Hamás paga parte de los salarios de los 23.000 funcionarios de Gaza con dinero catarí

El líder del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniye, asiste a los rezos del Eid-al Fitr cerca de la frontera entre Gaza e Israel. EFE/Archivo

Gaza, 9 nov (EFE).- Un total de 23.000 funcionarios del movimiento islamista Hamás cobrarán hoy parte de los salarios que se les adeudaban con una donación catarí de 90 millones de dólares.

Largas colas, grandes fajos de billetes y caras sonrientes abundaban hoy en Gaza, donde las autoridades islamistas comenzaron a hacer pagos a las 8 de la mañana y concluirán a las 10 de la noche.

El dinero, que servirá para que los funcionarios cobren el 60% del salario que se les debe de julio, y el importe de sus sueldos por un período de seis meses, es distribuido bajo supervisión de representantes de la ONU en oficinas postales y bancos administrados por Hamás, y no a través de las entidades bancarias de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

El partido nacionalista Fatah, al frente de la ANP que gobierna en Cisjordania y Hamás se mantienen enfrentados desde la violenta toma de poder del enclave de los islamistas en 2007, y la expulsión de las fuerzas leales al presidente palestino, Mahmud Abás.

Según informó un funcionario próximo a la organización, Israel permitió ayer la entrada del dinero al enclave bajo bloqueo.

Parte de la cantidad total, en concreto 15 millones de dólares, pasaron a la franja en efectivo guardado en varias maletas transportadas en un automóvil que cruzó a través del paso de Erez, como se mostró en imágenes difundidas por la televisión pública israelí Kan.

Esta semana, Hamás anunció que en negociaciones con Egipto, Catar y la ONU, se pudo lograr un entendimiento para recuperar la calma en Gaza según las condiciones de alto al fuego con Israel de 2014, aunque las autoridades israelíes no confirmaron que se hubiera alcanzado ningún pacto.

La partida económica catarí forma parte de una subvención que ese país, en coordinación con Israel, se comprometió a realizar para pagar los salarios de los funcionarios y aliviar la situación de deterioro humanitario en la franja, según fuentes ministeriales.