Guardianes indígenas de Ecuador, el escudo contra la explotación de la Amazonía

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Aunque parezca un evento festivo no lo es. Este es el encuentro de los guardianes indígenas de Ecuador. Son miembros de diferentes tribus que entrenan juntos en un campamento en la Amazonía.

Afinan sus tácticas para defender sus territorios de la explotación petrolera y minera, y de la tala ilegal. Se consideran así mismos vigilantes de la Amazonía y no un grupo subversivo, como muchos, dicen ellos, intentan catalogarlos.

"Guardia indígena no es como lo ven los de afuera, un grupo armado, no. Nosotros tenemos nuestro nombre, que es “kuirasundekhu”. ¿Qué quiere decir? “Kuirasundekhu” quiere decir cuidadores de nuestra selva, cuidadores de la tierra. Entonces eso es para nosotros, por eso nosotros nos motivamos: somos cuidadores y defensores de nuestro territorio", dice Alexandra Narváez, guardián indígena, científica y premio Goldman 2022.

Si deben atacar utilizan lanzas de madera y escudos artesanales, y en caso de bombas lacrimógenas tapan sus narices con hojas de eucalipto cuando asisten a protestas antigubernamentales.

Los guardianes indígenas están en máxima alerta desde que el Gobierno de Guillermo Lasso hiciera público su plan de duplicar la producción petrolera este año. Asimismo, la explotación minera, legal o ilegal, supone una amenaza para sus vidas. Sin embargo, estos guardian es confían en su organización y presión pacífica para conseguir sus objetivos.

"Las amenazas están como cada día más, va creciendo, va creciendo y mientras más va creciendo las amenazas de actividades extractivas, en este caso la minería, y también ahora con el interés del gobierno de duplicar como la explotación petrolera, vemos que esta amenaza es bastante grande, porque primero que nada, nosotros como nacionalidades indígenas vivimos del territorio", dice por su parte, el también premio Goldman 2022, el guardián indígena Alex Lucitante.

Rara vez utilizan las lanzas. Dicen que las misiones de protección se cumplen gracias a las cámaras ocultas que advierten de la llegada de los invasores.

Estos invasores muchas veces son grupos criminales o empresas que se dedican al extractivismo. Según ONG ambientales en Ecuador, estos defensores de la naturaleza sufren persecusiones y amenazas de muerte. Los asesinatos en su mayoría quedan impunes.