Harry Athwal, el británico que no quiso dejar solo al pequeño Julian antes de morir en Las Ramblas

Javier Taeño

A medida que van pasando los días tras los atentados de Barcelona y Cambrils se empiezan a conocer las historias de las víctimas. Personas que paseaban tranquilamente por Las Ramblas el día en el que Younes Abouyaaqoub se puso a los mandos de una furgoneta y embistió a todos los que encontró a su paso. Una de las últimas víctimas reconocidas ha sido el niño australiano de 7 años, Julian Cadman, que había viajado con su madre a la Ciudad Condal.

Durante días se pensó que el pequeño estaba desaparecido, después de que su abuelo lanzase una alerta a través de las redes sociales tras no localizarlo en las horas posteriores al ataque. Sin embargo, los Mossos en ningún momento dieron por perdido al menor y ahora se ha conocido que Julian murió en el mítico paseo barcelonés, en los brazos de un británico que estaba haciendo turismo. Su nombre es Harry Athwal y su foto abrazando al pequeño se convirtió al día siguiente del ataque en la imagen que simbolizaba el dolor por el atentado. No se conocían de nada, pero que este hombre quiso estar hasta el último momento con el pequeño.

Harry atendiendo al pequeño Julian (EFE).

“Le tomé el pulso y no tenía. Puse mi mano sobre su espalda y pensé que se había ido. Le acaricié el pelo y me llené de lágrimas, pero me quedé con él, me senté allí porque no iba a dejar a este niño en medio de la calle”, relata al Daily Mirror.

Harry, de 44 años, decidió en el último momento apuntarse a un viaje a Barcelona que iban a hacer su hermana y amigos. Acababan de llegar y estaban comiendo en el balcón del primer piso de un restaurante de Las Ramblas cuando vieron a la furgoneta en su macabro camino. Supieron que era terrorismo.

El británico no se lo pensó y, arriesgando su propia vida, bajó a la calle a ayudar en todo lo posible y cuando vio a Julian decidió que no se iba a separar de él, incluso aunque la policía le obligase a marcharse.

“Miré a mi izquierda y a mi derecha y había muchos cuerpos esparcidos, entre ellos el de este niño tirado allí en la carretera. Corrí directamente hacia él. Aunque nunca llegué a ver su cara porque tenía todo el pelo por encima, me recordaba a mi hijo, de siete u ocho años. Estaba inconsciente, su pierna estaba doblada de una forma muy rara y salía mucha sangre de su cabeza” revela.

Harry tuvo que insistir en varias ocasiones a los paramédicos para que atendieran al pequeño Julian hasta que finalmente recogieron al muchacho y se lo llevaron. Junto a otras personas se refugió en una farmacia hasta que la policía llegó cinco horas después y les permitió salir después de pedirles la documentación.

Julian Cadman (Mossos).

Unos días después las autoridades han confirmado que Julian es una de los fallecidos en los atentados, mientras que su madre sigue gravemente herida. El padre, Andrew, y la abuela viajaron a Barcelona para reconocer el cuerpo y han agradecido, en un comunicado, la ayuda recibida durante los últimos días. Por su parte, Harry ha acudido a los homenajes a las víctimas que se han celebrado en la Ciudad Condal y sigue profundamente dolido por el atentado que el pasado 17 de agosto sacudió a toda España.

Javier Taeño (@javiertaeno)

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