Haití: asesinan y queman a dos periodistas en Cité Soleil, el barrio controlado por las bandas

·5 min de lectura
© Dieu Nalio Chery / AP

Este martes, el primer ministro haitiano, Ariel Henry, confirmó el asesinato de dos periodistas en el barrio Cité Soleil. La violencia en la capital del país sigue escalando mientras la inestabilidad política y económica del país aumentan el descontento social, sumido en una profunda crisis desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021.

Perdieron la vida mientras trabajaban. Este lunes, dos periodistas haitianos fueron asesinados en Puerto Príncipe mientras grababan un reportaje en uno de los barrios más peligrosos de la capital, Cité Soleil. Las víctimas, identificadas como Tayson Latigue y Frantzsen Charles, estaban trabajando con otros cinco periodistas cuando sufrieron una emboscada de dos bandas enemigas, que les dispararon para después quemarlos. Los otros cinco profesionales lograron salir ilesos del barrio haitiano.

"Los periodistas sólo hacían su trabajo. No cometieron ningún delito", sostuvo Dieudonne St-Cyr, reportero de la Asociación de Periodistas Independientes de Haití, ante la radio local Métropole Haiti.

Latigue y Charles trabajaban en los medios locales FS News y Ti Jenn Jounalis, respectivamente.

La noticia fue confirmada este martes por el primer ministro de la nación, Ariel Henry, que condenó los hechos.

"Condenamos enérgicamente este acto de barbarie, al tiempo que dirigimos nuestros pensamientos a la familia de las víctimas y a sus compañeros", escribió el líder del país en redes sociales.

La violencia está creciendo cada vez más en la capital haitiana y en los barrios controlados por bandas criminales. De hecho, en el momento del tiroteo los periodistas estaban realizando un reportaje sobre el reciente asesinato de una niña en Cité Soleil.

Algo por lo que organizaciones como la Asociación de Periodistas Independientes de Haití han pedido al Gobierno que mejore las condiciones de seguridad nacionales, ya que el número de asesinatos y secuestros va in crescendo.

"Esta es una prueba más de la incapacidad del Estado para proteger vidas y bienes, que no es otra cosa que una violación de los DD. HH.”, dijo el grupo, considerando insuficiente la condena de lo sucedido por parte del primer ministro.

Este es el segundo asesinato de bandas o pandillas contra periodistas en lo que llevamos de 2022. En enero, dos periodistas fueron asesinados por miembros de bandas en Laboule, otro barrio peligroso de la capital.

Además, este tipo de crímenes en Haití muchas veces terminan archivados y sin resolver, con la correspondiente impunidad de los autores. Sin ir más lejos, los comunicadores del país todavía exigen respuestas sobre el paradero del fotógrafo freelance Vladjimir Legagneur, que despareció en marzo de 2018 en la zona de Grand Ravine, uno de los distritos más peligrosos de Puerto Príncipe. Nadie sabe dónde está o si sigue con vida.

Una crisis transversal y persistente

En la capital de Haití los periodistas no están seguros, pero -en muchas zonas- los civiles tampoco. Los enfrentamientos entre bandas han forzado la huida de más de 3.000 personas del área metropolitana de Puerto Príncipe.

Según Naciones Unidas, desde enero hasta finales de junio al menos 934 fueron civiles fueron asesinados por este tipo de grupos. Tan solo entre el 8 y el 12 de julio, al menos 234 personas fueron asesinadas en el barrio de Cité Soleil. Una situación por la que la ONU ha expresado "preocupación" y ha pedido "acción" gubernamental.

Muchos vecinos en la capital se han visto obligados a convivir con la violencia o huir. Las historias de los que se han visto envueltos en los tiroteos de las pandillas son trágicas. Como en el caso de Jena, que estaba vaciando los orinales de la familia en una playa cercana a su domicilio -el agua potable en los barrios es escasa- cuando empezó un enfrentamiento. Había dejado a su hija de un mes en casa y, cuando volvió, la encontró muerta a balazos.

"Seguimos vivos, pero no puedo decir que estemos vivos. Si esto es la vida, ¿qué es el infierno?", dijo la hermana de Jona al periódico The New York Times.

Situaciones que han hecho que los ciudadanos pierdan la confianza en el Gobierno, sumido en una profunda crisis desde el asesinato del presiente Jovenel Moïse en julio de 2021.

“El problema es que las bandas son más fuertes que el Estado”, sostuvo un civil ante la cadena internacional Al Jazeera.

La ola de violencia no es nueva en Haití ni surge exclusivamente a raíz de la muerte de Moïse. Durante su mandato, Moïse plantó cara a las pandillas -aliadas con algunos grupos de la oposición- y por eso, con su muerte, el poder de estos grupos criminales ha aumentado y la confrontación gubernamental ha bajado.

Pero, si bien la crisis de la seguridad es una de las más graves en el país más pobre del continente americano, no es la única. La muerte Moïse también sumió al país en una crisis social, económica y política.

Sin combustible ni muchos productos de primera necesidad disponibles, Ariel Henry ha prometido que solucionará estos problemas y ha rechazado las acusaciones de intentar aferrarse al poder.

"Eso no es cierto", dijo el lunes en una comparecencia pública con motivo de su primer año desde que juró el cargo, tras la muerte de Moïse.

También aseguró que el país debería entrar en "modo electoral" antes de fin de año, una promesa que ha hecho en repetidas ocasiones desde que asumió el cargo el septiembre pasado.

No obstante, muchos temas públicos en el país se caracterizan por su opacidad. El propio Ariel Henry está bajo sospecha por el asesinato de Joevenel Moïse -aún por resolver-. El año pasado despidió a un fiscal que le había pedido explicaciones tras mantener dos conversaciones telefónicas con un sospechoso clave del asesinato, apenas unas horas después del mismo. El primer ministro siempre ha negado cualquier implicación en los hechos.

Con EFE, AP y medios locales