Hallada otra fosa común con soldados ejecutados en Sudán

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Los cuerpos de 28 oficiales del ejército sudanés, autores de un golpe de Estado fallido en 1990 contra el expresidente Omar al Bashir, fueron hallados en una fosa común en Omdurmán, ciudad gemela de Jartum, anunció el jueves el fiscal de la República.

Es la segunda fosa común descubierta desde la caída del dirigente, que gobernó el país con mano dura durante 30 años.

La fosa se encontró gracias a la información recabada por una comisión de investigación creada por la fiscalía tras el derrocamiento de Omar al Bashir.

"Hicieron falta tres semanas y la participación de 22 expertos de diferentes departamentos para localizarla. Se están llevando a cabo operaciones para desenterrar los cuerpos y los médicos realizan pruebas para identificarlos", afirmó el fiscal Tagelsirr al Hebr en un comunicado.

Hace tres décadas, estos oficiales rodearon el cuartel general del ejército y varios cuarteles antes de ser detenidos y ejecutados.

A mediados de junio, la comisión encargada de investigar los asesinatos cometidos en el campamento militar de Ailefoun, al sureste de Jartum, descubrió una fosa común con los cuerpos de decenas de soldados, ejecutados en 1998 por el régimen de Omar al Bashir cuando intentaban desertar.

En abril de 1998, decenas de reclutas resultaron muertos cuando intentaban escapar del campamento insalubre de Ailefoum, donde se estaban formando, para juntarse con sus familias con motivo de la fiesta musulmana de Eid al Ada, la celebración del sacrificio.

Las autoridades sudanesas de entonces dijeron que los jóvenes soldados murieron ahogados en el Nilo Azul cuando el barco que los transportaba se hundió. Afirmaron haber encontrado 55 cuerpos.

Los supervivientes, las familias de víctimas que nunca recibieron los restos mortales y varios grupos de la oposición cuestionaron la versión oficial y hablaron de cientos de víctimas.

El régimen militar de Bashir, expulsado del poder en agosto de 2019, utilizó a los reclutas como contingente en su guerra contra los rebeldes del sur, una región rica en petróleo que se escindió en 2011.

Desde agosto de 2019 Sudán tiene un gobierno civil-militar de transición, encargado de dirigir el país durante tres años.

El Ejecutivo se ha propuesto romper con el antiguo régimen y restablecer la verdad sobre los abusos y las matanzas cometidos durante la dictadura de Bashir.

Bashir fue declarado culpable de corrupción en diciembre de 2019 y está encarcelado en la prisión de Kober, en Jartum. También pesan sobre él dos órdenes de detención de la Corte Penal Internacional (CPI) por "crímenes de guerra", "crímenes contra la humanidad" y "genocidio" en Darfur.

El conflicto en Darfur (oeste), que estalló en 2003 entre el régimen de mayoría árabe de Bashir y insurgentes de las minorías étnicas, ha causado unos 300.000 muertos y ha obligado a casi 2,5 millones de personas a partir al exilio, según la ONU.

El martes el expresidente sudanés compareció ante un tribunal especial de Jartum para responder por el golpe que lo llevó al poder en 1989, un juicio inédito en el mundo árabe.

La primera vista judicial duró solo una hora porque la sala no pudo acoger a los 191 abogados de la defensa. El tribunal especial formado por tres jueces fijó para el 11 de agosto para la próxima cita.

El exdirigente de 76 años y otros 27 acusados se exponen a la pena de muerte por haber derrocado el gobierno democráticamente elegido del primer ministro Sadek al Mahdi hace 31 años.

Entre ellos figuran militares y civiles, que fueron agrupados en jaulas, así como los ex vicepresidentes Ali Osman Taha y el general Bakri Hasan Saleh.