Hartazgo y pesimismo en compras navideñas en Londres antes del nuevo confinamiento

Anna MALPAS
·3 min de lectura
Una mujer con mascarilla pasa por delante de las luces navideñas de unos grandes almacenes en el centro de Londres, el 29 de octubre de 2020

Hartazgo y pesimismo en compras navideñas en Londres antes del nuevo confinamiento

Una mujer con mascarilla pasa por delante de las luces navideñas de unos grandes almacenes en el centro de Londres, el 29 de octubre de 2020

La octogenaria Marie Thomas, que se apresura a comprar tarjetas navideñas en unos grandes almacenes del centro de Londres decorado con luces y guirnaldas de Navidad centelleantes, está "harta" del nuevo coronavirus, en vísperas del segundo confinamiento en Inglaterra.

Como ella, un puñado de clientes compra artículos y accesorios navideños dos días antes del cierre por cuatro semanas de los comercios no esenciales, en el marco del nuevo confinamiento decretado por el gobierno conservador de Boris Johnson para frenar la segunda ola de contagios.

"Cuando acabemos con el confinamiento, el virus seguirá ahí. ¿A dónde nos lleva?", dice harta Marie Thomas, de 84 años, con mascarilla.

"Hago las compras de Navidad", agrega mientras señala las tarjetas navideñas de su cesta, "porque (las tiendas) cierran y no podremos ir a ninguna parte a partir del miércoles". 

"Esperemos que podamos celebrar Navidad", prosigue, con toda su familia, incluidos sus bisnietos. "Le he dicho a mi hija: Papá Noel tiene que venir para los niños, ¿verdad? Tenemos que seguir viviendo nuestras vidas". 

Otro cliente, Andrew, manifiesta el mismo escepticismo sobre la eficacia del confinamiento mientras observa las decoraciones navideñas.

"Sinceramente, estoy totalmente en contra. Pienso que esta situación se ha inflado más allá de lo comprensible", lamenta. "En realidad, esto destruye toda la economía del país". 

A partir del jueves y hasta el 2 de diciembre, los comercios no esenciales tendrán que cerrar sus puertas y restaurantes, pubs y cafés solo podrán vender para llevar o para entregas a domicilio.

Los habitantes de Inglaterra tendrán que teletrabajar en la medida de lo posible y solo podrán salir de sus casas por razones precisas, como hacer ejercicio. A diferencia del primer confinamiento de marzo que fue desmantelado progresivametne durante el verano, las escuelas seguirán abiertas.

El lunes, la organización patronal CBI advirtió que el confinamiento de Inglaterra, que podría hundir de nuevo al país en la recesión, será "verdaderamente devastador" para la economía británica, ya de rodillas por la pandemia.

La federación británica de comerciantes, el BRC (British Retail Consortium) habla de "pesadilla antes de Navidad" en The Night Time Industries Association, que representa en particular a bares, pubs y discotecas, y ha advertido de una "apocalipsis financiera".

- "Navidad más pequeña" -

En Oxford Street, la arteria más comercial del centro de Londres, las iluminaciones navideñas se encendieron el lunes pese a todo, aunque faltaba el trajín habitual. Cada semana desplegarán el nombre de un "héroe", designado por el público, que ayudó a otras personas durante la pandemia.

Cerca, en Regent Street, el enorme comercio de juguetes Hamleys, con más de dos siglos de historia, difunde una canción de una película de Disney mientras los empleados vestidos de rojo reciben a los clientes bailando.

Con una bolsa llena de regalos para su hija de ocho años, Amanda Crook, una reflexóloga de 48 años de visita en Londres por el día, manifiesta su sorpresa por los pocos clientes que hay.

"Es muy triste ver los comercios tan vacíos. Hacía tiempo que no venía a Londres. Nunca la había visto tan tranquila", confiesa. No obstante, dice estar de acuerdo con el confinamiento "si esto permite salvar vidas".

La abogada Lucy James, de 35 años, que fotografía a su hija de tres años en el exterior de la tienda de lujo Liberty, cree que Navidad será este años menos consumista, ya que el virus ha afectado a la billetera de mucha gente.

"Pienso que este año Navidad será más pequeña", con "menos gastos" ya que "todo el mundo ha tenido un momento difícil", vaticina. "Es lo que debemos hacer, desacelerar todo y esperar a entrar en un mundo mucho mejor con el año nuevo".

am-mpa/af