Tu hígado tiene poco menos de tres años (y lo sabemos gracias a las bombas atómicas)

·5 min de lectura
Tu hígado tiene poco menos de tres años... y lo sabemos gracias a las bombas atómicas
Tu hígado tiene poco menos de tres años... y lo sabemos gracias a las bombas atómicas

En la parte superior derecha de tu abdomen, bajo el diafragma y situado encima del estómago y el riñón, se encuentra uno de los órganos fundamentales de tu organismo: el hígado. Pesa aproximadamente un kilogramo y medio, es de color marrón oscuro y muestra una característica forma triangular. Posee múltiples funciones, la mayoría de ellas únicas e imprescindibles, pero su trabajo principal es eliminar de la sangre las diferentes sustancias que puedan resultar nocivas para el organismo.

Su correcto funcionamiento es indispensable para nuestra supervivencia y, puesto que debe tratar constantemente con sustancias tóxicas, la probabilidad de que este órgano sufra lesiones es muy alta… para superar esta exposición, nuestro hígado tiene una impresionante habilidad para regenerarse después del daño. Se conoce como “Regeneración hepática” y es una de las formas más extraordinarias de respuesta al daño tisular, un complejo proceso que logra reemplazar las células hepáticas de manera rápida y eficiente para mantener la alta actividad metabólica a la que está sometido el hígado.

Aunque durante las últimas décadas hemos investigado con interés su funcionamiento y los factores involucrados todavía quedan pendientes demasiados interrogantes en este singular proceso de regeneración hepática por lo que cada artículo que aparece publicado sobre el tema suscita un gran interés. Una de estas cuestiones abiertas trataba de saber si su capacidad de regeneración disminuye a medida que envejecemos, tal y como ocurriría con el resto de nuestros órganos o si, por el contrario, el hígado logra mantener su capacidad de renovación más allá de los años.

Un nuevo artículo, publicado hace solo unas horas en Cell Systems, ofrece dos interesantes sorpresas al respecto. La primera es que los hepatocitos humanos muestran un recambio continuo, lo que permite que el hígado sea siempre “un órgano joven”, o dicho con otras palabras: nuestro hígado tiene una edad promedio inferior a tres años. El segundo punto de interés es que este recambio no se ve afectado por la edad.

“No importa si tienes 20 o si tienes 84 años, tu hígado se mantiene en promedio por debajo de los tres años”, explica el doctor Olaf Bergmann, líder del grupo de investigación en el Centro alemán de Terapias Regenerativas de Dresden y autor principal del estudio. “Los resultados muestran que el ajuste de la masa hepática a las necesidades del cuerpo está estrictamente regulado a través del reemplazo constante de células hepáticas y que este proceso se mantiene incluso en personas mayores”.

El equipo de Bergmann ha conseguido datar células humanas mediante el análisis de Carbono 14 atmosférico | Heinke, Bergmann et al.
El equipo de Bergmann ha conseguido datar células humanas mediante el análisis de Carbono 14 atmosférico | Heinke, Bergmann et al.

Más allá de las revelaciones sobre nuestro hígado, el estudio es importante porque logra una notable aproximación a otra de las cuestiones abiertas en el estudio de nuestro organismo. Determinar la edad biológica de las células humanas es un gran desafío técnico, un reto en el que no podemos utilizar modelos animales ya que en este campo no se pueden aplicar a los humanos ya que no resultan exactos. El equipo del doctor Bergmann se ha especializado en la datación retrospectiva de tejidos humanos utilizando una técnica bien conocida por los arqueólogos… la datación por radiocarbono.

La descomposición radiactiva del radiocarbono es muy lenta y proporciona a los arqueólogos la resolución necesaria para realizar sus dataciones, sin embargo no es demasiado útil para determinar la edad de las células humanas, y es aquí donde interviene la brillante idea del equipo de Bergman: aprovechar las pruebas nucleares de los años ’50 y ’60 como punto de apoyo para aplicar esta técnica a nuestro propio organismo.

El Carbono 14 es un isótopo del carbono. Aparece naturalmente en la atmósfera, las plantas lo incorporan mediante la fotosíntesis y termina siendo parte de la vida, de los animales y por supuesto, parte de nosotros. Las pruebas nucleares en la década de los ‘50 y principios de los ’60 introdujeron grandes cantidades de radiocarbono en la atmósfera, en las plantas, en los animales… y de esta manera, las células formadas durante este periodo contienen mayores cantidades de radiocarbono en su ADN.

Afortunadamente, en 1963, llegó la prohibición oficial de este tipo de pruebas nucleares y la cantidad de radiocarbono atmosférico comenzó a disminuir, y por tanto las cantidades de radiocarbono incorporadas a nuestro ADN. Estos valores y su decrecimiento, sí que son útiles para el propósito biológico que buscaba Bergmann… “Aunque se trata de cantidades insignificantes que no son dañinas, podemos detectarlas y medirlas en muestras de tejido”, explica el investigador. “Al comparar los valores con los niveles de radiocarbono atmosférico, podemos establecer retrospectivamente la edad de las células"

Junto a los hallazgos publicados sobre el hígado, el equipo de Bergmann también está estudiando otros mecanismos que impulsan la regeneración de tejidos mucho más estáticos, como el cerebro o el corazón. Anteriormente, y mediante estas técnicas de radiocarbono, descubrieron que la formación de nuevas células cerebrales y cardíacas no se limita al tiempo prenatal, sino que continúa durante toda la vida. En la actualidad, el grupo está investigando si aún se pueden generar nuevas células del músculo cardíaco humano en personas con enfermedades cardíacas crónicas.

Vídeo | Los crinoideos: una mezcla entre estrellas de mar y erizos con millones de años de vida

Más noticias e investigaciones curiosas relacionadas con la Historia:

Referencias científicas y más información:

Heinke et al. “Diploid hepatocytes drive physiological liver renewal in adult humans” Cell Systems, Junio 2022 DOI:10.1016/j.cels.2022.05.001

Dresden University of Technology “Your liver is just under three years old” MedicalXpress

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente