Guerra en Yemen: la prolongación de la tregua es también la de las esperanzas de paz

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© Ahmad Al-Basha / AFP

La prolongación este martes por "dos meses más" por parte de la ONU de la tregua en vigor en Yemen alarga las esperanzas de paz de un país devastado por 8 años de guerra y sumido en la peor crisis humanitaria del mundo. Sin embargo, si bien los extenuados beligerantes se han visto obligados a acallar las armas, las tensiones en el origen del conflicto siguen sin resolverse. Análisis.

"Me complace anunciar que las partes han acordado prorrogar la tregua, en las mismas condiciones, por otros dos meses, del 2 de agosto de 2022 al 2 de octubre de 2022", declaró el martes 2 de agosto el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg.

Para Yemen, estas palabras son, en definitiva, la esperanza que prolonga el diplomático sueco. El Estado más pobre de la península arábiga y el que los griegos y los romanos llamaban 'Arabia Feliz' se enfrenta a la crisis humanitaria más grave de nuestro tiempo.

Esta catástrofe se alimenta de un conflicto devastador: el que opone -en líneas generales- las fuerzas del gobierno yemení, apoyadas por una coalición militar dirigida por Arabia Saudita desde 2015, a los rebeldes hutíes, descendientes de una población de obediencia chiita, apoyados por Irán, el rival de Riad en la región.

El bando de gobierno está representado por un "consejo presidencial", desde que el presidente, Abd Rabbo Mansour, desacreditado por el exilio, le delegó su poder en abril pasado.

Según Naciones Unidas, la guerra en Yemen ha dejado cientos de miles de muertos y millones de desplazados. Dos terceras partes de la población necesita ayuda humanitaria, en particular para hacer frente al riesgo de hambruna a gran escala.

El alto el fuego en curso "incluye un compromiso de las partes de intensificar las negociaciones para llegar a un acuerdo de tregua ampliado lo antes posible", precisó Hans Grundberg en un comunicado.

Según el funcionario, las negociaciones están en curso a través de la ONU "para consolidar la oportunidad ofrecida por la tregua de orientarse hacia una paz duradera". El 2 de abril se logró una tregua de dos meses en Yemen, que se prorrogó por un período idéntico el 2 de junio, lo que dio a los yemeníes un respiro poco frecuente. Como en junio, el anuncio de la renovación de la tregua se hizo en el último momento, el mismo día en que debía terminar.

"El objetivo principal de la tregua actual sigue siendo aliviar de manera tangible a los civiles y crear un entorno propicio para una solución pacífica del conflicto mediante un proceso político global", declaró el enviado de la ONU para Yemen.

Esperanzas rotas

Este objetivo se ha logrado en parte, según numerosas organizaciones humanitarias sobre el terreno: el cese del fuego ha permitido en cuatro meses reducir "considerablemente" el número de víctimas civiles y facilitar el transporte de combustible, lo que ha dado lugar a un "buen funcionamiento de los servicios públicos". La tregua ha sido relativamente respetada sobre el terreno, a pesar de las esporádicas violaciones, según estas ONG, que incluyen Action contre la Faim, Handicap International, Médicos del Mundo, Oxfam y Save the Children.

Desde 2015, el recrudecimiento de la violencia ha destruido reiteradamente las esperanzas de paz anteriores. Como en 2021, mientras Washington anunciaba el fin del apoyo estadounidense a la coalición dirigida por Arabia Saudita, en un gesto de "buena voluntad" hacia Teherán y sus protegidos hutíes. Estos últimos, sin embargo, apenas habían captado esta mano tendida, reforzando por el contrario su ofensiva sobre Marib, en el norte del país.

¿Por qué, entonces, esta tregua nacional -la primera en 7 años- parece perpetuarse? ¿Cómo explicar el (muy) cauteloso optimismo de un Joe Biden que, el martes 2 de agosto, saludaba una "calma sin precedentes" en Yemen? Después de 8 años de guerra, "los beligerantes están casi agotados", explica David Rigoulet-Roze, investigador asociado del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris), autor de numerosas publicaciones sobre la península arábiga.

"Sobre todo porque el escenario de un 'punto de inflexión militar' no se concretó nunca al final de la carrera", añade el redactor jefe de la revista 'Orients Stratégique': La batalla de Marib, en el norte del país, en 2021, habría podido encarnar este giro -en favor de uno u otro bando- pero no fue así: más bien asistimos a un "estancamiento militar".

Sin embargo, Yemen está "muy lejos" de una pacificación duradera, precisa el investigador. Según él, "cada actor, sin embargo, ha encontrado, por el momento, un interés en la perennización de la tregua", una buena noticia para las poblaciones civiles.

Los escollos

Sin embargo, esta prórroga fue difícil de aceptar. Hasta las horas previas a su formalización, el martes, los beligerantes se habían acusado repetidamente de violaciones de sus obligaciones recíprocas. Entre ellas, la espinosa cuestión del pago de los salarios de los funcionarios, la apertura de carreteras bloqueadas, como en la ciudad sitiada por los rebeldes de Taëz, un transporte más regular de los combustibles hacia los puertos de Hodeida (oeste) así como una ampliación de los vuelos con origen y destino en el aeropuerto de Saná (norte), antiguamente cerrado al tráfico civil.

Aunque el 16 de mayo el primer avión comercial en seis años pudo despegar de la capital yemení, estas autorizaciones siguen "condicionadas y limitadas a determinados tipos de vuelo", señala David Rigoulet-Roze.

Una peligrosa fuente de frustración para los hutíes, que durante mucho tiempo han hecho pesar sobre los esfuerzos diplomáticos "una espada de Damocles", amenazando con no prorrogar la tregua si no se restablece el tráfico aéreo conforme a sus peticiones, observa David Rigoulet-Roze. Pero este punto es para la coalición pro-Gobierno una "cuestión muy sensible", señala el investigador.

Los rebeldes yemeníes, apoyados por Irán se aseguraron el control gradual a partir de 2014 de Saná, derribando al presidente Ali Abdallah Saleh de un disparo de cohete en 2017. Por ello, para el lado pro-saudita, explica David Rigoulet-Roze, restablecer un tráfico aéreo normal sobre Saná equivaldría potencialmente a abrir el cielo de la capital a Teherán, acusado de suministrar armas a las filas rebeldes.

Múltiples grados de conflicto

Si la cuestión yemení sigue siendo tan compleja, explica, en esencia, David Rigoulet-Roze, es debido a la imbricación de múltiples grados de conflictualidad "intrayemenitas" (tribal, de clanes, norte-sur...) en los que se inmiscuyeron potencias regionales. Como Riad, por ejemplo.

"Mucho antes de la tregua, esta última buscaba desde hacía tiempo librarse de una guerra que el príncipe heredero Mohamed Bin Salman desató imprudentemente en 2015". Para Arabia Saudita este conflicto es a la vez un "abismo financiero, un callejón sin salida estratégico y una tragedia humanitaria", analiza David Rigoulet-Roze. Una mala vitrina para un reino que quiere seducir a los inversores extranjeros, movido por su "visión" de un horizonte liberado de la renta petrolera.

Sin embargo, ningún actor en el conflicto puede prever su fin sin "salvar las apariencias, u obtener una serie de ganancias", añade David Rigoulet-Roze. Por ejemplo, los separatistas del Consejo de Transición del Sur (STC), que se consideran perjudicados por la reunificación del país en 1990, nunca aceptarán una paz que implique el retorno a una "tutela completa de Saná", observa el especialista de la península arábiga.

¿La guerra en Ucrania está cambiando las cosas? A finales de junio, el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas anunció nuevas reducciones de la ayuda debido a un déficit crónico de financiación, la inflación y las repercusiones del conflicto en Ucrania.

El espectro del agravamiento de una situación ya de por sí desastrosa es en Yemen la fuente de una inmensa inquietud, constata David Rigoulet-Roze, y esto para las dos partes del conflicto. "Rebeldes como leales buscan ahora la salida de esta crisis", estima el investigador. Pero nadie -ni siquiera la ONU- ha encontrado todavía la puerta.

*Artículo adaptado de su original en francés

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