Hafter pidió dos días para discutir alto el fuego con sus aliados en Libia

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EFE/EPA/MINISTRY OF FOREIGN AFFAIRS PRESS SERVICE HANDOUT

Moscú, 14 ene (EFE).- El jefe del Ejército Nacional Libio (LNA), el mariscal Jalifa Hafter, valoró positivamente el proyecto de declaración sobre un alto el fuego permanente, pero pidió dos días para discutirlo con sus aliados en el país norteafricano, según informó hoy el Ministerio de Defensa ruso.

"El comandante del LNA, Jalifa Hafter, valoró positivamente la declaración final (de cese al fuego), pero antes de firmarla se tomó dos días para discutir el documento con los líderes de las tribus que le apoyan", señala el comunicado castrense.

Hafter abandonó esta madrugada la capital rusa tras participar el lunes en Moscú en las negociaciones auspiciadas por Rusia y Turquía, a las que también asistió el jefe del Gobierno Nacional (GNA) libio, reconocido por la ONU, Fayez al Serraj.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, expresó el lunes su confianza en que Hafter firme finalmente el documento, mientras el líder turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó hoy al líder rebelde con "darle una lección".

"El principal resultado del encuentro fue el principio de acuerdo entre las partes en conflicto para apoyar y mantener de manera indefinida el régimen de cese de las hostilidades", destaca la nota oficial.

En opinión de Moscú, "esto crea una atmósfera más favorable para la celebración de la Conferencia de Berlín para Libia".

Además, destacó que durante las maratonianas negociaciones en la capital rusa ambos bandos defendieron la soberanía, independencia e integridad territorial de Libia, al igual que se comprometieron a combatir el terrorismo internacional.

Según el proyecto de documento final, que sí fue suscrito por Al Serraj, ambas partes se comprometerían a garantizar un "respeto incondicional" del cese de las hostilidades que entró en vigor el pasado 12 de enero.

También acordarían la delimitación de una línea de contacto, lo que sería acompañado de medidas para estabilizar la situación sobre el terreno como el cese de todas las acciones ofensivas y una desescalada sincronizada de las tensiones militares.

Además, el documento filtrado a la prensa por un representante del GNA, obliga a Gobierno y rebeldes a garantizar el acceso y el reparto seguro de ayuda humanitaria.