La tristeza de un agricultor español tras perder sus viñedos por culpa del granizo

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Hace unos meses Nacho Rincón, viticultor de una localidad de Burgos, decidió lanzarse al mundo de las redes sociales para dar a conocer el mundo de la agricultura y contar cómo es una profesión y un trabajo que adora. Estos días le ha tocado narrar en primer persona una de las peores cosas que le puede pasar a alguien que se gana la vida con el campo. Una granizada arrasó una buena parte de sus cultivos echándolos a perder. En su relato de lo ocurrido no pudo contener las lágrimas de tristeza porque, como él mismo dice, “nadie está preparado para esto”.

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El del campo es un trabajo duro del que la mayor parte de la población no es consciente del todo. Los productos llegan a la mesa desde el supermercado, pero pocos se paran a pesar todo lo que hay detrás. La agricultura no tiene días de descanso y, como explica Rincón, “al final la gente que estamos en el campo dependemos de muchos factores, no solo del precio de la uva que nos quieran dar, sino del tiempo, y es muy jodido perderlo todo en un día con lo contentos que estábamos”.

Fueron 15 minutos, el pasado lunes, de una tormenta de granizo que, como recogió El norte de Castilla, descargó sobre las provincias de Valladolid y Burgo principalmente, pero también en zonas de Soria y Segovia. Más del 15% de la superficie de Ribera del Duero se vio afectada. Y entre los terrenos dañados, los de Rincón quien, aún con el disgusto en el cuerpo y la tristeza, ha contado al citado periódico que en su caso se han visto afectadas 8 hectáreas, “la mayor parte de ellas en estado catastrófico”, y que solo se han salvado 4,5 hectáreas de sus viñedos.

Los daños los fue mostrando en los stories de su perfil en Instagram (ahora ya no están disponibles). En ellos iba narrando su viaje en el coche hasta el campo y como sus peores presagios se hacían realidad al ver las viñas destrozas por la fuerza del granizo. En su camino se cruzó con otros compañeros que habían ido con la misma intención. La reacción en muchos de ellos fueron las lágrimas de impotencia y tristeza. 

“Nada más que sucedió, subí con el coche a las viñas y fui viendo, parcela por parcela, que estaba todo arrasado. Fue angustioso, durísimo. Se puede ver cómo me encontré todo y lo que se sufre por perder lo que he trabajado junto a mi familia durante este año”, ha lamentado. Sigue afectados por lo ocurrido, con el estado anímico tocado, y agradece todos los mensajes que está recibiendo desde hace días.

“La labor de difusión de la viticultura en las redes sociales ha hecho que haya recibido cientos de mensajes de apoyo y de ofrecimiento de ayuda. Estoy abrumado”, confiesa. Ha prometido ir contestando cuando pueda y seguirá con su labor de difusión. De hecho, después de la tormenta ha seguido publicando algunos mensajes y vídeos, que comparte también en Twitter

Quienes trabajan en el campo saben de los riesgos, pero eso no lo hace menos duro. “Estos son los riesgos del viñedo y no solo viñedo, del cereal y del campo en general”, asume Rincón en uno de sus vídeos tras la granizada. “Aquí estamos todos muy jodidos por lo que ha pasado, de la noche a la mañana no te esperas que vaya a pasar esto. Así que nada, a tirar para delante y veremos cómo va todo”, resume sobre el sentir general en la zona de Ribera del Duero.

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