¿Hasta cuándo va a explotar Iglesias el papel de víctima?

Asier Martiarena
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El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha cumplido un año en el cargo. (J.J. Guillen, Pool Photo via AP)
El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha cumplido un año en el cargo. (J.J. Guillen, Pool Photo via AP)

Pablo Iglesias participó ayer en el programa 'Salvados' de la Sexta. Y lo hizo sin tapujos. Mostrándose especialmente duro contra los ricos y los empresarios, como lleva años haciendo. Se quejó de las presiones que, argumenta, ejercen los poderes económicos y mediáticos. "Son peores de lo que yo imaginaba. Ningún rico y poderoso está dispuesto a aceptar una decisión que afecte a su riqueza y poder. Es la puñetera verdad", señaló. Aunque desde dentro del Gobierno niegan la mayor asegurando que no existen esas presiones.

El caso es que Iglesias se mostró cómodo, enumerando la retahíla de complicaciones que suponen para David el hecho de enfrentarse a Goliat. De hecho, Iglesias estuvo de 10. Hubiera arañado un buen puñado de votos en caso de estar en campaña electoral. Pero no es así. Pablo Iglesias ejerció ayer de candidato de la oposición a "asaltar los cielos" y se olvidó un pequeñísimo detalle. Que ya es vicepresidente del Gobierno. Y uno no puede actuar igual cuando es candidato que cuando está sentado en la sala de control de un país. Porque eso es trampa.

Al principio del programa, cuando Gonzo recibió a Iglesias a pie de calle, un transeúnte le espetó al líder morado un conciso pero eficiente dardo: "Que bajen la luz". Y él le dio la razón. Pero Iglesias no está hoy por hoy en política para dar la razón a quienes se quejan, sino para dar soluciones. ¿Qué fue de aquella frase que usó de eslogan hace unos meses? “Ya hemos cambiado la política, ahora toca cambiar el Gobierno”.

Que se iba a enfrentar a lobbys ya lo sabía antes de fundar Podemos, lo que sorprende es su falta de recursos para contrarrestarlo. Porque, a pesar de los avances en Dependencia, Salario Mínimo y/o Educación…

  • Se sigue desahuciando a gente, incluso en pandemia o durante el temporal de frío y nieve más duro de la historia reciente de Madrid

  • Sigue existiendo pobreza energética

  • Se repiten las puertas giratorias

  • La ley mordaza sigue en vigor

  • No se han ajustado las tarifas de autónomos a los ingresos percibidos

  • Aún no se ha iniciado una sola investigación sobre la Corona en el Congreso de los Diputados

  • Aún no se conocen movimientos sobre la creación de una banca pública

Salvados explotó este asunto con mucho tino, ofreciendo antiguas declaraciones del vicepresidente para ponerle frente al espejo. Es evidente que Unidos Podemos es la pata débil del Gobierno, que sin el concurso del PSOE tiene difícil imponer sus propuestas y que la pandemia ha devorado la gestión del primer año del Ejecutivo de coalición, pero entre sus votantes se echa en falta más colmillo duro del vicepresidente segundo de puertas hacia dentro.

A Iglesias parece que le incomoda actuar y volvió a ejercer una vez más de víctima. ¿Hasta cuándo va a explotar el líder de Unidos Podemos ese papel? A este caso va a acabar más encasillado que Ricardo Gómez, el 'Carlitos' de ‘Cuéntame'. Y el electorado de izquierdas, que ya muestra cierto aletargamiento, se va a cansar una nueva muestra más de promesas incumplidas. Porque de lo contrario, en Podemos van a acabar siendo una víctima de sí mismos.

En vídeo | Iglesias, en la oposición, pedía garantías para evitar casos de pobreza energética

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