Gobierno austriaco ordena cierre de "mezquitas radicales" tras el atentado en Viena

·2 min de lectura
Karl Nehammer (izq), ministro del Interior austriaco, y Susanne Raab, ministra de Integración, durante la rueda de prensa en que se anunció el cierre de las "mezquitas radicales", el 6 de noviembre de 2020 en Viena
Karl Nehammer (izq), ministro del Interior austriaco, y Susanne Raab, ministra de Integración, durante la rueda de prensa en que se anunció el cierre de las "mezquitas radicales", el 6 de noviembre de 2020 en Viena

El gobierno austriaco ordenó este viernes el cierre de dos "mezquitas radicales" que frecuentaba el autor del atentado perpetrado el lunes en Viena, mientras que el jefe de la lucha antiterrorista de la capital fue suspendido tras la revelación de errores en la vigilancia del atacante.

"El ministerio del Interior informó a la Oficina de Cultos que el atacante frecuentaba a menudo dos mezquitas de Viena desde su salida de prisión", explicó la ministra de Cultos e Integración, Susanne Raab, en una rueda de prensa.

"Según los servicios de inteligencia, la visita de estas mezquitas contribuyó a radicalizar al atacante", añadió.

El ministro del Interior, Karl Nehammer, señaló por su parte nuevos errores en la vigilancia del hombre, un simpatizante del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que tenía antecedentes policiales y judiciales.

La investigación señaló que el atacante estaba en contacto con personas vigiladas por los servicios de la Lucha Antiterrorista en Viena (LVT), pero no se emprendió ninguna acción en aquel momento, según el ministro que denunció "errores evidentes y, en nuestra opinión, inaceptables".

El responsable de esta entidad, Erich Zwettler, fue suspendido. "Me pidió que le suspendiera de su cargo porque no quiere obstruir la investigación", declaró el viernes el jefe de la policía, Gerhard Purstl.

Cuatro personas murieron el lunes cuando Kujtim Fejzulai, un austro-macedonio de 20 años, abrió fuego contra los transeúntes en pleno corazón de la capital austriaca, matando a cuatro personas antes de ser abatido por la policía.

En abril de 2019 fue condenado a prisión por haber intentado ir a Siria a combatir con los yihadistas. Fue liberado en diciembre de 2019 y a partir de ahí comenzó a frecuentar las mezquitas en cuestión.

En un comunicado, la IGGÖ, principal organización que representa a los musulmanes y que gestiona 360 mezquitas, confirmó haber procedido al cierre de un lugar de culto que "violaba su doctrina".

"La libertad es un bien precioso en nuestro país, que debemos proteger contra los abusos, incluso cuando emanan de nuestras filas", comentó su presidente Ümit Vural.

Tras el atentado del lunes, el canciller conservador Sebastian Kurz había expresado su determinación en luchar contra el "islam político", una "ideología" que es un "peligro" para el "modelo de vida europeo".

Poco después, la policía detuvo a 16 personas, algunos de ellos conocidos por la justicia por infracciones de carácter terrorista. Seis de ellos han sido puestos en libertad.

jsk-anb/bg/lpt/me/mis