Descubrimos al hijo 'cañón' de Marisa Martin Blázquez y Antonio Montero

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Sus padres son dos de los periodistas del mundo del corazón más conocidos. Antonio Montero y Marisa Martín Blázquez representan ese sector del periodismo rosa más clásico. El matrimonio, que se casó en 1989 tras seis años de noviazgo, ha vivido algunas idas y venidas en su relación sentimental y aunque siempre han tratado de mantener su vida privada al margen de los medios, muchas veces ellos también han sido protagonistas de la noticia en sus respectivos programas (sobre todo él en Sálvame). La pareja ha formado una bonita familia y sus dos hijos son lo más importante para ellos. Hace unos días, Marisa presumía en sus redes sociales de nueva casa y mencionaba a su hijo Nicolás, un atractivo joven que ya ha hecho superar a unos cuantos seguidores de la colaboradora de Ana Rosa Quintana

MADRID, SPAIN - JULY 14: Marisa Martin Blazquez and Antonio Montero attend the memorial for Eduardo Sanchez Junco, editor-in-chief of 'Hola' magazine on July 14, 2011 in Madrid, Spain. The owner and publisher of the celebrity magazines 'Hola!' and 'Hello!,' Eduardo Sanchez Junco, died on July 14, 2010 after a long illness, at the age of 67.  (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)
MADRID, SPAIN - JULY 14: Marisa Martin Blazquez and Antonio Montero attend the memorial for Eduardo Sanchez Junco, editor-in-chief of 'Hola' magazine on July 14, 2011 in Madrid, Spain. The owner and publisher of the celebrity magazines 'Hola!' and 'Hello!,' Eduardo Sanchez Junco, died on July 14, 2010 after a long illness, at the age of 67. (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

Nicolás Montero no ha seguido los pasos de sus famosos padres y parece que no tiene ningún interés por el mundo del colorín ni todo lo que ello conlleva. A pesar de que sus progenitores son dos rostros televisivos (Marisa colabora en El programa de Ana Rosa y Montero en Sálvame y el Deluxe), tanto él como su hermana Marieta han vivido de manera discreta todos estos años. Marisa y Antonio se conocieron mientras estudiaban Periodismo y se casaron seis años más tarde. En 1995 vivieron una grave crisis matrimonial pero se dieron una nueva oportunidad. La separación definitiva llegó en 2015 pero siguieron viviendo juntos. "Nos queremos, nos llevamos bien y nos respetamos. Si se anunciara mañana el fin del mundo, me abrazaría a ella", decía Antonio hace unos meses sobre su mujer. "Juntos remamos a favor de la familia, convivimos, seguimos yendo a sitios juntos y nos llevamos de maravilla. Todo esto sólo se puede conseguir si te llevas bien y es una suerte", revelaba ella en la revista Semana. Sus dos hijos han sido siempre, sin duda, la luz de sus vidas. 

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La reforma más especial de Marisa

Nicolás es el mayor de los dos hijos del matrimonio y ha terminado ya sus estudios de Arquitectura, algo de lo que su orgullosa madre ha querido presumir en su perfil de Instagram. Marisa ha recordado con cariño cómo esa pasión por los edificios y la construcción le viene a su hijo desde la más tierna infancia. "Mi hijo Nicolás es arquitecto. Siempre fue su ilusión. Le recuerdo con siete años dibujando edificios y ciudades alucinantes. Con los ojos brillantes y adelantándose a su formación, como quien busca un tesoro escondido. O haciendo construcciones infinitas con sus Legos", escribía la periodista.

A pesar de que Nicolás ha terminado con éxito la carrera, las condiciones laborales en España dentro de su sector le han hecho tener que buscarse la vida en el extranjero. "Ahora, como muchos jóvenes de su edad muy formados –académica y personalmente– ha tenido que salir a ejercer su profesión fuera de España, porque en nuestro país no encuentran empleo. Como lo hacían nuestros padres y abuelos hace años, pero con formación académica y mucha preparación en todos los sentidos", comentaba su madre que daba a conocer que su hijo además es todo un manitas a la hora de ponerse manos a la obra y no solo a la hora de diseñar un edificio o vivienda. 

"Antes de irse, me lío una pardísima; quiso hacer 'una pequeña reforma' en su habitación. Pero ya se sabe que las madres, por los hijos, hacemos imposibles y di la aprobación con poca gana, pero porque a él le emocionaba el proyecto. No sólo hizo los planos y el diseño arquitectónico de la reforma, sino que también realizó él mismo los oficios: hizo de soldador, herrero, electricista, carpintero, diseñó y fabricó la mesa de su estudio, las lámparas de pie... Tiró muros, falsos techos, forró techo de madera, pulió pintura para que el ladrillo quedara visto, hizo el altillo para hacer su estudio arriba... Aún quedan cosas por acabar, pero la habitación de Nico, va tomando forma para que, cuando venga a su hogar, la termine y encuentre, en casa, su sitio al que siempre puede regresar y donde le espero llena de amor", concluía Marisa enseñando varias fotografías del que será sin duda el proyecto más especial de su hijo, una habitación a doble altura con escalera al aire, la cama en la parte inferior y una moderna mesa de estilo industrial en la superior. 

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Viajero y enamorado desde hace varios años

Además de su pasión por la Arquitectura y todo lo relacionado con el mundo de los edificios, Nicolás está hecho todo un viajero y un aventurero incansable, como muestra en sus redes sociales. Hace tan solo unos días, Nicolás se encontraba pasando unas vacaciones en Nicaragua y allí ha visitado lugares tan espectaculares como el Volcán Masaya, uno de los siete volcanes activos de este país, y no ha perdido la ocasión de pasar tiempo de relax en un precioso hotel con piscina infinita y vistas a ese paraje. Antes de Nicaragua, Nicolás ha estado en El Salvador y en Guatemala, dos países en los que ha disfrutado de su naturaleza pero también de la arquitectura y los edificios más pintorescos de sus ciudades, que no ha dudado en fotografiar y mostrar en su perfil de Instagram. Cuba, Suecia, Colombia, Países Bajos, India, Austria, Alemania... no hay país que no haya visitado Nicolás.

El atractivo hijo de Marisa y Antonio es un enamorado de las playas de Ibiza y Formentera durante el verano y le encanta hacer pequeñas escapadas de fin de semana a lugares más cercanos a la capital como Pedraza, en Segovia, o la sierra de Navacerrada, a pocos kilómetros de Madrid. Muchos de estos viajes los hace junto a su chica, llamada Daniela, con la que sale desde hace un par de años y con la que ha recorrido ciudades europeas como Amsterdam o París, una de las capitales más románticas del continente. 

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Relatos, esquí y feminismo

Y como Nicolás lleva lo del periodismo en las venas gracias a la profesión de sus padres, tampoco se le da nada mal escribir microrrelatos que luego sube a sus redes sociales. No le gusta ponerse demasiado intenso con poemas o frases demasiado elaboradas, por lo que lo que escribe suele tener que ver con sus experiencias en los viajes que lleva a cabo o con pequeñas aventuras que le van sucediendo a lo largo del camino. 

"El trayecto en la barcaza fue bastante entretenido. Al fin y al cabo estábamos en el Amazonas. Vimos todo tipo de animales, desde monos de pelo amarillo, tortugas, cormoranes o caimanes hasta un tipo de delfín de agua dulce conocido como pink dolphin o delfín rosa; por su tono de piel. Después de unas dos horas y media, el guía empezó a desacelerar y la barca fue perdiendo velocidad. Nos acercábamos al lugar en el que íbamos a pasar los próximos días, un pequeño complejo de cabañas de madera a la orilla del río", comenzaba. "Una vez estábamos establecidos, salí a dar una vuelta por los alrededores de la vivienda. Hacía mucho calor, y el agua era marrón, pero ni eso, ni los animales que habitaban en ella, iban a impedir que me diese un baño. Al asomarme al río, en la orilla, había uno de esos animales, un caimán. Decidí ir a saludarlo. Nunca había tenido uno tan cerca", comentaba hace tan solo unos días durante su viaje por Nicaragua

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Además, para sus post suele elegir frases o palabras en inglés, dando buena muestra del control que tiene del idioma de Shakespeare. Le gusta el deporte y montar en monopatín, una afición que lleva a cabo sobre todo cuando veranea en Cádiz, otra de las zonas de España que le vuelven loco. En invierno, el esquí es otro de los deportes que practica y suele deslizarse por las colinas blancas de Sierra Nevada, en Granada, junto a su grupo de amigos de siempre. 

El atractivo hijo de Marisa Martín Blázquez y Antonio Montero también es un joven muy concienciado con el medio ambiente y con el feminismo. "Feliz. Feliz de estar aquí. Entre otras cosas, es por ti mamá. Feliz por la hermana que tengo. Sin ella, bueno, sin ella, ¿qué os podría decir? Feliz por mis abuelas a las que amo y siento como entes superiores que todo lo pueden", escribía el joven en sus redes para celebrar el 8 de marzo. Sin duda, tanto Marisa Martín Blázquez como Antonio Montero tienen unos cuantos motivos para presumir de hijo.

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