El gran engaño de las salsas de guacamole de supermercado

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Pocos ingredientes necesita un guacamole. Básicamente, aguacate, un poco de sal, un toque de lima, cilantro y algún chile para que la cosa funcione. El tomate y la cebolla son optativos y hay recetas que los llevan y otras que no. ¿Fácil, verdad? Pues bastante. Elaborarlo en casa requiere triturar y mezclar los ingredientes al gusto. Simplemente. Sin embargo, quizá debido al vertiginoso ritmo de vida que llevamos, hay veces que no tenemos tiempo ni siquiera para prepararlo y recurrimos a los que venden, ya envasados, en el supermercado. Pero resulta que no es oro todo lo que reluce y la Organización de Consumidores (OCU) y Usuarios ha descubierto que no todos los guacamoles son iguales

El guacamole de supermercado suele contener más de un 90% de aguacate. Foto: Getty Creative
El guacamole de supermercado suele contener más de un 90% de aguacate. Foto: Getty Creative

La OCU ha comparado 15 guacamoles, todos de conservación en frío. En todos los productos, el ingrediente principal es el aguacate (por encima del 90%), al que acompañan otros ingredientes en pequeñas cantidades. La grasa procede esencialmente del aguacate, aunque en dos de estos productos han detectado el añadido de aceite de nabina (colza) y aceite de oliva. El contenido medio graso de estos productos es de 13,7%.

También sacan buen nota en el Nutriscore. De los 15 productos comparados, seis obtienen una calificación A en Nutriscore (lo que equivaldría a saludables), mientras que hay nueve con B (un poco menos saludables). Todo en orden, aparentemente, hasta que llegamos a la letra pequeña. ¿Es lo mismo guacamole que "salsa de guacamole"? La OCU aclara que "no son lo mismo en absoluto. Las salsas guacamoles, a pesar de lo que indican en el envase, están muy lejos de ser guacamole, ya que el porcentaje de esta fruta está en el mejor de los casos en un 14%, mientras que en los guacamoles ronda el 90%". Es decir, que, como usuarios, debemos estar atentos para detectar si se trata de guacamole o de salsa de guacamole. Hemos echado un vistazo para ver si la diferencia es tanta como la OCU denuncia.

Echamos un vistazo a la salsa de guacamole de Old el Paso y, efectivamente, nos encontramos con que el ingrediente principal es agua, seguida de aguacate en un 14%, un 10% de tomate, un 7% de cebolla, harina de trigo, crema de queso, nata, almidón, aceite refinado de nabina, copos de patata, puré de ajo... y un sinfÍn de ingredientes más. Eso sí, su calificación de Nutriscore también baja hasta el C.

La salsa de guacamole contiene tan solo un 14% de aguacate. Foto: Openfoodfacts.org (CC)
La salsa de guacamole contiene tan solo un 14% de aguacate. Foto: Openfoodfacts.org (CC)

Si la comparamos con un guacamole que no sea salsa (por ejemplo, el de Carrefour, en este caso), vemos una clarísima diferencia: el ingrediente principal es el aguacate, con una cantidad del 95%. Además, cebolla, sal, jalapeño, azúcar, antioxidante, ácido ascórbico, cilantro, ajo, corrector de acidez, citrato sódico, acidulante y ácido cítrico. Nada más: una relación de ingredientes mucho menor que la de la salsa de guacamole anteriormente reseñada. Lo sorprendente del caso es este producto, a pesar de contener una mayor cantidad de aguacate que la salsa de guacamole, es más barato...

Además, la OCU también da cuenta de que el fenómeno de los untables vegetales está en auge. La organización ha comparado untables a base de berenjena, tomate, alcachofa o lentejas, entre otros ingredientes. El porcentaje medio de los vegetales (39%) es más bajo que en el guacamole: hay productos que no llegan al 9%, aunque también hay algunos en los que supera el 80%. También alertan de que el contenido en sal es elevado, un 1,1% de media. De hecho, 11 muestras de las 17 analizadas tienen una cantidad de sal que supera el 1%.

Los untables vegetales están de moda, pero conviene vigilar el porcentaje de ingrediente principal. Foto: Getty Creative
Los untables vegetales están de moda, pero conviene vigilar el porcentaje de ingrediente principal. Foto: Getty Creative

Por tanto, podemos concluir, en vista de los resultados de la OCU, que los guacamoles que se venden en los supermercados son, en su gran mayoría, sanos. O al menos, son parecidos a los que elaboraríamos en nuestra casa ya que su ingrediente principal es el aguacate en porcentajes que se elevan por encima del 90%. Eso sí, hay que fijarse atentamente en el etiquetado con el fin de que no nos llevemos a casa una "salsa de guacamole" sin que se trate realmente de lo que queramos y teniendo claro que el porcentaje de aguacate baja hasta una novena parte. Como alternativa, siempre nos quedará la posibilidad de ponernos manos a la obra porque, en definitiva, se trata de una de las recetas más sencillas que existen. Y también de las más resultonas...

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