Moratones y hematomas, si te salen a menudo podría ser hemofilia

Es normal que tras un golpe o una caída fuerte te salga un moratón, cardenal o hematoma. Pero si es frecuente y te salen con el más mínimo roce, puedes tener un trastorno de coagulación conocido como ‘hemofilia’ que de no tratarse llegará a afectar a tu salud articular

La aparición constante de moratones al realizar actividades cotidianas podría ser un síntoma de hemofilia. (Foto: Getty)

La hemofilia es una enfermedad hereditaria que se caracteriza por un defecto de la coagulación de la sangre debido a la falta de uno de los factores que intervienen en ella y se manifiesta por una persistencia de las hemorragias. Afecta a 1 de cada 10.000 nacidos en todo el mundo y está considerada una enfermedad rara.

Según la Federación Mundial de Hemofilia, más de 400.000 personas en el mundo la padecen, aunque sólo 30.000 están diagnosticadas y tratadas.

La hemofilia se caracteriza por la falta de uno de los factores de coagulación.Para que se forme un coágulo deben estar presentes todos los factores. Puede ser de dos tipos: A (carencia de factor VIII) y B (falta el factor IX). Foto: Getty

Un 90 por ciento de las personas que padecen esta enfermedad poco frecuente de la sangre sufre hemorragias repetidas en las articulaciones (hemartros), las cuales causan cambios fisiopatológicos dentro de las mismas y conllevan la destrucción del cartílago y el hueso, según concluyen diversos estudios.

Cómo reconocerla

Esto causa inflamación y dolor articular, provocando que la articulación pierda movilidad. Las articulaciones más afectadas suelen ser codos, rodillas y tobillos.

Además, las personas que padecen hemofilia pueden sufrir también sangrados musculares. Si esta situación se convierte en crónica, conlleva una grave pérdida de calidad de vida en el paciente, física y anímicamente porque se produce un incremento de las limitaciones físicas que, junto con la cronicidad del dolor, puede tener como consecuencia la aparición de ansiedad y depresión.

Según la Encuesta Global Anual de la Federación Mundial de Hemofilia, en los países de Europa hay alrededor de un 27 por ciento de menores de 18 años con hemofilia; en España, de las 3.000 personas con hemofilia, 810 son menores.

Un problema genético

Las personas con hemofilia carecen de la cantidad suficiente de las proteínas de coagulación que se encuentran de forma natural en la sangre. Dos de las formas más comunes de hemofilia son los tipos A y B.

En las personas con hemofilia A, el factor VIII de coagulación no está presente en cantidades suficientes o está ausente. Sin suficiente factor VIII, las personas con hemofilia pueden experimentar hemorragias internas espontáneas difíciles de controlar sin el tratamiento adecuado, que resultan dolorosas, debilitantes, dañan las articulaciones y pueden ser potencialmente fatales.

En España contamos con tres centros de referencia del SNS para el tratamiento de la hemofilia y otras coagulopatías congénitas para niños y adultos: los hospitales universitarios de La Paz (Madrid), Vall D’Hebron (Cataluña) y Virgen del Rocío (Andalucía). Foto: Getty

Su impacto en la infancia

Desde su nacimiento, los menores que padecen hemofilia se enfrentan a muchos riesgos que pueden provocarles episodios hemorrágicos.

Por eso, apunta el doctor Ramiro Núñez, jefe de sección de Trombosis y Hemostasia de la U.G.C de Hematología del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), “el inicio del tratamiento en edades tempranas de la vida, una adherencia adecuada al tratamiento y el mantenimiento del mismo una vez alcanzada la edad adulta son medidas fundamentales para la protección articular”.

El principal tratamiento es el de restitución, que es la aplicación concentrados del factor de coagulación de forma intravenosa. Se puede recibir periódicamente para prevenir el sangrado o cuando se necesite detener una hemorragia y puede aplicarse en casa.

En este sentido, hay que destacar los últimos avances médicos que ayudan a detectar la enfermedad como la monitorización con ultrasonidos, una técnica de imagen de bajo coste, rápida y no invasiva que permite a los expertos detectar sangrados tanto articulares como musculares. De esta forma, se puede detectar de manera temprana el daño articular y mejorar el manejo tanto de los sangrados como de la enfermedad.

Y es que la infancia y la adolescencia son etapas primordiales para los niños, ya que ellos comienzan a darse cuenta muy pronto de que tener golpes o caídas es un problema debido a los hematomas que puedan provocarles, que necesitan un tratamiento intravenoso tres o cuatro veces a la semana y que tienen que ir al hospital periódicamente.

Por eso, hay que tener cuidado con la actividad física que realice el menor.No es nada favorable que los niños practiquen deportes de contacto como el fútbol”, señala Antoni Ferragut, presidente de HemoIB, la Asociación de Hemofilia de las Islas Baleares.

Desde HemoIB creen que “es primordial apoyar a los padres que son debutantes. Es importante dar la información correcta y desmitificar que es de por vida, ya que se puede tener una buena calidad de vida con los tratamientos adecuados”, aseguran.

La sociedad acaba de presentar, junto a la compañía farmacéutica Sobi, el cuento ‘Hugo con H’, representado por los payasos de Sonrisa Médica. Se trata de un cuento infantil que narra mediante ilustraciones la historia de un niño con hemofilia que, a pesar de padecer esta enfermedad, es capaz de conseguir todo lo que se proponga.

¿Tienes problemas de coagulación? ¿Cómo proteges tu salud articular? ¿Crees que se puede vivir con una buena calidad de vida a pesar de tener hemofilia?

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