Hariri asegura que aclarará su posición tras su retorno a Líbano

Por Michel MOUTOT, Jérôme RIVET
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El presidente francés, Emmanuel Macron (izq), da la bienvenida al primer ministro dimisionario libanés Saad Hariri, al palacio del Elíseo, en París, este 18 de noviembre de 2017

El primer ministro libanés dimisionario Saad Hariri afirmó el sábado en París que esperará a su retorno a Líbano, el próximo miércoles a más tardar, para aclarar su posición, tras una sorprendente dimisión anunciada desde Arabia Saudita hace dos semanas.

Hariri no ha regresado a su país desde entonces y el presidente libanés Michel Aoun había acusado a los saudíes de retenerlo como "rehén".

Al término de una reunión y una comida con el presidente francés Emmanuel Macron, Hariri, que había llegado por la mañana a Francia acompañado por su esposa, confirmó que regresaría a Beirut en "los próximos días" para participar en las celebraciones de la fiesta nacional, el 22 de noviembre.

Será allí donde dará a conocer su "posición sobre todos los temas", afirmó.

Agradeció asimismo el apoyo de Francia y su presidente. "Francia ha demostrado una vez más la grandeza de su papel en el mundo y en la región. Prueba su apego con el Líbano y su estabilidad", añadió.

Antigua potencia mandataria en Líbano, Francia ejerció de mediadora y Macron invitó a París a Hariri y su familia para intentar desbloquear la situación. Esta solución fue aceptada por Hariri con el acuerdo de Arabia Saudita.

Tras el encuentro entre ambos hombres, la presidencia francesa hizo hincapié en su voluntad de "contribuir a calmar las tensiones en la región".

El presidente Macron "continuará tomando todas la iniciativas necesarias para la estabilidad de Líbano", subrayó.

El sábado por la noche, el Elíseo anunció que Macron había mantenido conversaciones telefónicas sobre "la situación en Oriente Medio" con sus homólogos estadounidense y egipcio, Donald Trump y Abdel Fateh Al Sisi, con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, y con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

París contempla reunir al grupo internacional de apoyo a Líbano "en función de la evolución de la situación", afirmó, precisando que no se fijó aún una fecha.

La estancia de Hariri en Arabia Saudita y el hecho de que no regresara a Líbano para entregar por escrito su dimisión al presidente, como lo exige la tradición, provocaron numerosas especulaciones.

Y las recientes declaraciones del presidente Aoun, que calificó a Hariri de "rehén" de Arabia Saudita, aumentaron las dudas sobre la situación real del primer ministro.

"Decir que estoy retenido en Arabia Saudita y [que tengo] prohibido abandonar el país es una mentira. Estoy de camino al aeropuerto", escribió Hariri en Twitter antes de su salida de Riad.

- Tensiones entre Riad y Berlín -

La llegada a París de Saad Hariri fue "expresamente saludada" por el ministerio alemán de Relaciones Exteriores.

"A raíz de la situación actual (en Oriente Próximo) tenemos grandes preocupaciones respecto a la estabilidad de la región y llamamos a todas las partes a reducir las tensiones", señaló un portavoz del ministerio en un comunicado.

Riad llamó este sábado a consultas a su embajador en Berlín para protestar contra declaraciones del ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, que había insinuado que Hariri está bajo la influencia de Riad, anunció la agencia de noticias oficial SPA.

El jueves, Gabriel declaró durante una rueda de prensa con su homólogo libanés, Gebran Bassil, en Berlín que "Líbano corría el riesgo de recaer en graves enfrentamientos políticos y quizá militares".

"Para evitar esto, necesitamos especialmente el regreso del primer ministro actual", declaró, y consideró que Líbano "no debe convertirse en un juguete de (...) Siria, Arabia Saudita u otros".

"Esas declaraciones son dudosas, basadas en informaciones erróneas y no ayudan a la estabilidad en la región", comentó el portavoz del ministerio saudita de Relaciones Exteriores, citado por SPA.

"Provocaron la sorpresa de Arabia Saudita (...) que considera que no representan la posición del gobierno alemán amigo, que es un socio fiable en la lucha contra el terrorismo y el extremismo y en la acción para establecer la seguridad en la región", añadió el portavoz.

Hariri, de 47 años, tiene la nacionalidad saudita y posee una residencia en Riad donde vive su familia. Tomó el testigo político de su padre, Rafic Hariri, ex primer ministro asesinado en un atentado en Beirut en 2005 por el que fueron acusados cinco miembros del movimiento chiita libanés Hezbolá.

Al anunciar su dimisión desde Riad, Hariri denunció el "control" ejercido por Hezbolá, miembro del gobierno y aliado de Irán, sobre la vida política de Líbano, y dijo temer por su vida, coincidiendo con las críticas sauditas a las supuestas injerencias de su rival iraní en Oriente Próximo.

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