¿Ha explotado la burbuja de los influencers?

Los conocidos como 'influencers' se han convertido en una nueva categoría de "famosos" que mueven millones en publicidad. Foto: Getty Image.

Facebook se está planteando ocultar los likes de las publicaciones. No quiere eliminarlos, pero sí mantenerlos latentes para que solo puedan verlos los dueños de cada cuenta. De hecho, ya está haciendo un experimento en Australia y previsiblemente lo trasladará a otros países. Esta especie de versión beta se aplicará a las cuentas personales y a las de fans. La compañía se Mark Zuckerberg continúa la estrategia que comenzó con Instagram, la red de fotografías, con la que ya probó este método el pasado verano en siete países.

Con esta medida la red social trata de lanzar el mensaje de que lo que importa es el contenido de calidad y no solo la cantidad de interacciones que pueda llegar a tener. Esta nueva filosofía choca de frente con la propia operatividad de la red, ya que lo que hace a alguien erigirse como influencer son sus seguidores y por tanto los me gusta. ¿Este cambio de tendencia se debe realmente a una refundación de los ideales de la red o es que no era todo como nos habían hecho creer? ¿Se está pinchando la burbuja de los influencers?

En un primer momento estas plataformas se utilizaban entre redes de amigos, más tarde, dada su capacidad de penetración, las marcas empezaron a promocionarse en ellas y, finalmente, se ha convertido en una plataforma para que los personajes populares vendan, promocionen o se posicionen con un determinado producto. El ansia por llegar a ser los más populares ha llevado consigo prácticas poco éticas e incomprensibles. Hace un par de años se dio a conocer que muchos famosos tenían sus followes abultados gracias a la compra masiva de falsos seguidores. Es muy sencillo y sobre todo muy barato, 1.000 seguidores pueden comprarse en un solo click por poco más de un euro. Estas cuentas ficticias se dan de alta, pero no pertenecen a nadie, solo están y suman.

Las marcas necesitan una serie de datos para decantarse por uno u otro influencer a la hora de realizar una campaña, y la publicidad trata de llegar a la mayor cantidad de gente, pero ¿y si realmente no existieran tales ejércitos de seguidores?

Ari es una influencer con aproximadamente dos millones de seguidores. En su cuenta hace un poco de todo, muestra su vida y promociona productos. Una de sus acciones consistía en vender 36 camisetas para que una empresa la fabricase una línea de ropa, pero lo asombroso fue que entre sus más de dos millones no consiguió llegar a esa cifra.

Ante este tipo de casos habría que preguntarse cuáles son las causas y estudiar sus posibles consecuencias. ¿Son falsas estas cuentas multitudinarias? ¿A qué se debe el escaso alcance?

Puede que Facebook se esté dando cuenta de que en realidad es una burbuja que se puede pinchar en cualquier momento. En el centro están los famosos, pero alrededor de ellos muchos intereses y si el negocio se desmorona todos pierden. La ocultación es una manera de proteger un negocio que está siendo muy suculento, y el imperio Facebook va a intentar mantenerlo en el tiempo a toda costa.

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