El Gobierno británico convocará elecciones anticipadas en Irlanda del Norte

Irlanda del Norte se encamina hacia unas elecciones anticipadas sin perspectiva de que una nueva cita con las urnas resuelva la crisis de Gobierno, después de que los partidos de la región no hayan logrado restaurar el Ejecutivo de poder compartido entre nacionalistas y unionistas por sus diferencias sobre el protocolo del Brexit.

El ministro británico para la región, Chris Heaton-Harris, confirmó hoy, sin fijar una fecha concreta, que convocará en un plazo de 12 semanas unos comicios para "cumplir con la ley", a pesar de que la opinión generalizada es que el resultado no será muy diferente al de mayo y que, en consecuencia, seguirá la parálisis política.

"Entiendo completamente que la comunidad unionista está en punto muerto total por lo que está pasando con el protocolo", reconoció el ministro, quien, no obstante, destacó que ha habido cambios positivos en las conversaciones que mantienen la Unión Europea y el Reino Unido sobre este asunto.

"La atmósfera en esas negociaciones ha cambiado totalmente en las últimas semanas, soy optimista y de verdad creo que podemos lograr algo también", declaró Heaton-Harris en Belfast.

El probritánico Partido Democrático Unionista (DUP) -segunda fuerza- abandonó el Ejecutivo de Belfast el pasado febrero y, desde las elecciones de mayo, se ha negado a entrar en un Gobierno liderado por el nacionalista Sinn Féin hasta que Londres y Bruselas no acuerden una reforma radical del protocolo, o hasta que Downing Street adopte medidas unilaterales de su agrado.

Heaton-Harris señaló hoy que seguirá reuniéndose con las formaciones norirlandesas para dialogar y reiteró que "adoptará las medidas necesarias" para asegurar que los "servicios y las finanzas públicas" de la región "siguen funcionando" sin un Ejecutivo de poder compartido.

Tras cumplirse la pasada medianoche el plazo dado a los partidos, Londres retiró hoy a todos los ministros que han ejercido de manera interina desde la caída del Gobierno autónomo, con lo que el funcionamiento de la Asamblea regional está ya en manos de funcionarios públicos.

En Dublín, el primer ministro irlandés, Micheál Martin, opinó que, dado que aún no hay una fecha concreta para los comicios, las partes "podrían darse ahora tiempo" para reflexionar "sobre la manera de restaurar las instituciones de gobierno", mientras transcurren "en paralelo" las conversaciones sobre el protocolo.

"La ley permite la convocatoria de elecciones, lo reconozco, pero ya sabemos que lo que pueden provocar las urnas puede generar más polarización", advirtió Martin.

La realidad es que nadie desea otras elecciones, cuyo resultado, según los sondeos, volvería a situar al DUP como segunda fuerza, mientras que el Sinn Féin repetiría la histórica victoria de mayo, la primera de un partido nacionalista desde la creación de Irlanda del Norte hace un siglo.

La líder del Sinn Féin en la región, Michelle O'Neill, afirmó hoy que Heaton-Harris ha tomado una decisión "muy extraña" al "dar marcha atrás" sobre su intención de anunciar la fecha de los comicios anticipados, señal, según ella, de la confusión y "caos" que reina en las filas del Partido Conservador británico desde hace meses.

"Se ha dejado a la gente de aquí, a los trabajadores, a las familias, a los negocios con problemas sin una Asamblea y un Ejecutivo, no ha quedado ni un ministro interino y ya no sabemos qué va a pasar", agregó O'Neill, cuyo partido defiende el citado protocolo, aunque reconoce que se puede retocar para mejorar su funcionamiento.

El líder del DUP, Jeffrey Donaldson, también habló hoy de "caos" en referencia a la falta de claridad por parte de Heaton-Harris, y volvió a culpar al Gobierno británico de la crisis norirlandesa por su gestión del protocolo, sin un rumbo claro por los cambios de primeros ministros, puesto por el que han pasado Theresa May, Boris Johnson, Lizz Truss y Rishi Sunak ahora.

"El Gobierno y el Ministerio (de Heaton-Harris) no han dejado de hablar de elecciones y ahora nadie sabe qué está pasando. Está claro que el jefe del ministro, el primer ministro (británico), no ha decidido aún cómo proceder", explicó Donaldson.

El líder unionista recalcó que Londres debe centrar su "tiempo y energía" en resolver "el problema del protocolo" para crear un contexto en el que se pueda restablecer un Gobierno de poder compartido que cuente con el apoyo de unionistas y nacionalistas.

"El Gobierno ha minado su propia credibilidad en las últimas semanas, en lugar de centrarse en resolver el problema principal", concluyó Donaldson.