Nuevo golpe de Estado en Burkina Faso: destituyen al jefe de la junta militar

© Radio Television Burkina Faso / Vía Reuters

El día comenzó con disparos en Uagadugú, terminó con el anuncio de la destitución del jefe de la junta militar en el poder desde enero de 2022, Paul-Henri Damiba. El capitán Ibrahim Traoré se convirtió en el nuevo hombre fuerte de Burkina Faso.

Un grupo de soldados anunció el viernes en la televisión nacional de Burkina Faso que el líder de la junta, Paul-Henri Damiba, en el poder desde un golpe de Estado el 24 de enero de 2022, había sido destituido.

Tras una jornada marcada por los disparos en el distrito presidencial de Uagadugú, una quincena de militares en con trajes camuflados y algunos encapuchados tomaron la palabra poco antes de las 8 pm (hora local) en las cabinas de radio y en los canales de televisión nacionales.

El capitán Ibrahim Traoré leyó un comunicado en el que anunciaba la disolución del Gobierno y de la Constitución, así como el cierre de las fronteras del país hasta nuevo aviso.

"El teniente coronel Damiba ha sido destituido como presidente del Movimiento Patriótico para la Salvaguarda y la Restauración [MPSR, órgano de gobierno de la Junta]", dijo el ejército en un comunicado leído por un capitán.

El capitán Ibrahim Traoré: el nuevo hombre fuerte del país

El nuevo hombre fuerte del país, designado presidente del MPSR, es a partir de ahora el capitán Ibrahim Traoré, añadía el comunicado.

Los golpistas también anunciaron el cierre de las fronteras terrestres y aéreas del país a partir de medianoche, así como la suspensión de la Constitución y la disolución del gobierno y la asamblea legislativa de transición.

También está en vigor un toque de queda de 21 a 5 horas.

Los militares invocan "el continuo deterioro de la situación de seguridad" en el país.

"Hemos decidido asumir nuestras responsabilidades, impulsados por un único ideal, el restablecimiento de la seguridad y la integridad de nuestro territorio", aseguraron.

En enero, luego de derrocar al expresidente Roch Kabore, Paul-Henri Damiba había prometido hacer de la seguridad su prioridad en un país que lleva años asolado por atentados sangrientos por parte de grupos yihadistas. Unos que han aumentado en los últimos meses, especialmente en el norte del país.

Desde 2015, los ataques recurrentes de movimientos armados afiliados a los yihadistas de Al Qaeda y el grupo Estado Islámico, principalmente en el norte y el este del país, han matado a miles de personas y han desplazado a cerca de dos millones de personas.

Un día de tensiones

El viernes fue un día muy tenso en la capital burkinesa, con disparos escuchados antes del amanecer en la zona que alberga la presidencia y el cuartel general de la junta, según varios testigos, y luego de nuevo a primera hora de la tarde.

Varias carreteras de la ciudad estuvieron bloqueadas durante todo el día por soldados apostados en los principales cruces de la ciudad, incluso frente a la sede de la televisión nacional.

El viernes por la noche, poco antes del anuncio televisado, se desplegó una gran presencia militar en algunas zonas de la capital, constataron los periodistas de AFP.

Una manifestación prorrusa

Por la tarde, varios centenares de personas, algunas con banderas rusas, se concentraron en la plaza principal de la Nación de Uagadugú para reclamar la cooperación militar con Rusia, rechazar la presencia militar francesa en el Sahel y exigir la salida del teniente coronel Damiba, constató un periodista de la AFP.

La influencia de Moscú ha crecido en varios países africanos francófonos en los últimos años y no es raro ver banderas rusas en estas manifestaciones.

El Ministerio de Asuntos Exteriores francés ha pedido a sus ciudadanos en Uagadugú, estimados entre 4.000 y 5.000, que se queden en casa.

Este artículo fue adaptado de su versión en francés