La hija de la dueña de La Madrina cuenta lo que hacía Chicote en las grabaciones

Chicote en 'La Madrina'.
Chicote en 'La Madrina'.

Chicote en 'La Madrina'.

Pablo Cabezali, creador del canal de YouTube, Cenando con Pablo, ha estado en La Madrina, uno de los restaurantes que pasó por Pesadilla en la cocina, el programa de Alberto Chicote, durante la séptima temporada.

Como curiosidad, Cabezali ha contado que este negocio, ubicado en el madrileño barrio de Villaverde, por el que pasó Chicote nunca jamás utilizó la carta que preparó para ellos el chef de Atresmedia.

La primera en hablar ha sido Bea, hija de La Madrina, dueña del negocio, que ha contado que fue la productora la que se puso en contacto con ellos para abordar una reforma del negocio.

“Yo tenía pánico. Yo no quería hacerlo”, ha confesado Bea, que ha comentado que fue su madre la que accedió porque no tenía nada que esconder ya que su cocina estaba limpia y su cocina estaba rica.

El paso de Chicote por La Madrina no fue especialmente traumático. Al cocinero le gustó la comida y, como ha recordado Pablo, “no fue un programa de estos que meten la mano en la campana y saca grasa o encuentra cosas en mal estado”.

La hija de la dueña ha desvelado que le dejó las llaves del local durante una semana para montar el set de rodaje y ha reconocido que tuvo “temor” porque “pueden hacer lo que quieran”.

Sobre el enfado de su madre con Chicote durante el programa, Bea ha comentado que el cocinero metió “mucha caña” a la Madrina: “Mi madre se contuvo demasiado para su carácter y para cómo es ella. Metía mucha caña, mucha presión. ‘No, pero es que esto es así, no es así’. Y mi madre que tiene su carácter tiene su forma de trabajar”.

Después, ha contado cómo fueron las grabaciones y ha revelado que Chicote no suele estar durante todo el programa. “Ten en cuenta que él no está durante todo el programa. No está durante toda la grabación. Viene durante un determinado tiempo y es como aparece y ahora me dices tú cómo tengo que hacer yo mi trabajo u opinas tú de cómo llevo mi negocio pero si has venido media hora y es plan ‘pero este de qué va’”, ha explicado la hija de la dueña.

Después ha hablado con Mónica, dueña de La Madrina, local en el que lleva 12 años. Ha desvelado que les han vuelto a llamar de Pesadilla en la Cocina y que ahora se lo está pensando “por el tiempo” porque la grabación “se demora”.

Lo que le ha explicado Pablo Cabezali es que lo más seguro es que vaya Chicote durante unas horas para ver cómo sigue el negocio después del paso del programa y poco más. “Le he dicho que sí, que me lo digan con tiempo y lo vamos a hacer”, ha explicado ella.

Sobre la reforma ha comentado ahora que no le gustó mucho porque ella es “más clásica”. “Se interpretó como si fuésemos mexicanos”, ha señalado de fondo su hija.

Han explicado las dos hosteleras que cada vez que se emite el programa en televisión les llega una nueva remesa de personas que se animan a probar la comida ecuatoriana.

Sobre si volvería a participar en el programa ha dicho de forma clara que sí. También ha hablado de sus piques con Chicote: “Es que soy un poquito de que no me pinchen”.

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