Un gol a la transfobia: Álex, el delantero trans que juega al fútbol con chicas

Álex, durante el partido del pasado fin de semana (Photo: @CEEuropa)
Álex, durante el partido del pasado fin de semana (Photo: @CEEuropa)

Álex, durante el partido del pasado fin de semana (Photo: @CEEuropa)

Álex Alcaide triunfó el pasado domingo marcando dos goles en el partido que disputó su equipo, el Club Esportiu Europa, ante el Pujadas. Pero el gol más valioso se lo marcó a la transfobia cuando salió del campo, se quitó las botas y decidió dar la cara ante los insultos y críticas que recibió en redes sociales por el mero hecho de ser un hombre trans jugando en una liga femenina.

Todo comenzó durante el transcurso de ese encuentro. El Club Esportiu Europa iba ganando con una rotundidad aplastante al descanso y el equipo decidió subir una imagen del partido a Twitter donde se veía a Álex intentando dominar el balón.

La envergadura y el aspecto masculino del jugador no pasaron inadvertidos para los usuarios, que comenzaron a criticar que Álex estuviera compitiendo en la liga femenina. “En esa foto hay tres pelotas”, “hay que ser misógino nivel olímpico para hablar de fútbol femenino y poner la foto de un patán que usurpa una categoría que no es la suya” o “un equipo con cojones” son algunos de los comentarios que a día de hoy aún pueden leerse tras la publicación del tuit.

El exceso de transfobia obliga al club a emitir un comunicado donde rechazaba los insultos hacia su jugador. “No toleraremos ataques por cuestión de género”, señalaban. Mientras, Álex se despertó el lunes siendo protagonista de una polémica en redes sociales que se agrava por el debate abierto que existe actualmente en torno a la aprobación de la ley trans. “Yo me lo tomo a risa porque es Twitter. No es gente que me importe o que está informada lo suficiente como para poner un comentario. Sólo buscan el like”, explica en una conversación con El HuffPost.

Álex Alcaide disputa un balón (Photo: @CEEuropa)
Álex Alcaide disputa un balón (Photo: @CEEuropa)

Álex Alcaide disputa un balón (Photo: @CEEuropa)

Álex es un hombre y juega en la liga femenina. “Yo nazco y me asignan el género femenino. Pero desde muy pequeño yo digo que de mayor voy a ser un chico y que me voy a llamar Álex”, explica. A los nueve años, intentando emular a su ídolo Xavi Hernández, comienza a jugar al fútbol. Lo hace, por supuesto, en la categoría femenina. Su pasión por la pelota no se frena con la edad adulta y, a día de hoy, sigue siendo su principal hobbie. Hace tres años, decidió comenzar la hormonación para tener un aspecto más masculino. “Pero yo sigo jugando en la categoría que me corresponde según mi DNI. Mientras en mi documento nacional de identidad ponga la “F”, seguiré jugando en el femenino”, explica.

Álex rechaza que el hormonamiento al que actualmente está sometido implique que tenga una superioridad física sobre sus compañeras y rivales. “Cuando empiezo con las hormonas, mi cuerpo ya era muy masculino. El tratamiento sólo hace que la musculación se refuerce. Nada más.  No es tal como se quiere hacer ver”, cuenta.

De hecho, cuando consiga cambiar la letra de su DNI, no sabe si ingresará en un equipo masculino o si, finalmente, dejará el mundo del fútbol. “Actualmente, no tengo el físico o el nivel para competir en una categoría masculina. Por lo que tendré que replantearme si tiene sentido seguir o no”, explica.

Sufrió bullying psicológico en el colegio

No es la primera vez que Álex sufre insultos tránsfobos jugando al fútbol, pero nunca antes habían trascendido del campo. “A veces escuchas a algún padre soltando un comentario, pero no es lo habitual. Es más, el club rival de este domingo me ha apoyado. Me quedo con eso, con la opinión de las personas que estaban en el terreno de juego”, razona.

Álex Alcaide, durante una entrevista con RTVE (Photo: RTVE)
Álex Alcaide, durante una entrevista con RTVE (Photo: RTVE)

Álex Alcaide, durante una entrevista con RTVE (Photo: RTVE)

Sobre el debate en torno a la ley trans, Álex cree que los plazos se están alargando tanto porque “no interesa” que salga adelante. “Me gustaría que se hiciese efectiva. No sólo por mí, sino por los chavales que vienen detrás y que podrán hacer el cambio antes”, explica.

El joven, de 25 años, admite haber sufrido bullying psicológico en el colegio por su aspecto masculino y espera que los niños de ahora no tengan que pasar por ese mismo calvario. “Yo he sufrido y lo he pasado muy mal hasta que lo he superado. Por suerte, mi familia siempre me ha apoyado y mis compañeras de equipo también. Fueron las primeras que, al ver el revuelo generado, me escribieron para darme ánimos. Eso dice mucho”, concluye.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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