Ignorancia y forofismo, mezcla explosiva

La Libreta de Van Gaal
·4 min de lectura
Momento en el que el Cádiz empató en el Camp Nou.
Momento en el que el Cádiz empató en el Camp Nou.

Lo malo de escribir una vez por semana es que corres el riesgo de que se te adelanten y los temas se queden viejos. Lo bueno es que, cuando decides hablar de algún periodista culé, no te pisa el artículo Mónica Planas.

El minuto de oro futbolístico -en términos de espectáculo, desconozco los de audiencia- del pasado domingo llegó de sobremesa en ‘Directo Gol’, uno de esos programas que, a falta de derechos de emisión, nos van contando lo que pasa como si fuera la radio. El Barça de Koeman iba camino de sellar una victoria gris pero muy útil cuando a Lenglet le dio por meter la pierna en sentido literal y la pata en el figurado. El defensa francés cometió un penalti tan tonto que nadie en el universo albergó la menor duda, salvo dos de los comentaristas del citado programa. Hasta en las crónicas de ‘Mundo Deportivo’ y ‘Sport’ lo calificaron como penalti absurdo e infantil, pero penalti.

Con el gol de Álex Fernández, el Barça desperdiciaba una gran ocasión para acercarse al Atlético y cedía dos puntos respecto al Real Madrid. Y todo esto, cinco días después de perder 1-4 ante el PSG y quedar casi fuera de Europa. La verdad es que no se daban las mejores condiciones para que Marçal Lorente y Ángel Pérez digirieran el revés con calma. Y no lo hicieron.

“Para mí es que no hay ni contacto de Lenglet”, dijo Lorente, el columnista de ‘Mundo Deportivo’ al que Gerard Piqué hizo internacional al calificarlo como “marioneta” (en catalán, “titella”) de la directiva de Josep Maria Bartomeu. “Ya la última actuación aquí de este árbitro fue pitar ese penalti a favor del Madrid por ese agarrón a Sergio Ramos”, añadió para manchar a Martínez Munuera -el de Benidorm, ya saben-.

“Que piten este penalti es una vergüenza”, sentenció más exaltado su compañero Pérez, redactor en el mismo diario. “Y que no hayamos visto, como mínimo, 17 tomas diferentes es una vergüenza. ¡Es que no lo entiendo! [...] ¿Para qué está el VAR?”, acabó preguntando. De su acalorado parlamento subrayamos una frase que, descargada de retórica y de exclamaciones, revela la cruda realidad del asunto: “Es que no lo entiendo”.

Ángel Pérez, como tantos periodistas, cree entender el VAR y se siente descolocado con las decisiones que no le gustan, que es lo que le lleva a decir que no lo entiende. Pero no: es que no lo entiende de verdad. Ni siquiera los conceptos básicos, como demostró minutos después del partido en su cuenta de Twitter: “Todavía no sé si es penalti porque no he visto una repetición clara. Lo que es una vergüenza es que en directo el VAR no lo haya revisado desde todos los ángulos. Siempre igual”. Y unas horas más tarde, ya sin el calentón, admitió que bueno, que sí, que puede que fuera penalti.

Como se puede apreciar, Ángel Pérez confunde la realización televisiva con las imágenes que el árbitro de VAR y su asistente emplean en la revisión. Llevamos ya casi tres años con el VAR en LaLiga y todavía hay profesionales de la información que creen que los árbitros deciden viendo las mismas repeticiones que nosotros. Una ignorancia peligrosa, y letal si -como es el caso- se mezcla con forofismo. Ángel Pérez no tiene forma de saber si en el VAR vieron una toma, dos, tres, diecisiete o veinte, pero ahí le tenemos: desinformando y cabreando al personal. Si no comprenden algo tan sencillo… ¿cómo van a entender el criterio arbitral con las manos, que no lo saben ni los futbolistas?

Otras historias que te pueden interesar: