiación máxima de hasta el 80% del valor de compraventa o tasación (el menor de ambos).

Banco Sabadell cuenta con la Hipoteca Tipo Fijo, también con 30 años como plazo máximo de amortización. En este caso aplica una comisión de apertura negociable y otra por desistimiento del 0,50% en los primeros cinco años de la hipoteca y del 0,25% en el resto de tiempo. Más elevada es la comisión por riesgo de tipo de interés, que sube hasta el 4%. Se financia hasta el 80% sobre el menor valor entre compraventa y tasación y tiene una cuota constante.

La Hipoteca Azul de iBanesto tampoco supera los 30 años como plazo máximo para devolver el importe solicitado y su interés tiene como punto de referencia al euríbor + 2,24% (2,95% T.A.E.) para importes superiores a 150.000 euros. No aplica comisiones, pero exige domiciliar las nóminas de los titulares, dos recibos y contratar un seguro.

Bajo similares premisas (domiciliar la nómina y tres recibos domésticos) se ha constituido la Hipoteca Open, de Openbank, también con un periodo máximo de 30 años, en los que se aplica un tipo de interés aplicado al euríbor + 2% (2,76% T.A.E.).

Bancopopular-e.com tiene una propuesta parecida, la Hipoteca Premium, cuyo tiempo máximo de devolución es de 30 años, con una T.A.E. del 4,20% y sin comisión de apertura. También en este caso es necesario contratar un seguro de hogar y otro de amortización de créditos, además de la domiciliación de la nómina y al menos un recibo.

El Préstamo Hipotecario de La Caixa tiene también un máximo de amortización de 30 años y permite escoger el tipo de interés (fijo, variable o mixto).

Ventajas e inconvenientes de los plazos cortos

Los créditos hipotecarios de más corto plazo cuentan con ventajas, pero tienen también ciertos inconvenientes. Por ello, se requiere un análisis en profundidad para que los potenciales suscriptores puedan valorar si desean contratarlos en un momento de crisis como el actual.

Ventajas:¡

  • Permiten amortizar las hipotecas en menos años, con lo que se reduce el nivel de endeudamiento.

  • La oferta es cada vez más amplia por parte de los bancos y cajas de ahorro, y se puede elegir entre varios modelos (tipo fijo, variable o mixto).

  • Disminuyen, por lo general, las comisiones que llevan aparejadas esta clase de hipotecas.

  • Mejoran las condiciones de contratación, en especial en lo que se refiere a sus tipos de interés, aunque hay que vincularse aún más con la entidad.

Inconvenientes

  • Las cuotas son más elevadas, por lo cual los ingresos regulares de sus titulares deberán ser más cuantiosos.

  • Se debe tener algo de dinero ahorrado, ya que se financia solo el 70% o 80% del valor del piso.

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